Capítulo 11: Hogar

13.9K 1.2K 900
                                        


Masahiro miró asustado a Sugimoto, quien se acercó más a él, acorralándolo contra la pared.

—Vamos, ¿ya te acostaste con tu profesor, verdad? No creo que le enoje compartirte conmigo.

—Déjeme en paz— pidió Masahiro.

—No seas así, yo puedo ser mucho mejor que ese hombre.

—¡Que me deje en paz!

Masahiro le dio un puñetazo en la cara, y lo empujó hacia atrás, haciéndolo caer de espaldas contra el piso. De inmediato, comenzó a correr hacia la salida de su casa, logrando huir.

Afuera en la calle, corrió en dirección a la casa de una persona que sabía que lo ayudaría, sin armar más escándalo del existente.

Si iba a la casa de los Oshiba, sabía que su pareja por la furia, podía ir a su casa a golpear a Sugimoto, por lo que prefería evitar ese conflicto.

Llegó al departamento de Hasekura, tocó el timbre un montón de veces, sin importarle que fuera de noche.

Hasekura abrió su puerta, muy confundido de que Masahiro viniera tan tarde a su casa.

En el momento que Hasekura abrió su puerta, Masahiro no sintió nada más que alivio de ver a una persona conocida, no aguantó más, y saltó a abrazarlo.

—¡¿Qué pasa, Masahiro?!— exclamó Hasekura de la impresión.

Masahiro no se había esperado que aquel muchacho lo llamara por su nombre, por lo que sin evitarlo, rompió en llanto. Hasekura lo llevó a su sala de estar, donde trató de calmarlo.

Luego de llorar, cuando logró mantener la calma, Masahiro le contó todo lo sucedido a Hasekura.

—Lo mato— dijo enfurecido.

—¡No!— exclamó —Vine contigo para evitar eso mismo con Kousuke-san— dijo Masahiro, tomándolo de los brazos.

Hasekura suspiró frustrado y lo miró con seriedad.

—Tienes que decírselo a él.

—Sí quiero decírselo, pero ponte en mi lugar, si iba ahora donde Kousuke-san, hubiese alarmado también a Oshiba y a la tía, quién sabe cómo hubieran reaccionado, no los quiero preocupar de más.

—Deja de preocuparte de ese tipo de cosas, estuviste en peligro.

—Pero…— fue interrumpido por un abrazo del muchacho.

—Deja de ser tan estúpido, no puedes evitar que ellos se preocupen por ti, porque te quieren, y eso está bien, tienes que confiar en ellos.

Masahiro se quedó en silencio, dejándose abrazar, Hasekura continuó hablando.

—Aunque me moleste, eres el mejor amigo de Kensuke, si algo malo te pasara, él sufriría— tomó un poco de silencio, antes de continuar —y yo también, porque también te considero mi amigo.

Masahiro abrió los ojos con sorpresa, no se esperaba tanta sinceridad de esa manera.

Hasekura se separó del abrazo, lo miró a los ojos y le acarició el vientre.

—Tienes que preocuparte de tu bebé, y de ti mismo, este tipo de cosas no son buenas para ustedes dos.

Luego de eso, Masahiro se quedó recostado sobre un sillón, cubierto de mantas. Mientras Hasekura llamaba por teléfono a Kensuke, para avisarle de todo lo que pasaba.

No pasó mucho tiempo, cuando Kensuke y Kousuke llegaron a la casa de Hasekura, muy alarmados y preocupados por Masahiro.

Masahiro esperaba que Kousuke le gritara y lo regañara, pero en cuanto él llegó, lo único que hizo fue abrazarlo.

De los dosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora