Capítulo 21

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Me dejó un baño y una cocina desodenada y su olor. También me dejó ganas de llorar por él. Por que siempre se tenía que ir, pero las cosas eran así y no iban a cambiar sólo por que me pusiera a llorar.  Me preparé para la rutina de siempre y ordené un poco todo.  Me vestí y me fui al trabajo. Llegaba a tiempo pero David ya estaba ahí. Cosa mala. El muy capullo se metía con las mujeres cuando se peleaba con su esposa, que era muy a menudo.  

- Bueno pensé que no ibas a llegar nunca -  Me dijo irritado. Vaya al parecer también estaba estreñido.

- David, mi hora de trabajo es de 10:30 a 19:30. Pensaba que lo sabías - Le dije dejando las cosas en mi escritorio.

- Vaya así que hoy vienes revelada o ¿que? - Puso cara de póker - ¿Es que todas las mujeres sois así? Vaya mierda le dais a los hombres. Siempre con pinta de tener la regla.

- ¿Necesitas algo, David? - Le dije impasible.

- Sí, te quiero en mi despacho. - Dijo dando golpecitos en mi mesa. - ¡YA! 

Joder, era un capullo de categoría. Pero yo sabía que me tenía que quedar callada porque :

1) Tengo que aparentar ser una persona normal.

2) Normalmente las personas normales trabajan

3) Si era normal no podía llamar a ninguno de los chicos. Tenía que arreglarmelas sola.

- ¿VAS A ENTRAR O NO? - Me gritó desde su despacho.

Me di cuenta de que estaba cogiendo unas tijeras tan fuerte que mis nudillos se habían quedado blancos. Estaba en el marco de la puerta así que me giré solté las tijeras, cogí mi carpeta y entré por fin a su despacho. 

- Esta bien, necesito que conciertes una cita con el secretario del modelo con el que fui a hablar el otro día. - Dijo llendose a la mesa donde tenía todas sus bebidas- Es muy importante ese chico promete y no quiero que la competencia me lo robe. 

De mientras que él se preparaba su whisky iba apuntandolo todo, siempra daba explicaciones vagas por lo que lo tení que buscar todo yo. Sí, lo sé. Tengo un jefe fantástico. Me siguió hablando de todas las citas que tenía a lo largo de la semana. Habían pasado ya 30 minutos cuando me dijo su último encargo

- Tambien necesito que reserves en algún lugar bonito y que compres rosas rojas para...

Tocaron la puerta. Y David dejó de hablar. Fui a abrir la puerta y me encontré con un hombre que se me hacia familiar. Llevaba traje y media aproximadamente 1.80 era apuesto.  Tenía cara de sociable. 

- Scott, ¡Bienvenido! - Saludó David. Vaya así que resulta que podía llegar a ser agradable. - ¿Quieres algo de beber? 

Se dieron un abrazo de hombretones. David parecía muy feliz de verlo pero el tal Scott no tenía el mismo entusiasmo que él. 

- Bueno estaría bien un refresco - Dijo el muchacho.

-Oh, ¿estas seguro? - Preguntó mi jefe. - Tengo de ese vodka tan bueno que te gusta a ti.

- Es demasiado temprano para beber, David - Dijo arrugando la nariz.- Solo me tomaré un refresco de naranja.

-Alicia, ¿por que no le das a Scott lo que quiere? - Me fui rapidamente y me dirigí directamente a la nevera que teníamos en la planta a por el refresco. Cuando llegué no había. Mierda. Ahora tendría que ir a la planta 2. Maldita sea tardaría una eternidad. Me subí al ascensor y tardé 5 minutos en ir y volver. Por lo que cuando entré al cuarto ellos ya estaban en una coversación seria y yo llegaba a interrumpir. Genial. Siempro yo tan suertuda y oportuna.

-¡Pero no lo puedo obligar! - Dijo el chico - ¡No tengo ningún poder sobre él! 

Oh,oh creo que justo llegué cuando la testosterona estaba más alta. Deje la bandeja en la mesa de color cafe oscuro. Miré a David.

- Un whisky - Me dijo de forma seca.

Así que fui y se lo serví se lo dejé encima de la mesa.

- Necesitas algo más - Le dije a David amablemente. Cosa que resulta muy díficil con él.

-Sí - respondió  Scott - Lo que necesita es un polvo. 

Me tape la boca con la mano intentando no reirme pero se me escuchó. 

- Vete - Dijo David gruñendo.

Cuando salí me senté detras de mi escritorio y hice todo lo que me pidió. Pero lo que no sabía era a donde mandar las rosas. Al ser el director de una revista David tenía muchas amigas. No sé si me habré explicado bien. Las miré durante un rato sin saber que hacer con ellas. Finalmente, empecé a escribir una tarjeta para su esposa ya que necesitaba unos cuantos polvos mágicos. Estaba metiendo la tarjeta detro cuando el tal Scott salió de la habitación donde habían estado hablando por horas. Sin exagerar. Fuera cual fuera el trato iba a ser algo grande. él se paró y se quedó mirandome yo seguí a lo mio con las rosas. Me estaba poniendo muy nerviosa así que empecé a escribir otra tarjeta. Y saqué la otra.

- Así que, ¿estas buscando rollo a tu jefe? - Di un poqueño saltito y me tensé. La voz provenía de detrás de mí.

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Hola, ¿Qué tal? Bueno primero quiero decir que espero que os guste, que veis que algo no funciona o algo estoy abierta a sugerencias. Tambien quiero avisar que esta semana que viene tendré muchos exámenes por lo que no se cuando podré volver a subir. Y bueno ya para acarbar lo de siempre dadle a la estrellita que no cuesta nada y dejad comentarios, por favor. Ah, y deseadme suerte con los exámenes por que la necesitaré :( Gracias por leerme.

Sonríe conmigo Cheshire.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora