Anna

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Cuando Anna entró a la Gran Cabaña junto a Mia, lo primero que deseó fue que se la tragara la tierra.

Todas las miradas estaban puestas en ellas dos. Aunque solo habían llegado unos cuantos minutos tarde, parecía que ya había comenzado la ceremonia.

Al frente de todas las veinticinco chicas había un hombre de pelo negro y ojos azules brillantes, que aparentaba más de cuarenta años.

     —Él debe ser el director —le susurró Mia al oído, mientras Anna miraba la habitación en busca de un lugar para sentarse—. El padre de la amiga de Lash.

Anna la ignoró y se sentó en una de las mesas más cercanas a la entrada. Una vez ella y Mia estuvieron sentadas, el director prosiguió a hablar.

     —Como decia, mi nombre es Charles Crystal y soy el director de este campamento —hizo una pausa antes de continuar—. Como algunas ya deben saber, el Campamento Crystal tiene diversos objetivos. Durante los próximos cuatro meses nosotros no solo nos encargaremos de cuidarlas y velar por su seguridad, sino que también nos aseguraremos de que lo disfruten.

Anna alcanzó a ver como Charles le guiñaba un ojo a Natalie antes de seguir.

     —Tenemos cinco guías —el director les señaló a Katia y otras cuatro chicas más—, y nuestra cocina cuenta con excelentes servicios. Hoy es miércoles, dos de noviembre, y el primer día de actividad. La rutina es simple: pueden venir cuatro veces al día para comer, y pasar el tiempo restante en sus cabañas. La mayoría de actividades son entre el almuerzo y la cena, por lo que deben estar pendientes de todo. Bueno, esto es todo. Espero que disfruten su estadía aquí.

Luego de terminar, todas aplaudieron. Poco a poco, las chicas fueron poniendose de pie y dirigiendose hacia las guías, quienes las llamaban.

     —¡Las de la cabaña Número 1 por aquí! —gritó una al lado de Anna.

     —Oye, Anna... —le susurró Mia, mientras ambas se levantaban— Creo que esa chica nos esta mirando.

Anna se volvió hacia donde Mia le señalaba, pero no alcanzó a ver a la chica.

     —No importa... Vamos, hay que ir con nuestra guía.

Mia dudó, pero Anna la agarró y la hizo caminar con su guía.

Una vez que se juntaron con su guía y sus tres compañeras, estas procedieron a explicarles la siguiente actividad.

     —Bien, muchachas —dijo su guía cuando las cinco chicas de la Cuarta Cabaña se juntaron—. La siguiente actividad es simple; solo vamos a pasear por el bosque y las montañas alrededor del campamento. Se que parece aburrido, pero les prometo que será interesante. Y lo más importante, recuerden tener cuidado con algunos animales, como zorros, gatos silvestres, algunos murciélagos durante la noche...

Sin embargo, Anna no escuchaba. Se había vuelto hacia Mia, y la miraba con una sonrisa.

      —Mia... Creo que ya es hora de buscar algun animal para la próxima broma a Lash.

Esta miró a Anna insegura, mientras seguía a sus demás compañeras.

     —¿Estas segura de esto, Anna? —preguntó Mia, preocupada— Si se enteran que hicimos algo así, probablemente nos expulsen.

Anna la miró con el ceño fruncido.

     —¿Estas diciendo que no quieres ayudarme, Mia? ¿Es eso?

     —No, no es eso. Es que pienso que...

     —Mira, se supone que eres mi amiga. Las amigas se apoyan en todo, y yo necesito tu ayuda, Mia. ¿Puedo contar contigo para todas las bromas?

Mia la miró poco convencida, pero cuando Anna la miró con sus profundos ojos verdes, no se pudo negar.

     —De acuerdo. Te ayudaré con tus bromas y te vengarás de Lash, porque es mi deber como tu amiga.

Anna la miró, mientras esbozaba una sonrisa.

     —Perfecto. Ahora vamos a buscar al afortunado animal que elegiremos para meter en su cabaña...

Crystal: El Campamento Para ChicasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora