Capítulo 14

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Jungkook Pov

Ya han pasado unos días desde que todo acabó, Jimin no responde a mis llamadas y tampoco a mis mensajes aún sabiendo que todo fue un malentendido.
Estoy sentado en una silla frente a un banquete grandioso, Taehyung decidió no dejarme sólo en noche vieja, lo cual le agradezco muchísimo, solo me hubiese dedicado a llorar y comer helado mientras me preguntaba una y otra vez cual era la razón.
Durante largas noche no había hecho nada más que llamar a diestro y siniestro para averiguar si habían visto a alguien hablar con Jimin el día antes a que me dejara, nada, ni una alma con aires de grandeza había recorrido el campus. Y ahora ya tengo claro que todo es mi culpa y la poca fuerza que tuve para levantarme, cogerle del brazo y explicárselo todo.

Taehyung come con muchas ansias mientras su madre le mira y ríe, preguntándose si no había comido desde que comenzó el curso, por primera vez en muchos días esbozo una sonrisa y meto un trozo pavo en la boca, está delicioso. Es la primera navidad que paso con alguien, y aunque pensaba que sería con otra persona, tampoco me desagrada la idea de estar con un buen amigo y su agradable familia.

Desde que Jimin rompió conmigo, Taehyung no ha hecho más que consolarme y traerme millones de tarrinas de helado. Cada día se sienta conmigo en el sofá y mientras yo miro series el me mira cerciorándose de que me como todo lo que el consigue para mí.

Después de comer salimos de la casa a su jardín a divertirnos un rato antes de entrar y celebrar el cambio de año.

- Kookie, ¿te lo estás pasando bien?

- Sí! Es genial Tae, gracias por traerme... Jin se ha ido con Namjoon y no quería estar de aguanta velas

Taehyung se acerca lentamente y le miro a los ojos pensando que va a decirme algo cuando, de repente, algo muy frío se cuela en mi espalda y empiezo a retorcerme y a correr a su alrededor mientras salto. El muy cabrón me ha metido una bola de nieve dentro de la chaqueta, cuando logro deshacerme de ella Taehyung me abraza.

- Espero que no te resfríes Kookie.

Forcejeo mientras me río, a veces ese chico puede ser muy raro o muy adorable, ahora mismo no sé lo que es.
De un momento a otra caemos al suelo y nos hundimos en la nieve como si fuese una nube de algodón. La noche es fría pero el cielo está despejado y mientras río contemplo las millones de estrellas que se ciernen sobre nosotros. La voz de la madre de mi amigo aparece desde el interior de la casa llamándonos para que entremos, quedan solo tres minutos para que sea año nuevo.
Noto la mirada de Taehyung clavándose en mis sienes y me giro para devolverle la mirada con una sonrisa amistosa, siento como coge una de mis manos con la suya y lentamente acerca su rostro al mío. Siento el romanticismo del momento y cómo estoy cómodo con él en ese instante, por alguna razón no rechazo su interés aún mientras pienso en Jimin y el corazón, nuevamente, se me rompe en miles de pedazos que se dispersan por el lugar como cristales.
Sus ojos, a milímetros de los míos, me miran con un brillo especial, están llenos de sentimiento y preocupación. Mientras le miro a los ojos noto sus labios sobre los míos y veo su mirada escondiéndose bajo sus párpados marrones, por alguna razón soy incapaz de cerrar los míos.

Poco a poco se separa de mí y me mira con los ojos entrecerrados, me dice algo pero un fuego artificial opaca sus palabras y solo puedo contemplar como sus labios se mueven formulando cada una de sus intenciones.
Me levanto y salgo despavorido de allí, cruzo la valla que delimita su casa con la calle y corro cuesta abajo mientras las luces de la fiesta recorren mi piel, no sé a donde me dirijo, tampoco por qué he salido de allá, pero corro con la esperanza de adivinarlo.

No se durante cuanto tiempo he corrido pero mi corazón tiembla, mis pulmones se contraen de tal forma que el pecho duele como si me hubiesen pegado una paliza y las piernas, tan débiles, hacen que caiga al suelo. Levanto la parte superior del cuerpo del suelo utilizando mis manos, miro a un lado y descubro que he llegado delante de los apartamento donde Jimin está. Miro de nuevo al suelo y suspiro con una mueca de dolor, me siento allí mismo y toco mi tobillo, herido por la caída.

- Feliz año nuevo, Jeon Jungkook.

Miro al frente y veo unas botas negras y unos pantalones rotos del mismo color, una mano se alza delante de mis ojos, tendiéndola en signo de ayuda.

CLAUSURA - JiKook Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora