IX. La Fiesta

351 54 37
                                        


2

Sin hacer nada más que limpiar y mirar a Fernando y su grupo terminaron la decoración. Tomó su tiempo debido a que el local era grande; sin embargo, se veía radiante. Solo faltaban los últimos retoques cuando el siguiente grupo hizo su aparición. El grupo de la comida conformado por Mabel, Sofía y Abigail. Aún no traían la comida consigo, querían cerciorarse que todo estuviera listo antes. Mientras entraban sus ojos revisaban el lugar con detalle.

— ¡Dios mira este lugar! —Exclamó Abby—. Le falta algo...

—Ya empezó —Mabel giró sus ojos.

—Mabel me tienes harta. ¿Sabes?

— ¿Debo preocuparme? —contestó Mabel desafiante.

— ¡Cálmense las dos! —Sofía debió interceder.

—Uno trata de llevar las cosas bien pero...

Abby observó a Fernando. El cosquilleo en el estómago era agradable de sentir. Una ola de sentimientos mágicos recorrió su cuerpo. Se quedó estática al ver como se acercaba al grupo.

—Abby ¿Estas bien? —preguntó Sofía.

—Nada... solo olvídenlo —trató de disimular pero ya era tarde.

—Bueno chicas debemos irnos. Yadira gracias por confiar en nosotros para la decoración.

—Gracias a ustedes —respondió Yadira.

Fernando la vio. Tomó el cabello de Abby y dijo:

—Lindos rastas.

Su corazón comenzó a palpitar fuerte hasta sentía que saldría de su pecho y se iba a ir corriendo, pero no le importaba si moría ahí, con mucho gusto iría al otro lado. Le era imposible articular palabra. Lo único importante eran los ojos del chico que la miraban con una sonrisa.

— ¿Abby? —dijo Sofía.

— ¿Ah? Gra...cias. Soy Abigail —fue lo primero que se le ocurrió decir.

—Fernando mucho gusto.

Sus miradas se cruzaron intensamente. Abby tuvo que desviar la mirada.

—Bueno. Chicas debemos irnos, nos vemos a la próxima —Y lo vio salir por la puerta.

—Pero ¿Quién está enamorada? —dijo Cris.

— ¡Callense! ¿No lo vieron? ¿Su pelo, sus brazos, su cuerpo? —dijo Abby como lo hiciera una fan de su artista favorito.

— ¿Mejor que la pizza? —preguntó Cris.

—No exageres —dijo negando con la cabeza—. Dime que lo volveremos a ver.

—No. Nosotros en lo mío, él en lo suyo —dijo Yadi.

— ¡Diablos! —se decepcionó—. ¿Qué tal si lo invitamos a la fiesta?

—Cris creo que si es mejor que la pizza —dijo Diana

—Lo sé —respondió Cris con cara de coqueta.

—Abby quiere sentarse en él, no me engañas chica.

—Bryan deja tus hermosos comentarios —dijo Diana.

— ¡Maldita sea! Chicas ayúdenme...—Abby estaba muy interesada.

—Tengo su número le preguntare si puedo dártelo y lo invitas —Yadi tenía una oferta.

— ¿Estás loca? Creerá que me estoy muriendo por él.

— ¿No es la verdad? —preguntó Bryan.

Universidad de asesinosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora