Dos meses después
Bueno, como ya se lo imaginan terminamos la preparatoria con resultados satisfactorios, algunos más que otros pero ya salimos de ese infierno.
La situación entre Harry y yo no ha pasado a mayores, besos y coqueteos pero nada más, siempre me dice lo mucho que me quiere pero,
¿Por qué no me pide que sea su novia?
Esa pregunta me perturba la mente, las chicas me han dicho que se lo pregunte pero no quiero terminar como una arrastrada.
En fin, estamos Gigi, Michelle, Jorge, Peter y yo en mi casa en un viernes de películas. Siempre hemos tenido esa costumbre desde que nos conocemos.
Jorge: Chicos, Harry nos invitó a pasar una semana en una casa que su familia tiene en la playa, ¿qué dicen?
Gigi: Yo creo que deberíamos ir, ya terminamos la preparatoria y no nos hemos divertido nada, ya la universidad está a la vuelta de la esquina, aprovechemos el tiempo.
Yo: ¿Quienes van?
Jorge: Sólo nosotros y él, es algo entre parejas.
Yo: ¿Cual será mi pareja?- pregunto interesada.
Todos me miran con cara de "¿Enserio Dennys?"
Michelle: ¿Hay que responder a eso?
Yo: No recuerdo que me halla pedido ser su pareja- digo cruzando los brazos sobre mi pecho.
Gigi: Ustedes me tienen confundida, se gustan, eso es más que evidente y son solteros, ¿cual es el puto problema?- pregunta con poca paciencia.
Peter: Lo único que puede pasar es que fajen duro contra el muro.
Yo: No Peter, no fajaré con Harry- digo levantando una ceja.
Jorge: Eso está por verse.
Gigi: De acuerdo, iremos.
Esa será una larga semana.
(...)
Despierto por el sonido de mi teléfono, suelto un gruñido y miro el reloj.
¿A quién se le ocurre llamar a las diez de la mañana mientras estamos de vacaciones?, eso debería ser ilegal.
La llamada cae, suelto un suspiro y vuelvo a dormir hasta que el aparato suena otra vez.
Yo: Déjame Satanás- gruño escondiendo mi cara en la almohada.
Cojo el teléfono sin mirar quien es, en realidad no me interesa.
Yo: ¿Qué demonios quieres?
Gigi: Cállate, Diorkis acaba de venir a pedirle permiso a mami para ir a la casa en la playa- chilla emocionada.
Yo: ¿Y qué dijo?
Gigi: ¡Dijo que sí!- chilla tan fuerte que tengo que despegarme el celular de la oreja.
Yo: Eso es genial.
Gigi: Bueno te dejo, nos vamos mañana y tengo que empacar.
Yo: Vale, adiós.
Tranco y tiro el teléfono, me acomodo otra vez a dormir y suena el timbre.
¿Por qué la vida me odia?
No soy mala, sólo una vez casi tiro al hermanito de Gigi por la azotea.
Salgo de la habitación maldiciendo a la persona del otro lado de la puerta, bajo las escaleras y abro la puerta.
ESTÁS LEYENDO
Giros Del Destino- One Direction
RastgeleUna chica normal, amigos normales, familia normal, todo normal. Hasta que llegan el y sus amigos a poner mi vida de cabeza...
