CAP 2
Llegada a la cárcel
La llegada a la cárcel, después del lindo paseo en patrulla, fue realmente aterradora, entramos por un raro estacionamiento al aire libre muy grande, (supongo que todas las presas entraran por el mismo lugar), me bajaron de la patrulla esposada lo cual debo decir es muy incómodo, gracias a dios ya no tenía el vestido me había cambiado por unos jeans tubito un poco pegados al cuerpo, una camisa sin mangas negra con dos águilas frente a frente en la parte delantera, unos botines marrones con tres broches de cierre mágico en vez de trenzas y con púas en la parte delantera y del talón, y un sweater marrón con estampado de guitarras en todos lados.
Al pasar las rejas de la entrada me di cuenta que daban a una especie de oficina en la cual entre y acto seguido me quitaron las esposas, me registraron completa y cuando digo completa me refiero a completa, me desnudaron, revisaron mi ropa y me tocaron por todos lados, creo que fue la experiencia más cercana a una violación que sentiré en mi vida, fue realmente degradante, el procedimiento fue realizado por mujeres pero eso no hizo que fuera mejor, las mujeres pueden ser unas perras cuando quieren y estas no se quedaron atrás, luego del proceso de rutina como ellas lo describen, me volví a cambiar y Salí de la oficina afuera me esperaban 5 guardias vestidos como si fueran a una guerra con chalecos antibalas, pistolas y gases lacrimógenos en los cinturones, me informaron que ellos serían mi escolta hasta mi celda ya que las reclusas podían ser un poco “malas” con las primerizas.
Caminamos por un pasillo largo y muy tétrico pintado de un gris que asemejaba a un día lluvioso, mientras caminaba tenia a una militar en frente mío mostrando el camino, dos chicas más detrás de ella, luego yo y detrás mío dos chicos, quien lo viera diría que soy alguna clase de política importante, yo me preguntaba si esta escolta era realmente necesaria justo cuando iba a preguntar pasamos por unas grandes puertas de metal, que escondían del otro lado un patio del tamaño de una cancha de baseball, quizás un poco más grande, alrededor de los guardias se congregaron muchas chicas de diferentes edades armadas hasta los dientes, pero no logre distinguir ningún arma de fuego la mayoría eran cuchillos y navajas, este panorama me aterro por completo, mientras los guardias caminaban la chicas abrían paso y me miraban como si fueran caníbales y yo fuera su próxima presa, pude apreciar la estructura de la cárcel, el patio era el centro y alrededor se levantaban 4 edificaciones de 4 pisos de altura cada una.
La chica que lideraba el grupo me explico que cada edificio era una sección y que mi celda estaba en el edificio que estaba al otro lado del patio en la sección 3 el que dejamos atrás era el principal o sea el 1, el de la izquierda era el 2 y el de la derecha el 4.
Al llegar al edificio que me correspondía subimos al 4 piso el cual era el último, y adivinen que, mi celda era la más alejada, justo la última del lugar, (Genial las caníbales de afuera me podrían comer y nadie escucharía mis gritos), al llegar a mi celda la chica de enfrente la única que hablaba en realidad me comenzó a explicar unas cosas, (No me había dado cuenta de lo linda que era parecía una modelo por lo menos de rostro con unos ojos azul obscuro como el mar que llamaban mucho la atención, el cabello castaño obscuro un poco más claro que el mío y por lo que dejaba ver el uniforme tenía un buen cuerpo), de los que me escoltaban era la única linda, los demás no me llamaron nada la atención además que eran muy antipáticos, apenas me dejaron en la celda desaparecieron dejándome sola con ella. Y si se preguntaban si me gustan las chicas pues creo que sí, ya les dije que mi experiencia en relaciones es de cero, pero siempre he tenido una mente abierta así que creo que soy bisexual.
La chica de la cual logre averiguar se llamaba Lorena pero me pidió le dijera lore era muy simpática me explico un poco como eran las cosas aquí.
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Lucky Girl
Historical Fiction¿Como cambiar quien eres? De ser la chica que todos desearían como hija a ser una mala influencia y que los padres alejaran a sus hijos de ti, cuando antes te ponían como un ejemplo a seguir. Pues ¡fácil! solo necesitas un año en la cárcel un poco d...
