"Bajo el agua"

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Las cosas de deterioraban a mi alrededor como el fuego acababa con cualquier cosa que se cruzara por el camino, no me refería solo a mi situación si no que prácticamente todo iba cayendo.

La situación de mis amigos era crítica y mis padres se habían alejado mas, necesitaba estar cerca de Molly pero me era imposible con sus guarudas detrás de ella como lapas. Estas semanas cuando comenzó el incendió fueron atroces pero no dolió nada igual a como me sentí al saber la noticia de su perdida, me sentía como la completa basura que era.

Yo tenía que estar a su lado no ese cretino.

Recuerdo el día en que Molly miro lo que no quería que mirara, lo primero que pensé fue en ir a casa pero al no verla me volví loco, en ese momento Levi me había encontrado rompiendo todo a mi alrededor y dijo;

Ya sabías en donde te metias.

Aunque no me gustase lo sabía, para ser sinceros hay cierta parte de la que no me arrepiento pero si de una cosa; Odiaba con todas mis centrañas a Lauren Carver.

Mi madre me había educado con buenos valores pero era la única mujer que detestaba, lo único bueno de haber hecho aquello era que el amor de mi vida podía hacer lo que quisiese y aunque sonara estúpido tenía cierta esperanza de que las cosas siguieran bien pero no fue así.

Al verla parada con las lágrimas saliendo de sus ojos en estado de shock y los ojos rojos mi corazón se rompió, joder eso no tenía que ser así.

Esa misma noche me metí en un bar con Levi siguiendo mis talones para “Cuidarme de no hacer una estupidez” pero la hice, un hombre me golpeó el hombro por accidente y terminamos en el callejón de alado dándonos golpes. Mamá estaba enojada conmigo y papá no hacia nada más que reprocharme cualquier cosa, como decía todo estaba hecho una mierda.

Necesitaba tenerla a mi lado era una exigencia de mi alma.

Adi pasaron los días y decidí dejar un poco de espacio para que ella pudiera superar el acto que cometí pero no fue hasta el momento en que fui a su casa y toque la puerta que Paty abrió y su rostro se mostró confundido.

– Hey, Vengo a ver a Molly.– Dije nervioso.

Su semblante se frunció y de raco la nuca.

– Am.. Bueno..Esquema mira..

– Se que no quiere Verne pero necesito que me hagas este favor, por favor.– Suplique.

– No, Cameron.– suspiró– Ella se fue hace dos días.

Mi corazón dejo de latir, el aire se esfumó de mis pulmones y apenas pude articular una sola palabra.

–¿Como?

– Ella se fue a otra ciudad, dijo que quería empezar desde cero y sanar.– Paty me miro con tristeza– Lamento que no te hayas enterado.

–¿¡Te dijo donde iba!?– Exclamé alterado– ¡Dime a donde fue!

Paty frunció el ceño y de alejo.

– Tranquilízate, hombre.– Gruñó– No dejo ningún dato y no te estreses marcando su número también lo cambio.

–¿¡Pero te lo va a dar!?

–No, de verdad lo siento pero tengo que irme.

Con la puerta en mi cara me sujete el cabello y lo jale molesto, se había ido.

¿Como me sentía? Destrozado.

No trate en ocultarlo durante esa semana, llegaba tarde a casa por pasar el día en el bar llenando mi sistema de alcohol y las peleas se habían hecho un hábito en mi rutina, estaba molesto con todos así que no lo evitaba al no entablar una conversación con alguien cercano hasta Jonh se alejó de mi pues ni yo me reconocía.

Estaba dejando de ser yo mismo y eso me comenzaba a aterrar, pero no más que la idea de no volverla a ver.

Al cerrar mis ojos cada noche no podía dejar de solar su linda sonrisa y su cabello brillante ante la luz del sol o su calor que desprendía su cuerpo cuando lo abrazaba por las noches pero algo que jamás podré olvidar iba a ser el sabor de sus labios.

¿Así era como mi vida iba a ser? Iba a pasar el resto de mis días martirizado por no tener a la mujer que amaba a mi lado y vivir una vida que jamás había querido, ¿sin amor? ¿sin ella?, que seguía después de esto ¿como iba a continuar?. Estaba tan lleno de preguntas y ningúna de ella tenía respuesta, tenía el corazón partido a la mitad, necesitaba que regresará mi vida de comenzaba a apagar, una noche cuando termine de beber más de lo normal llegue a casa y todo seguía como hasta ahora sola y desolada, me acosté en la cama donde ella dormía y aún su olor permanecía ahí ese había sido mi templo para sobrevivir, me abracé a su almohada y llore como jamás creí, antes de caer dormido solo pude pedir una cosa.

– Regresa, mi amor.

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Lo prometido es deuda aquí tienen, lamento romper sus corazoncitos y antes de que hagan guerra sepanse que abra segunda parte así que relax.

Saben que me aman, xoxo.

Su escritora favorita.

El accidente perfecto #EAP(Libro 1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora