Un escalofrió recorrió mi cuerpo al ver como esos hombres se acercaban aun mas. Apreté fuertemente a Nick, fue lo único que pude hacer el miedo me consumía cada vez mas y mi corazón se aceleraba y sentía como si este fuera a salir de su lugar. Nick parecía sereno ¿No se habría dado cuenta aun? O ¿Estaba fingiendo?
-No tengan miedo.-Dijo uno de los hombres.-No les haremos daño, si colaboran claro.-Formo una sonrisa malévola.
No pude mas, empalidecía, me sentía derrotada, decaída, por un momento pensé que iba a morir allí.
-No tenemos nada.-Dijo valientemente Nick.
-Ah, ¿Si? Pues su aspecto me dice otra cosa, así que se van bajando de todo lo que traen o ya saben lo que es espera.-Mostro la navaja y su afilada cuchilla.
-No les vamos a dar nada.- Respondió Nick.
Lo mire rápidamente, con cara de ‘cierra la boca’ pero el continuo haciéndose el valiente. Empezaba a descolgar mi bolso, cuando un carro se detuvo enfrente de nosotros.
Todos voltearon al escuchar la voz de una mujer.
-Déjenlos, están conmigo.-Su voz se me hacía bastante familiar. ¡Samantha! Pensé de un momento a otro.
-Tienen suerte.-Gruño aquel hombre, bajando su navaja.
Corrimos de un momento a otro dentro del auto.
-¿Qué haces aquí?.-Le reclamo Nick.
-Más bien la pregunta seria para ustedes, ¿Qué no saben lo peligroso que es este vecindario?.
-No has respondido mi pregunta.-Menciono enojado.
Samantha intento evadirlo, pero el era insistente, aun no entendía como era que se conocían los dos.
-Es más, ¿Porque ellos te conocen a ti?-Continuo reclamando, Nick.
-¿Recuerdas hace dos años que fui al reformatorio? Bueno allí los conocí.
¿Reformatorio? Pensé asombrada, es increíble cuantas cosas hizo esa niña y cuantas más habrá hecho.
-¿Por qué tienes el carro de mis padres?.
¿Padres?
-¿Ustedes son hermanos?.-Hable de golpe.
-Si.-Respondieron al mismo tiempo.
-Ahora responde mi pregunta Samantha.-Demando Nick de nuevo.
-Como si no tuvieran otro para pasear.- Respondió Samantha muy relajada.- Bueno y ¿Me van a decir que hacían allá?.
-Nos perdimos.- Respondí, mirando hacia la ventana.
El camino se hizo corto entre preguntas y respuestas, de un momento a otro ya estábamos en nuestro condominio.
-¿En que casa te dejo Lina?.-Pregunto de golpe Samantha.
-En la número 170.
- ¿Enserio? Estamos a dos casas de la tuya.-Dijo Nick volteando y sonriendo.
Le devolví la sonrisa y me baje del auto, ya habíamos llegado.
-Gracias por traerme, fue una tarde muy emocionante.- Mencione despidiéndome con la mano.
Ellos simplemente sonrieron y fueron a su casa, efectivamente a dos de la mía.
Entre y mis padres ya habían llegado.
-¿En dónde estabas?
Escuche detrás de mí mientras me dirigía a mi habitación.
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El Mundo Externo Y Yo.
Teen FictionEsta es mi vida. Sufro de vez en cuando, los chicos me confunden y de un momento a otro BAM todo cambia. A quien antes querías ahora lo odias y los secretos no dejan de existir entre toda esa locura.