Anna

30 4 0
                                        

Anna Skalling era la peor enemiga de Lash, y la persona a la que más detestaba en el mundo. Aquél año, Lash había golpeado a Anna el último día de clases (y ademas el cumpleaños de Anna). Sin embargo, Lash y Anna se odiaban desde el primario.

Mientras Katia hablaba, Anna se volvió a una chica de pelo y ojos negros llamada Mia Check. A Mia parecía agradarle mucho Anna, y esta se había pasado todo el viaje contándole como odiaba a Lash.

     —¿Sabes que sería horrible, Mia? —le dijo Anna, mientras cinco chicas se acercaban a la primera cabaña— Que acabe en la misma cabaña que Lash.

Mia la miró, sin decir nada. Después de unos segundos, asintió.

      —Totalmente —dijo, mirando a su amiga fijamente—. Si cuando la vi en el autobús, me pareció igual de idiota que como me la describiste.

Anna miró a su nueva amiga con aprecio. Tal vez no pareciera muy inteligente, pero a Anna le agradaba Mia.

     —Espero que nos toque juntas —dijo Anna, mientras Katia se preparaba para elegir a las chicas de la segunda cabaña—. Tengo planeado hacer sufrir a Lash este año tanto como ella me hizo sufrir a mi.

Mia fijó sus oscuros ojos en los de Anna, que eran de un hermoso color verde. Con eso y su hermosa cabellera roja oscura, Anna era una de las jóvenes más lindas de su clase. Sin embargo, a Anna no le interesaba nadie además de Lash.

     —¡Anna! —la llamó Mia, mientras Katia señalaba a las dos chicas que irían a la cabaña número dos— Eligieron a Lash.

     —¿Que?

Rápidamente, Anna se volvió hacia donde Katia señalaba. A continuación, vio a Lash y a una chica de cabello rubio casi blanco caminar hacia la guía.

      —¡Oh, por Dios! —exclamó Anna— Espero que no nos elija a nosotras.

Con la tensión atravesando su cuerpo, Anna fijó la vista en Katia.

      —Tu —dijo, señalando a una chica que Anna no alcanzó a ver— ¿Puedes venir?

Nerviosa, la chica se acercó a Lash y a la otra joven. Sin embargo, Anna no tuvo tiempo para seguir mirándola.

      —Ustedes dos, vengan —asustada, Anna observó a su izquierda.

Unas niñas de diez años se acercaron a Katia, mientras Anna soltaba un suspiro de alivio.

     —Que bien, Anna —dijo Mia, mientras se acomodaba el cabello detrás de la oreja—. Espero que ahora nos toque juntas, o que al menos estemos cerca.

Anna rió, y Mia se sonrojó ligeramente. Sin embargo, la sonrisa se desvaneció del rostro de Anna rápidamente. Una chica se les estaba acercando, y miraba a Anna con furia.

     —Mia... —comenzó a decir Anna, asustada— ¿Conoces a esta chica?

La joven tenía unos ojos azules brillantes, y un pelo igual de oscuro que el de Mia.

     —No tengo ni idea de quien es, Anna —confesó Mia, mientras miraba a la extraña con curiosidad.

Natalie se acercó a Anna, furiosa.

      —No se que problema tienes con Lash, ni me interesa saberlo —comenzó, mientras le dirigía a Anna una mirada de desprecio—. Pero si crees que puedes arruinarle las vacaciones, estas muy equivocada. Aunque ella aún no lo sepa yo soy su amiga, y la voy a proteger de personas como tú. Y por si no lo sabías, mis padres dirigen este sitio. Deja en paz a Lash y a su hermana, o te haré la vida imposible, Anna.

Y tras decir esto, Natalie se marchó. Hubo un silencio incómodo entre Mia y Anna, hasta que finalmente Mia habló.

     —¿Su hermana también esta aquí?

Crystal: El Campamento Para ChicasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora