Hazz

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Tras oír un portazo de su hermana, Hazz salió de su habitación.
Estaba segura de que sus padres le habían dicho a su hermana sobre el campamento. ¿Porque sino se habría molestado tanto con sus padres?

Aparte de poder soportar a su hermana, Hazz también era la única que la comprendía.

"Tiene problemas de ira. Solo alguien que haya sufrido lo mismo que Lash sería capaz de hacerla cambiar".

     —!Hazz! —la llamó su madre—. Ven de inmediato. Tenemos que hablar.

Sorprendida, Hazz bajo las escaleras lentamente. Al pasar por la habitación de su hermana, Hazz oyó unos fuertes ruidos que le indicaron que Lash estaba desquitándo su ira con sus muebles.

Al bajar la escalera, Hazz casi se cae al ver a sus padres con cinco maletas vacías a sus pies.

      —¿Se van a algún lado? —preguntó sorprendida.

Su madre la miró, sonriendo.

      —Tu si, Hazz. Ya sabes que Lash se va a aquel campamento, donde espero que haga muchas amigas... pero te va a necesitar.

     —¿Que? Mamá, Lash es un año mayor que yo. Puede estar sin mi durante cuatro meses.

Su padre negó con la cabeza.

      —Eres la única que comprende a Lash, hija. Tu te encargarás de que sus amigas también lo hagan.

Por un momento Hazz estuvo a punto de decir algo. Sin embargo, tomo dos de las maletas y subió escaleras arriba, deteniéndose al lado del dormitorio de su hermana.

      —¡Lash!

Hazz recibió un gemido ahogado por respuesta.

     —Ire contigo al Campamento,hermana. Pensé que deberías saberlo.

Y antes de oír la respuesta de su hermana, Hazz entró nuevamente en su habitación.

Una parte de ella estaba furiosa con su familia... ¿porque ella, que era mas disciplinada que su hermana, debía sufrir el mismo castigo? ¿Porque la mandaban a cuidar a su hermana mayor?

Sin embargo, Hazz también pensaba en lo triste que era la vida de Lash. Hazz estaba segura de que si su hermana hacía nuevas amigas, su actitud iba a mejorar.

"Debo ir." pensaba Hazz. "Mi hermana puede cambiar. Lash puede cambiar... pero me necesita."

Olvidando todos sus pensamientos, Hazz se acomodó su cabello castaño rojizo y arrojó sus maletas sobre la cama.

     —Hora de empacar —se dijo, mientras abría una valija rosa.

Hazz estuvo casi una hora intentando acomodar toda su ropa en las maletas, y para cuando por fin consiguió meter toda su ropa ya casi estana atardeciendo.

Alguien toco la puerta.

     —¡Pasa! —dijo Hazz, mientras intentaba cerrar su maleta sin que la ropa salga volando.

Hazz se dio vuelta y vio a su hermana entrar en su habitación.

     

Crystal: El Campamento Para ChicasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora