Lash

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Apenas eligieron a Natalie con Hazz, Lash soltó una maldición. Si ambas se lograban hacer amigas su hermana trataría de presentarsela, y eso era lo que sus padres querían que sucediera; que hiciera amigas como una chica normal.

Durante el viaje en autobús, casi se había sentido verdaderamente feliz con Natalie; sin embargo, el encuentro con Anna la había hecho darse cuenta de que tener amigas era inútil.

      —Bueno, se esta haciendo tarde —Lash miró a Katia, mientras dos chicas caminaban hacia ella—. Ahora llevaré a cada grupo a su cabaña, y a las seis en punto las llamaremos para la reunión de bienvenida.

Lash miró a su alrededor, sorprendida. No se había dado cuenta cuando habían elegido a las demás, y tardó en reaccionar cuando su grupo comenzó a seguir a Kyra.

A la izquierda suya, Lash vio a Natalie y a su hermana caminando en el mismo grupo. No sabía que la molestaba tanto de Natalie, pero no iba a dejar que se hiciera amiga de su hermana.

     —Si Natalie piensa que se puede robar a mi hermana, esta muy equivocada —pensó, mientras las miraba.

Sin embargo, también era posible que su hermana quisiera hacerse amiga de Natalie para presentarsela y así asegurarse de que su hermana hiciera amigas.

      —Estúpidas... —Lash miró a su derecha, y observó a Anna juntó a su amiga de pelo y ojos negros— Y hablando de estúpidas.

Anna se comenzó a acercar a Lash, con la evidente intención de molestarla; sin embargo, su amiga le susurró algo al oído que la hizo detenerse.

     —Bien hecho, perra —penso, mientras todas se detenían.

Lash miró a Katia, y la vio frente a una bonita cabaña de madera pintada de naranja. Arriba de la puerta había un número 2 tallado, y parecía bastante similar a la anterior en su diseño.

     —Las de la segunda cabaña, pueden entrar —indicó Katia, mientras la chica de cabello rubio blanco se adelantaba—. Recuerden que antes de las seis deben estar preparadas para la reunión.

Mientras Katia se alejaba junto a Anna, Natalie, Hazz y las demás chicas, Lash siguió a sus cuatro compañeras al lugar que sería su hogar durante todo el verano.

Al entrar, Lash se quedó sin palabras.
Había imaginado que las cabañas iban a ser un solo dormitorio para las cinco, y una única habitación. Sin embargo, al entrar descubrió una sala bastante espaciosa a la izquierda, con dos sillones y una pequeña televisión. A la derecha había un pasillo con dos puertas iguales, las cuales debían de ser sus habitaciones.

Las dos niñas mas jóvenes, que aparentaban como diez años, se dirigieron tímidamente a la segunda habitación.

Lash miró a sus otras compañeras, pero solo vio a una chica de cabello rubio oro entrar a la primer habitación.

En aquel lugar, con suficiente tiempo para acomodarse y conocer a sus compañeras, Lash por fin consiguió olvidarse de Natalie.

Crystal: El Campamento Para ChicasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora