Cuando Taylor le dijo a Karlie que se fuera, no creyó que la ojiverde lo fuese a hacer, pero lo hizo y lo que menos espero fue que lo hiciera para jamás volver, bueno solo habían pasado treinta días, pero para Taylor eso era una maldita eternidad.
Taylor contaba los días, ella no quería, ella no lo deseaba así, ella solo quería parar el tiempo y que viniera quizás Lauren o Camila y le dijera "Deja de joder, es una puta broma" Pero noooooo, ahí estaba sentada a mitad de la noche ahogándose con su mejor lata de crema batida y un six de cerveza, quizás era la imagen de un raro camionero gay, pero esa noche era lo que había.
Extrañaba el roce de los dedos de Karlie sobre su rostro, extrañaba los días donde las conversaciones eran el mejor café para mantenerse despiertas.
Todo en la casa estaba silencio, hasta podría jurar que los vecinos sentian si inminente tristeza, quizás era eso o la música deprimente que ponía cuando sus hijos y si pequeño nuera se iban a la escuela, tal vez fueron las veces que la vieron sentada en las tejas o el olor a cigarrillo que salía de su habitación exactamente a las tres de la mañana.
Taylor no sabía dónde estaba ni a donde iba, ella solo estaba enamorada de una mujer poco racional.
Sus ojos ya ardían de tanto llorar, su voz era como el viento más silencioso que un desierto pudiese tener.
Taylor bebía su tercera lata cuando la luz en toda la casa se fue.
-Genial- Ella no pensaba reparar los fusibles, eso era trabajo de Karlie... Pero ella no estaba -Puta madre- Ahora sería su trabajo.
-Maldita la hora en que te fuiste Kloss-
Entre el tiradero que tenía busco si teléfono y uso la linterna, para alumbrar su camino a la planta baja.
Sus pasos eran torpes, pero lo suficientemente firmes para llegar a l caja del fuselaje.
-Ni me gusta beber- Quizás no, pero ahí seguía, bebiendo mientras llegaba a su destino.
Sus ojos se cerraban un poco, definitivamente el alcohol no era lo suyo.
Bajo las escaleras con cuidado, sin soltar su lata de cerveza, llegó al último escalón, solo que no esperaba que su mano derecha fuese a soltar su teléfono, ¡Duuuuuh! Eso sono demasiado idiota, definitivamente si ¿Pero quien no culpa a su mano cuando llega ebrio y suelta las llaves o el teléfono? ¿Nadie? Supongo que solo yo.
Bueno Taylor se gacho para tomar su teléfono.
-Pedazo de mierda- Murmuró tomando su teléfono del suelo.
Al retomar su postura su cuerpo se tensó al ver aquella silueta frente a ella.
-Karlie-
La ojiverde no dijo nada, absolutamente nada, solo tomo a Taylor y la besó, la rubia se alejó.
-Si solo vienes por sexo déjame decirte que...- Karlie cubrió con su mano la boca de la rubia.
-Mierda... No, vine por ti, vine por lo que es mío y vine por la dueña de mi corazón, vine por la que es mi única razón de vida-
-Kloss- Taylor trato de hablar aún con la mano de Karlie sobre su boca.
-Te haría el amor hasta el amanecer, pero no me siento digna de ello, te diría que te amo, pero creo que tu no me creerías, aquello fue un error, pero tú nunca lo serás-
Karlie guardó silencio, ella aun ordenaba sus palabras.
-Hace treinta días, azotamos puertas y engrandecimiento nuestros defectos, soy un desastre y tu me has amado por mucho tiempo y yo actúe tan estúpidamente irracional, perdón-
Y finalmente la castaña había quitado su mano de la boca de la rubia
-Kloss-
-Swift-
-Besame-
*Aquí si escuché Scared to be lonely :v bueeeeeh adios
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I Know Places (G!P)
عاطفيةKarlie esta apunto de graduarse de su último año en la carrera de Literatura, el problema es que ha perdido su inspiración la cual sus amigas están tratando de devolverle de alguna u otra forma. Taylor es una amante de los libros y suele enamorarse...
