Podría huir Él estaba en el otro lado de la mesa. Yo estaba en un sofá y él en el otro. Sí, tengo la oportunidad. Pero entonces Él se levantó y empezó a caminar alrededor mia. Joder, así no.
- ¿De verdad que no sabes? - Apoyó sus brazos detras del sofá en que estaba sentada.
Había tal silencio que podía escuchar su respiración. Sabía que se estaba empezando a impacientar. Y eso no era para nada bueno.
- Si solo supiera que tengo que decir te lo diría - Le dije tranquilamente.
Se quitó de detrás del sofá a estar delante de mí. Lenvanté la cabeza y otra vez estiré mi cuello para mirarlo. Sonrió. Eso le gustaba. Ser más grande que yo. Le gustaba el poder más que cualquier cosa. Por eso cada vez que algo así pasaba se me revolvía el estómago.
- ¿Crees que no te he visto? - Me cogió el cuello - ¿QUÉ?
Me apretó mucho más fuerte.
- Yo....- Me estaba costando mucho respirar - Para
Pero ese para no fue más que un susurro.
- MALDITA SEA, TE HE VISTO CON ÉL ¿DE ACUERDO? - Su cara estaba roja y sus ojos brillaban de rabia - INCLUSO SPIDER TE HA VISTO, PIENSAS QUE SOY IMBÉCIL ¿EH?
No sabía de quien hablaba ¿Por qué me hacía esto? Estaba demasiado mareada para pensar con cordura. Me levantó del sofá sosteniendome todavía por el cuello y me lanzó al suelo. Me deslicé por él y empecé a toser descontroladamente ansiosa por recuperar todo el oxígeno perdido. Mis ojos se llenaron de lágrimas pero no lloraría, no delante de Él.
- No se - Dije intentando respirar, mi voz estaba ronca - No se de quién coño hablas. ¿Por qué no lo dices y ya?
Se puso delante de mí y me pegó un patada en el estomago. Sentí su zapato duro golpeandome, el dolor extendiendose. Un nudo en la garganta que cada vez iba a más. Intente pararme caí de rodillas. Me quedé así.
- ¿QUÉ NO SABES DE QUIÉN HABLO? - Empezó a maldecir - MIRAME CUANDO TE HABLO.
Levanté mi cabeza y lo miré tení el pelo revuelto y para todas las direcciones, tení una cara de poquer y sus fosas nasales dilatadas. Estaba tirando del piercing de su nariz. Siempre hacía eso cuando perdía el control de las cosas. Sonreí para mi misma porque era algo que me gusta hacerle.
- Hablo del policía, ¿qué mierda hacías con él? ¿eh?- Me habló con una voz tan suave que pensé que estaba rodeada de plumas. Y que por un momento Él volvía a ser el del principio.
- Sólo me lo encontré de casualidad. Me dijo que no me metiera en problemas, por que no me convenía. Solo eso te lo juro Jason. Tú sabes que yo te amo, ¿verdad?
- ¿Todo este lío para esto? - Me preguntó.
Oh, esperad. Este es el mejor momento por que es cuando le da la vuelta a la tortilla. No se si me entendeís. Me refiero que ahora me hará ver culpable a mí. Se tocó la parte de atrás de los pantalones y sacó una cajetilla de cigarrillos y se encendió uno. Se agachó y me echó todo el humo en mi cara. Después me ofreció el cigarillo. Yo lo cogí no por que me gustara fumar si no sólo porque él me estaba dando algo.
-¿Por que no me has dicho nada? Podriamos haber acabado antes con este y haber tenido una buena nochecita.
Espero que entendaís lo que es una buena nochecita. En fin, no pienso explicaros con pelos y señales. Eso se lo dejo a vuestros padres. Me cogió de los brazos y me levantó. Todavía me sentía como si fuera un flan. No me refiero a que estoy tan buena como a un flan si no a que tiemblo como uno. Me cogió y me abrazó me dió un apretón en el culo y a la cama. Sí lo sé. Super romántico pero esto y una palmadita de consolación en la espalda era lo más cariñoso que podía estar Jason. Nunca le dieron amor así que el no tiene para dar. Pero yo sé que él lo intenta.
A la mañana siguiente cuando me desperté él ya no estaba más conmigo. Pero si que me había dejado algo.
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Hola, ¿Qué tal? Primero me gustaría decir que os dije que habría un capítulo muy muy muy proto y aquí está. Bueno me gustaría que le dierais a la estrellita o que comentarais o que dierais señales de vida o algo. Gracias por leerme.
