3 meses después:
Ya había pasado varios meses desde que me volví una adicta a ese maldito veneno, yo no me daba cuenta del daño que me hacía y aunque algunas veces Mai por remordimiento me decía que aleje de ello, yo le hacía poco caso y siempre terminaba tomando alguna pastilla para poder seguir adelante y ella ya no me insistía más.
Mi rendimiento en esos meses bajo enormemente en la preparatoria, de ser la primera alumna de mi clase ahora me encontraba entre las últimas pero eso no me importaba mucho ya que a mi padre tampoco le importaba ya que desde que me matriculo en esa lujosa preparatoria nunca más volvió siquiera a preguntar como me iba yendo, eso si siempre cumplía con las cuotas y con todo lo que me pidiesen.
Yo seguía dándoles dinero a Lunch, Marón y Mai, para que organicen las dichosas fiestas en donde yo siempre estaba presente, eso si a pesar de haberme convertido en una drogadicta, no permitía que nadie se propase conmigo, yo soñaba con mi príncipe azul ese que como en los cuentos de hadas venía a rescatar a la princesa de su sufrimiento, ese que me daría mi primer beso.
Fin de semana:
Una bella pelinegra buscaba desesperadamente en su mochila un par de pastillas.
Aquí están, dijo la pelinegra tomando dos pequeñas pastillas en su mano y tomándolas juntas.
Ahora si me siento mejor, dijo la pelinegra mientras se dirigía a tomar ropa de su ropero.
Planeta de Kamisama:
Un hombre regordete de color negro que llevaba un par de argollas en las orejas miraba a un atractivo joven de cabello alborotado que daba puñetes y patadas al aire mientras estaba flotando.
Gokú, ya tengo noticias de Kami, decía en hombre.
¿En verdad Mr. Popo?, decía emocionado el joven de cabello alborotado descendiendo del aire al suelo.
Si, llegara en unas horas, así me dijo, decía el hombre.
Al menos después de tan larga espera podré conocer a Kamisama y podré saber que misión me dará, decía emocionado Gokú.
Fue solo dos meses, a veces Kamisama se va por 6 meses o un año, decía Mr. Popo.
Entonces tuve mucha suerte, decía Gokú.
Por supuesto, decía el hombre.
Planeta tierra:
Una bella pelinegra miraba una revista una y otra vez mientras se encontraba sentada en el suelo de su jardín.
¿Existen los ángeles de la guarda?, leía la pelinegra mientras veía la imagen de personajes con alas y aura dorada en la cabeza.
Mamá tú ahora eres un ángel cómo estos, decía Milk mirando las imágenes.
Planeta de Kamisama:
Un hombre de color verde y túnica blanca miraba a un atractivo joven de cabello alborotado.
¿Tú eres Gokú?, dijo el hombre.
Sí, ¿Y tú eres Kamisama?, dijo el joven de cabello alborotado sonriendo.
Muchacho, más respecto con Kami, decía Mrs. Popo.
No te preocupes viejo amigo, decía el hombre verde mirando al hombre de color negro.
Entonces si eres tú, decía feliz Gokú sonriendo como un niño.
Eres cómo me dijo Kaiosama, dijo el hombre.
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"Ángel"
RomansMilk Ox, un día por culpa de unas malas amigas quienes la envidiaban y aprovechando la susceptibilidad de la jovencita debido a la falta de cariño de su padre ingresa al mundo de las drogas. Ella empieza a cambiar poco a poco haciéndose cada vez más...
