Se despertó desorientado, pero en cuanto la vio sonrió inconscientemente. Ella dormía todavía. Se incorporó despacio para no despertarla, apoyándose en el codo. Dormida era incluso más adorable si cabía. ¿Cómo podía querer tanto a esa chica? Ya le daba igual lo que pensaban los demás, la diferencia de edad. Le daba igual todo, solo quería estar a su lado siempre. Alargó la mano y le acarició la majilla. En el momento en el que Aitana sintió su roce se despertó. Le vio sonriéndola y no pudo evitar imitarle.
-Buenos días, princesa.
-He soñado toda la noche contigo.
- ¿Enserio?
-No. Es broma. ¿Enserio no conoces esa escena?
-No. Pero podemos ir al cine a verla y tú ponerte ese vestido rosa que me gusta tanto.
Aitana se rio ante ese comentario. Eso era lo que mas le gustaba de él, que siempre le hacía reír.
-Venga anda. Que vamos a llegar tarde. Me ducho y luego vas tú. ¿Vale?
Cuando Luis salió de la ducha, se encontró a Aitana mirándose al espejo.
- ¿Por qué te miras tanto al espejo? -pregunto mientras la abrazaba por la espalda.
-No, me miraba y pensaba en cómo te cambia la vida de la noche a la mañana. Primero entrando a OT fui la persona mas feliz del mundo. Al salir, con todo lo que pasó me sentía la peor persona del mundo. Y ayer...
-Ayer me demostraste que fui un gilipollas.
-Ayer volví a ser yo. Porque me faltaba algo, pero ahora lo tengo todo. -dijo girando la cara para mirarle a los ojos.
-Hacemos buena pareja, ¿no? -dijo él mirando al espejo.
Aitana se giró del todo y le besó en los labios. Luis comenzó a reírse.
-Te tienes que poner de puntillas para besarme.
-No te rías. Tonto.
Luis la abrazó y volvió a ese beso. Le abrazó y miró la estampa en el espejo. Era lo más bonito que le había pasado en mucho tiempo, y no pensaba volver a perderla.
-Luis, ¿te puedo pedir una cosa?
-Dime.
-Por fa, no digamos nada de momento. No es que no quiera que lo sepa todo el mundo, y poder ser una pareja normal. Pero ayer Vicente me amenazó, y no quiero que te pase nada.
- ¿Cómo que te amenazo?
-Da igual, pero esperemos a que se calme y poco.
-Aitana, no va a pasar nada. Pero si eso es lo que quieres, no voy a decir nada.
-Gracias.
Aitana se giró para salir hacia los ensayos. Se paró en seco y volvió hacia donde estaba Cepeda.
-Ah, se me olvidaba. Te quiero mucho.
Le agarró de la nuca y le atrajo hasta ella.
-Yo también te quiero. Pero vámonos o no salimos nunca de aquí.
Estaban todos en el local. Tenían que ensayar "Camina" y algunos se quedaron viendo a los otros. Llegaba el turno de ambos con "No puedo vivir sin ti". Indiscutiblemente la magia seguía ahí, y mas ahora. Terminaron entrelazando sus manos. El primer impulso de Luis hubiese sido tirar de ella y besarla. Pero se controló. Ella le había pedido tranquilidad, y tenía que respetarla.
-Voy al baño. Ahora vengo.
Aitana asintió. Pero al rato fue detrás de él. Miró si no había nadie y abrió la puerta. Luis sintió la puerta abrirse y al girarse vio a Aitana cerrando con pestillo la puerta.
- ¿Qué haces, Aitana?
-Vengo a buscar lo que no hemos podido hacer antes.
Se tiró a sus brazos, enrollando las piernas en su cintura. A Luis le pilló por sorpresa todo y de un momento a otro tenía a Aitana subida encima y besándole. Enseguida reaccionó y la sujetó por los muslos y la siguió el beso. Aitana volvió a poner los pies en el suelo.
-Jo, me ha costado mucho aguantarme.
- ¿Ya te estas arrepintiendo de tener que escondernos?
-No. Pero me cuesta. Pero sabes como va esto y se puede filtrar cualquier cosa.
-Lo sé, pequeña. No te preocupes más. Vamos. Te recuerdo que estamos encerrados en un baño con gente fuera, y que pueden sospechar.
Se dieron el último beso antes de tener que volver a disimular.
- ¿Tú te crees que somos tontas? -la pillaron por banda Ana y Amaia.
- ¿Qué?
-Aitana, que desde hace dos semanas no has sonreído ni una vez, estabas triste, apagada. Y desde que has vuelto a ver a Cepeda has hecho chas y vuelves a ser la de antes. Cuéntanos ya todo.
-Nada, no pasa nada.
-Si, sí.
-De verdad, chicas. No puedo deciros nada.
-Vale, con eso ya dices mucho.
-Que no, en plan. Que no puedo deciros nada porque no hay nada que decir.
-Aitana, que te conocemos. Y te digo que lo de disimular no se te da bien.
-Aitana, te toca. Vamos. -la llamaron para ensayar.
-Salvada por la campana.
Las tres se rieron mientras la catalana se iba hacia la zona de ensayo.
Era el primer día que estaban los dieciséis juntos después de salir de la academia, así que se fuero todos a cenar y a tomar algo.
Nos pusimos al día en muchos temas. Roi se había ido con Cris a vivir a Madrid. Amaia estaba en Barcelona, y aunque no vivía con Alfred, se pasaban todo el día juntos en el estudio que esta había creado con los instrumentos. Ricky estaba compartiendo piso con Mimi en Madrid. El resto seguía igual. El tema novios por parte de Aitana y Cepeda no lo tocaron. Pero todos veían un cambio en ambos y se olían el porqué. Poco a poco todos se fueron retirando. Solo quedaban Ana y Roi. Ellos estaban en el mismo hotel así que cogieron un taxi juntos.
- ¿Te vienes a mi casa?
-No sé, me da cosa.
-No seas tonto. Mis padres estarán encantados de volverte a ver.
Cogieron el siguiente taxi con dirección a casa de Aitana. Al entrar sus padres se alegraron muchísimo al verle.
-Te llamábamos todos lo días. Estábamos preocupados.
-Ya, lo siento. Pero me dolía mucho volver a tener contacto con alguien o algo del concurso. No se si Aitana os habrá contado algo, pero si no, ya hablaremos más tranquilamente.
-No nos ha dicho nada, pero nos lo podemos imaginar. Ay, que ilusión que estés aquí. Gracias por devolvernos a nuestra hija. Ya no sabíamos que hacer.
-No creo que yo haya hecho mucho. Bueno, yo me voy, que es tarde y querréis descansar.
Aitana apareció en el salón con su típica cara de niña buena.
- ¿Se puede quedar a dormir?
Sus padres se miraron y luego miraron a Cepeda. Los tres se rieron. Pero accedieron a la propuesta.
-Pero duerme en el sofá. -dijo Cosme riéndose. Estaban encantados con Cepeda, pero no dejaba de ser su niña.
-Jolín, papa. Que aguafiestas.
-Me parece bien.
A mitad de la noche, Aitana no aguantó estar tan cerca y no poder dormir con él. Salió de su habitación y fue a buscarle. Le encontró tumbado boca arriba, apoyado en sus manos y al verla le sonrió.
-Sabía que tarde o temprano vendrías.
Aitana se rio, se acercó, le cogió del brazo y tiró de él.
-Anda vamos a la cama.
Y así pasaron toda la noche, abrazados y sin perder la sonrisa.
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Camuflados
FanfictionAiteda...una historia de amor camuflada en una preciosa amistad...¿o no tan camuflada? *AVISO* antes de criticar, leer la primera pagina para saber porque hago esta historia.
