Natalie

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Luego de haberse peleado con Hazz, Natalie se había quedado encerrada afuera de su cabaña.

     —¡Hazz, déjame entrar! Esto es serio, maldición.

Sin embargo, esta no respondió.

      —¿Sabes que si me ven fuera pensarán que yo me salí, verdad? —gritó Natalie, mientras intentaba inútilmente abrir la puerta.

     —Esa es la idea, Natalie. Que te descubran. Tal vez así aprendes a que no puedes desobedecer las normas solo por ser la hija del dueño.

"Estúpida. No tiene idea de como soy, y esta usando los mismos argumentos que Lash" pensó.
Si había algo que Natalie odiaba era que pensaran que se creía impune a las normas solo por ser la hija del director del campamento.

      —También sabes que yo podría decirle a Katia que me cerraste la puerta, y te castigarían a ti.

     —No lo harás. Te estoy vigilando; si veo que te alejas, abriré la puerta y diré que tu mentías.

     —¿A quien crees que creeran, Hazz? ¿A la hija del dueño que lleva años viniendo aquí o a la chica nueva?

Esta no respondió.

      —¡Hazz!

Natalie miró por la ventana del frente, y vio a Hazz irse a su habitación.

Como no tenía sentido intentar entrar por la puerta, Natalie rodeó la cabaña en busca de una entrada alternativa.

Podría ir a buscar a Katia, explicarle la situación y hacer que castigaran a Hazz, pero había una parte de ella que no se lo permitía, y era la misma que la hacía aferrarse a la promesa de hacerse amiga de Lash. Aunque no podría admitirlo delante de ella, Natalie Crystal sentía un gran afecto por Hazz.

Natalie comenzó a recorrer los alrededores de la cabaña. Primero pasó por la ventana de la primer habitación, pero la encontró vacía. Luego fue a la segunda, donde Hazz había comenzado a ordenar sus cosas.

     —Por favor, Hazz... ¡Tengo que entrar!

Esta se acercó a la ventana y la abrió.

     —¿Porque no vas a hablar con mi hermana? Si tanto interés tienes en hablarle, ve y hazlo.

Natalie se acercó, pero Hazz le cerró la ventana en la cara.

     —Maldición...

Natalie se dio vuelta y siguió caminando. Del otro lado no vio nada más que una ventana demasiado alta, por lo que decidió volver a la puerta y esperar a que Hazz decidiera abrirle.

Sin embargo, sus esperanzas de que Katia no se enterara de aquél asunto se desvanecieron apenas la vio acercándose a la distancia.

     —No puede ser...

Apenas la vio, Katia se acercó velozmente hacia ella.

     —¡Natalie! ¿Que haces aquí afuera?

     —Puedo explicarlo...

Un ruido interrumpió a Natalie. Cuando esta se volvió, observó a Hazz salir por la puerta y dirigirse hacia Katia.

     —Fui yo... Le pedí que saliera un momento para que me ayude a buscar mi reloj, hasta que recordé que lo había dejado adentro.

Katia las miró a ambas, sorprendida. Natalie sabía que esa excusa era muy pobre, pero esperaba que Katia no la castigara demasiado.

     —De acuerdo... Solo asegurense de ir a la cabaña principal en unos minutos. El acto de apertura esta por comenzar.

Natalie miró a Hazz, sorprendida. Sin embargo, esta se alejó antes de que le pudiera decir algo.

"Tarde o temprano nos reconciliaremos, Hazz" pensó, mientras comenzaba a caminar a la cabaña principal. "Tarde o temprano".

Crystal: El Campamento Para ChicasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora