Jungkook Pov
Han pasado dos semanas desde que perdí mi virginidad y conocí lo que eran las emociones.
Cada día, después de que Jimin entra por la puerta tras su rutina, me arrastra a su cama y hace que repita lo de aquella vez, como si de un fetiche retorcido se tratase.
Faltan cinco minutos para que él llegue y como cada día miro a la puerta, pero no sé lo que siento, si miedo, asco o... Definitivamente no lo sé.
Pero hoy es diferente, cuando entra por la puerta tira su chaqueta de cuero al suelo y, tras tumbarse en el sofá, apoya su cabeza en mi regazo.
- Estoy cansado hoy, no vamos a jugar - como si fuese un cachorro al que satisfacer, alarga su brazo y entrelaza sus dedos en mi pelo.
- ¿Ha pasado algo?
Sus ojos se cierran y exhala un suspiro largo y profundo. Entonces los abre y hay algo en mi interior que despierta, algo fuerte.
- Si te follo estás callado todo el día y si no ¿estás así de ansioso? - coloca su mano derecha sobre sus ojos - Jungkook.... No soy tu dueño, deberías irte.
Me frustra.
Sus labios rosados y carnosos brillan ante la tenue luz que se filtra por una ventana. Su mano cubriendo su rostro me permite acercarme un poco más.
Huelo sus labios de cereza y su pelo de chocolate volviendo a situarme sobre sus dulces labios.
Esta vez poso los míos sobre los suyos y le beso sutilmente, me separo levemente:
- No puedo irme - digo a tres milímetros de su aliento.
A esto él retira la mano de su rostro y la sitúa en mi nuca, guiando mis labios de nuevo a los suyos, esta vez el beso es más intenso pero no siento la lujuria de otros días, el sentimiento es diferente, todos los sentimientos han cambiado y no sé como referirme a ellos.
Poco a poco mete su mano libre bajo mi camiseta y recorre toda mi espalda con la yema de los dedos, causando un estremecimiento que me hace suspirar en su boca.
Meto la mano en su pantalón intentando llegar a su erección a lo que él sonríe.
- Eres un desesperado - dice entre risas.
- Y tú un capullo - quito la mano e intento levantarme rápidamente tras la vergüenza de quedar atrapado entre su vientre y sus calzoncillos.
Y vuelve a ser el de siempre.
Se gira y me vuelca en el sofá, quitándome los pantalones como si nada. Entonces me doy cuenta de que él ya no lleva los suyos, me pregunto cuando se habrá deshecho de ellos.
Y como si quisiese poner a prueba el Kamasutra, pone su culo en mi cara y su boca empieza a hacer estragos con mi virilidad. Subiendo, bajando, lamiéndolo e incluso escupiéndole encima antes de volver a absorberlo. Es entonces cuando me decido a hacer lo mismo con su gran miembro, pero él empieza a mover sus caderas y yo me quedo quieto dejando que él sienta mi boca a su antojo.
Escucho como empieza a gemir y a jadear, cada vez más fuerte y más profundo.
- Me corro - lo digo en voz alta, como si él no notase que mis caderas cada vez están más y más altas y se mueven al compás de sus gemidos.
Deja escapar una breve risita y puedo sentir su semen llenando mi boca e inundando mi garganta. La excitación provoca que yo también explote en el clímax, pero tras retirar su rostro, esa es la razón por la cual su bello lienzo queda sellado con mi pintura.
Antes de que pueda soltar su semen de la boca se gira y me la tapa, apretando fuerte para que nada salga de ella, por lo que me obliga a tragarlo.
No sabía que algo así podía no disgustarme.
Es suyo.
Esa podría ser la mera razón.
En ese mismo instante apoya su cabeza contra la mía y deja ir mi cara de entre sus garras, deja escapar un suspiro y sonríe.
Esa sonrisa es el arma más hermosa que jamás he visto, es la flor que lucha contra las pistolas.
- Te amo - las palabras emergen de mi boca por si solas, como si supiese lo que es el amor o como si lo hubiese sentido, ante lo que yo mismo me sorprendo y abro los ojos como platos.
- ¿Qué acabas de decir? - su tono es serio y en cierta manera me asusta, pero no me retracto.
- No lo sé.
Me levanto y cojo mis pantalones, poniéndomelos a la velocidad del rayo. Me dirijo hacia la puerta y la abro cuando, con un brazo, la cierra de golpe y me bloquea entre ella y su pecho.
- Te están buscando, no salgas.
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CLAUSURA - JiKook
Fanfiction¿Qué sucede cuando tras descubrir un gran secreto de tu familia eres secuestrado por un hombre que te cambiará la vida? Jungkook tendrá que lidiar con sus problemas personales y los impuestos por enamorarse del que no debería.
