17
Día doce/víspera de navidad.
Esteban
Ella me ama.
Desde ayer, es lo único que se repite una y otra vez en mi cabeza.
Lorena me ama, a mí.
Sonrío como idiota camino a mi oficina. Estoy feliz, jodidamente feliz. No puedo creer que haya encontrado a esta fantástica mujer y ella me haya dado la oportunidad de entrar en su vida y en su familia.
—Buenos días Esteban, te ves bien, feliz —dice Katerine con su propia sonrisa.
—Lo estoy y lo soy.
—Me alegra oírlo.
—Podrías ayudarme con un arreglo de flores... —Me callo rápidamente, apenas y veo a Lorena cruzar la esquina del pasillo. Me ve y sonríe.
—Hola, buenos días Esteban, Katerine. —Se sonroja cuando Katerine le da un saludo muy entusiasta y sonríe—. Lo siento, pero necesito que me ayudes con algunas referencias que no recuerdo. ¿Tienes el informe de los nuevos registros?
—Sí, están en mi escritorio, en el último cajón.
—Gracias —dice y le señalo que entre a mi oficina así puedo hablar con Katerine. Espero hasta que está dentro, para hablar de nuevo.
—¿Decías?
—Necesito que me ayudes con un ramo de flores para Lorena. Sus flores favoritas son las peonías. Consigue el más grande y bonito y que me envíen la tarjeta para firmarla.
—Entendido.
—Gracias.
—Ah y Esteban —llama Katerine—, de verdad que encanta verte feliz, te lo mereces, y ella también.
Le sonrío y asiento. —Nuevamente gracias, y no te olvides de ayudarme con el ramo.
—Por supuesto.
Complacido, entro a la oficina y me congelo, pierdo mi sonrisa cuando veo a Lorena mirar un papel en sus manos y luego a mí, con furia.
—¿Qué hace esto aquí? —pregunta, su voz está cargada de ira—. Tienes una carta de mi hija, una carta donde pide un novio para mí. ¿Por qué tienes esto?
—Yo... —Tomo una respiración profunda y me acerco—, puedo explicarlo.
—Explica —gruñe.
Asiento y le digo. Le cuento como recibimos esa carta y fuimos conmovidos por una pequeña que sólo quería ver feliz a su madre.
—Soy feliz, tengo a la niña más maravillosa del mundo.
—Lo sé, pero a todos nos hace falta esa persona a la cual amar y no de manera filial o platónica.
—¿Eres psicólogo? —gruñe—. Majo es suficiente para mí.
—Lo es, pero mereces que alguien te ame Lorena; eres una mujer increíble y maravillosa.
—¿Qué tiene que ver esta carta con lo que pasa entre los dos? —pregunta y mi rostro debe caer al suelo—. ¿Es por eso que saliste conmigo? ¿Le prometiste a Majo que serías mi novio por navidad?
—No, ella no lo sabe. Yo tomé la decisión, ella no tiene idea de que leí su carta —explico y me arrepiento apenas y veo el rostro desencajado de Lorena—. Espera, no es así, yo de verdad quiero estar contigo.
ESTÁS LEYENDO
Un Deseo Para Navidad
RomanceEn navidad se presenta la oportunidad de poder cumplir todos tus sueños. Los espíritus de esa época del año, se alían para poder materializar todo lo que deseas. Espero que esta navidad mi sueño de ver a mamá feliz y de poder tener una familia compl...
