10 de Septiembre
—Alejate de mí.—soltó sin más.
Era una noche taciturna donde los árboles se mecían gracias a la brisa permitiendo que las nubes se abrazaran y formaran un clima gélido. Sin embargo ese clima acompañaba a la situación que se estaba presentando en ese momento, donde solo se podía observar una sombra, solitaria y a una distancia considerable.
A medida que visualizabas a esa sombra veías que no estaba sola sino que estaba a la compañia de alguien más.
—Yo no me quiero mortificar por ti—se logró escuchar
—Yo solo quiero que hablemos—dijo ella sosteniendo su brazo para evitar que se aleje—No pido nada más, por favor.—suplicó.
La situación no era tan díficil de comprender con tan solo escuchar las voces de aquellas sombras.
—No, no digas que quieres que me quede. Ya tomaste tu decisión.—se soltó de su agarre.—Si realmente me quisieras lo hubieras pensado antes.
—Solo quiero que hablemos, no quiero terminar así.—musitó ella.
—No vamos a terminar en buenos términos si es lo que piensas.—dijo él con voz ronca.—No por mi parte al menos.
—Yo te dije como serían las cosas desde un principio, yo no pedí esto.—gritó ella.
Se escuchó una carcajada que logró envolver el silencio de esa noche.
—De que te ríes?—Era él riendose sarcásticamente de ella.
—No me hagas esto.—ella se cohibio ante la actitud inesperada del chico.
—Hacerte que?—preguntó el chico confundido.
—Hacerme sentir una basura.—Ante lo dicho él se sorprendió y no pudo evitar preguntar.
—Cómo es posible que pueda influir tanto?
Ella no lograba comprender su pregunta.
—Yo..
—No entiendo que hice para hacerte sentir de esa forma. Cuando soy yo el que sufre más aquí.—afirmó
—Solo no quiero que te vayas de esta forma.
Él reflexionó durante unos minutos la forma en que trató a aquella chica que tenía en frente. Se le vino a la mente las palabras que una vez se dijeron, palabras que tienen un valor preciado para él, recuerdos y pensamientos que no se borraran con el tiempo. Porque ella se volvió importante en poco tiempo. Por que ella logró ganarse su confianza. Y por que personas así son inolvidables.
—Perdón..—dijo ella sacandolo de sus pensamientos.—Yo no quise lastimarte ni mucho menos hacerte sentir de esta forma.
Lo que ella no sabía era que lo lastimaba aún más con sus palabras.
—Sabes que siempre quise tu felicidad y mi decisión tal vez no haya sido la mejor..—Ahí iba de nuevo.—Pero por esta misma razón quería evitar esto..
Él no respondía, la observaba en silencio. Veía su rostro detalladamente como si fuera la última vez que la vería en su vida. Porque así sería. No la volvería a ver más.
—Tu felicidad no esta conmigo. No depende de mí sino de ti.
Palabras que cortan.
—Siempre estuviste ahí..
Palabras vacías.
—Yo te aprecio..
Palabras que se las lleva el viento.
Y pensar que esa chica lo hizo feliz. Hizo que sonriera y que logrará ver de una forma diferente su realidad. Y pensar que esa chica no pensaba en como se sentía él al momento de mencionar aquellas palabras.
—Por eso creo que es lo mejor que dejemos de vernos.—finalizó.
Él no podía creer que sea tan fría. Tan indiferente. Tan insensible.
—Para esto pides que me quede? Para hacerme sentir mejor?—respondió con sorna
—No, yo solo..—
—Vos sabrás el porque de tu decisión—la miró una última vez.
—Adiós.
Y esa fue la última vez que le dirigió la palabra. Una palabra, esa palabra que corta lazos y pide olvido. Una palabra fría, vacía y solitaria como ella. Como esa noche gélida.
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Notas De Acuariana
Short StoryMuchos saben tu nombre pero pocos saben como te sientes realmente, como llevas a cabo esos pensamientos que no puedes decir pero si escribir.
