Capítulo 23: Elección.

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Cuando JunMyeon tenía ocho años, su padre, el hombre más importante de su vida fue diagnosticado con cáncer de pulmón. El hombre había trabajado como minero desde los dieciocho años, y las consecuencias por exponerse al asbesto, níquel y el plomo de la mina no tardaron mucho en cobrarle factura. Cuatro años después de su diagnóstico, falleció.

JunMyeon recuerda haberle acompañado a la mayoría de sus citas en el Hospital. Recuerda sentarse a su lado y sostener su mano cada vez que su padre recibía la quimioterapia. A su madre nunca le había gustado mucho la idea de que JunMyeon le acompañase cada vez que tenía oportunidad, perdía muchos días de clases y estaba retrasándose muchísimo en la escuela, pero él nunca aceptaba un no como respuesta. Tenía una relación demasiado estrecha con su padre, el hombre era sin lugar a dudas, su persona favorita en el mundo.

No es que su relación con su madre fuese mala, pero ella siempre había sido más cercana a MinSeok, ellos parecían tener una conexión especial y JunMyeon nunca pudo reprocharles por ello o sentirse celoso, no cuando él compartía lo mismo con su padre. JunMyeon sentía la necesidad de acompañarle a cada momento, y su madre siempre terminaba accediendo cada vez que el niño la miraba con esos ojitos llenos de emociones tan ambivalentes; dolor y esperanza.

Su padre por otro lado, sabía que no podía pedirle que se quedara en casa, y JunMyeon era su pequeño rayo de luz, era el motivo por el cual continuaba levantándose de la cama aun cuando le costaba demasiado trabajo hacerlo.

JunMyeon pasó cuatro largos años observando como su padre poco a poco se debilitaba, y él recuerda lo mucho que le dolía verle así. Recuerda lo terrible que era el saber que su padre ya no podría acompañarle al parque a volar su cometa, a saltar la cuerda o jugar al avioncito, y cambió sus tardes de juego por tardes en el Hospital, por tardes en las que únicamente se dedicaba a permanecer junto al hombre que alguna vez le había afirmado que era la luz de sus ojos. 

Tanto MinSeok como su madre les acompañaban también en ocasiones, pero para la Señora Kim era demasiado difícil, ella quería ser fuerte para su esposo y estar ahí para él, más nunca encontró la fuerza suficiente para acompañarle en todo momento. Una pequeña gran parte de ella siempre estuvo celosa de la valentía de JunMyeon, del brío que parecía recubrir su corazoncito. Siempre se reprochó no haber podido ser tan fuerte.

SeHun no lo sabe. Él no es consciente de que para JunMyeon, la situación a la que se están enfrentando no es precisamente algo nuevo. Desconoce que el amor de su vida ya ha sufrido antes a causa de las caprichosas decisiones que suele tomar el destino. Y aún y cuando teme por su propia salud, teme un millón de veces más por la de JunMyeon. No precisamente porque el mayor esté esperando un bebé, sino porque por más que ha intentado, SeHun nunca ha podido dejar de verle como una persona demasiado vulnerable y endeble.

SeHun no sabe qué tan grande podrá ser el impacto de su propia enfermedad en JunMyeon, qué consecuencias traerá para ambos y para la vida que se está formando dentro del mayor. Tampoco está seguro de querer averiguarlo.

Lo único que sabe es que le gustaría tomar a JunMyeon entre sus brazos, abrazarlo bien fuerte, besarlo y detener el tiempo.

Esa parece ser la única solución, por más imposible que resulte, en su mente anubarrada es lo único que podría salvarles de terminar destruyéndose. Si tan sólo pudiese detener el tiempo en el preciso instante en el que sus labios se rocen y así perpetuar ese precioso momento.

Pero es imposible, se repite el menor una y otra vez mientras la voz del doctor resuena como algo demasiado lejano. Ni si quiera puede comprender que es lo que está diciendo, tampoco comprende lo que está diciendo JunMyeon, sólo le mira moviendo los labios y secándose las lágrimas con las manos empuñadas. Está llorando de nuevo, y de nuevo por su culpa. ¿Cuándo iba a terminarse aquello? ¿Cuándo llegaría el día en el que dejaría de hacerlo sufrir?

Destinado a amarte | SeHo (M-preg)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora