Día once
Lorena
Trabajo todo el día en una nube de felicidad.
Anoche fue simplemente increíble, alucinante, descomunal.
El dolor en mis músculos y mi parte baja me hace sonreír. El sexo con Esteban fue espectacular. Al principio fue salvaje, luego un poco más tierno para rematar con sucio y crudo.
Quien diría que había ese tipo de chica en mí. Me gustó todo, lo sucio, lo tierno y lo salvaje.
—Hombre, alguien por fin tuvo un poco de jaleo ahí abajo.
—Clara —chillo ante el tono de voz tan alto de mi prima.
Algunos de mis subalternos se vuelven hacia nosotras y sonríen.
Genial, simplemente genial.
—¿Qué? ni que ellos fueran asexuales y no supieran que esa estúpida sonrisa que traes es una sonrisa de recién y bien follada.
—Oh por Dios —gimo y dejo caer mi cabeza en el escritorio- ¿Por qué señor, por qué me enviaste a esta bestia como prima?
—Ay no seas dramática. —Besa mi cabeza y se sienta a mi lado.
—¿Dónde está Majo?
—Con el responsable de esa sonrisa en tu cara.
—¿Esteban?
—Sí, llegó y de una fue a su oficina. Parece que tú no eres la única mujer encantada con ese hombre.
—Tonta. De todas formas, ¿a qué debemos tu visita?
—Bueno, quiero invitarlos a almorzar.
—Súper, me apunto.
—Vale, ¿qué es eso?
—Gomas —respondo y le entrego la caja que señaló—. Esteban me envía gomas y chocolates todos los días.
—Ah, el señor "pongo una sonrisa soñadora en las mujeres después de follarlas" es todo un romántico.
Ruedo los ojos y resoplo. —Tonta.
—Como sea. Damián nos espera en el restaurante de Toño.
—Vale, envío un correo y nos vamos.
—Perfecto. Iré por Esteban y Majo.
Termino lo pendiente y tomo mi bolso para salir con mi familia. Muerdo mi labio y trato de calmar a mi corazón, cuando veo a Esteban y a Majo caminando juntos, y de la mano.
Dios, como que empiezo a sentir más por ese hombre.
Majo se ríe de algo que le dice Esteban a Clara, mi prima lo golpea en el hombro y se sueltan a reír los tres. Clara me ve y le hace una seña a Esteban, me mira y juro que su expresión cambia, continua sonriendo, pero esa sonrisa está cargada de una suavidad y otra cosa que me confunde y emociona.
—Hola —Se acerca y me da un beso sin importar quién nos pueda ver—. Ya estamos listos para ir con Damián.
—Vamos. —Le sonrío y me vuelvo para abrazar y besar a mi hija—. ¿Cómo está mi princesa?
—Bien mami. Te extrañé anoche, aunque fue muy divertido. ¿Se divirtieron ustedes dos? —Su pregunta es realmente inocente, pero al evocar la diversión que Esteban y yo tuvimos anoche, me sonrojo.
—Sí —grazno ganándome un resoplido/risa de Clara y una sutil caricia de Esteban en mi mano.
—Qué bueno mami, estaba preocupada por ti. ¿Qué hicieron?
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Un Deseo Para Navidad
RomanceEn navidad se presenta la oportunidad de poder cumplir todos tus sueños. Los espíritus de esa época del año, se alían para poder materializar todo lo que deseas. Espero que esta navidad mi sueño de ver a mamá feliz y de poder tener una familia compl...
