Capítulo 4: Deseo

19.5K 1.5K 573
                                        


Estaba en su cuarto, tranquilamente dormido sobre su cama. Desde que había logrado contarle a Kousuke sobre su embarazo, se había sentido liberado de un gran peso, toda su ansiedad había sido eliminada, pero los sintomas normales del embarazo, vivían atacándolo todavía.

Masahiro escuchó sonar la alarma de su celular, pero tenía tanto sueño que la ignoró, se acomodó en la cama, siguiendo durmiendo. Fue media hora después que se dio cuenta lo que había hecho.

Se levantó de golpe, mirando espantado la hora, llegaría tarde a clases si no se apresuraba en alistarse. Un mareo lo atacó y recordó las palabras de los doctores que lo habían atendido, no podía pasar tensiones, enojos, angustia, preocupaciones, debía estar calmado.

«Pero allá no saben que estoy embarazado, sólo Kousuke-san, Oshiba y Hasekura», pensó.

Llevó sus manos a su vientre y lo acarició, no quería que su bebé creciera mal, tenía claro que debía cuidarse.

Salió de su casa con tranquilidad, si llegaba tarde, aceptaría el regaño. Deseaba realmente que pasaran pronto las semanas en las que vivía con náuseas y mareos.

Llegó a su colegio, donde se encontró con Kousuke en la entrada recibiendo a los estudiantes. Dándose cuenta que había llegado justo a la hora.

—Es inusual que no llegues temprano, ¿estás bien?— preguntó Kousuke al verlo pasar por su lado.

—Me quedé dormido…

—Es comprensible— le acarició la cabeza, mirándolo con cariño.

—Iré ya a clases, nos vemos en el receso— comentó sonrojándose.

Kousuke asintió y sonrió.

El resto del día transcurrió normal. Era el mes de diciembre, quedaban muy pocos meses para la graduación, la cual sería en marzo. Navidad y año nuevo estaban a la vuelta de la esquina.

Al finalizar las clases, Masahiro esperó a Kousuke para irse con él a casa, en la entrada de la escuela.

—¿Te hice esperar mucho?— preguntó el mayor al llegar.

—No, vamos.

Se fueron caminando, pasando por las tiendas de la ciudad, las cuales estaban decoradas con adornos navideños.

—Ya quiero que sea navidad, necesito esa semana de descanso antes de los exámenes— comentó Kousuke.

—¿Qué te gustaría de regalo?— preguntó mirando animado las vitrinas de las tiendas, hasta que sintió la mano de su pareja en su vientre.

—Ya tengo el mejor regalo de la vida.

Masahiro se sonrojó hasta las orejas, mirándolo muy avergonzado.

—¿Pasarás la navidad con nosotros, verdad?— preguntó el adulto.

El adolescente asintió sin pensarlo dos veces, las últimas navidades también las había pasado con la familia Oshiba. Su madre solía pasar esas festividades en su trabajo o con sus clientes, cuando pequeño siempre las había pasado solo.

Luego de seguir mirando un poco más las vitrinas de las tiendas, los dos retomaron su camino a casa.

Al llegar, Masahiro se encargó de preparar ramen como cena. Al rato después, Kensuke junto a Hasekura y sus amigos llegaron para comerla todos juntos.

Fue después de comer que Masahiro empezó a sentirse mal. Corrió hacia el baño donde vomitó todo. Kousuke y Kensuke, rápidamente llegaron donde él.

De los dosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora