No dio más de dos pasos al cruzar esa puerta y comenzó a llorar. Nunca había llorado tanto en la vida. Su camino en el concurso se acababa y no sabia como estaban las cosas fuera. Dejaba atrás a muchas personas que había aprendido a querer en poco tiempo. Roi y Ana, sus indispensables, se los llevo para siempre. Amaia y Alfred, tan jóvenes y conto corazón. Y a su niña. A la persona que había convertido un sufrimiento semana tras semana, en algo único e irrepetible. A Aitana. Se arrepentía de no haberla dicho tantas cosas, de no haber sido capaz de arriesgarse a hacer lo que el corazón le pedía. Pero ahora era demasiado tarde, ya no iba a volver a estar dentro de esta academia.
El ultimo gesto de Aitana al despedirse le recordó tanto a la actuación de "No puedo vivir sin ti" que ya no se quitó esa canción de la cabeza en toda la noche.
Se emociono cuando vio a gente esperándole en la puerta de la academia. Eran las tres de la mañana y allí estaban, pasando frio, solo por verle. El coche que le llevaría al hotel donde pasaría la noche le esperaba, pero no se podía ir de ahí sin devolverle a cada una de las personas que estaba allí una parte de todo el cariño que estaba recibiendo.
Justo cuando entro en la habitación, recibió una llamada de sus padres. A grandes rasgos, esta última semana se habían visto superados por todo. La prensa estaba detrás de ellos y de Graciela. Y eso no les hacia ninguna gracia.
Se dio una ducha que le relajo mucho la tensión que llevaba durante todo el día. Cuando se fue a poner el pijama, encontró un papel metido en la manga de la camiseta. La abrió y leyó lo que ponía.
BELEN: 682154754
Se le ilumino la mirada al ver la letra de Aitana. Una vez le dijo que no quería que hablase con su madre, pero por lo que parecía, había cambiado de opinión. Pensó en llamarla, pero eran las cinco de la mañana. Mejor lo dejaba para una hora mas coherente.
No durmió en toda la noche leyendo mensajes en todas sus redes sociales. Era increíble que, aunque no había tenido la mejor actitud en la academia, ni era la mejor voz, había muchísima gente que le apoyaba. Esto ayudo a que se alegrase un poco ante la tristeza que tenía.
Pensaba que podrían estar haciendo dentro en cualquier momento. ¿Cómo estaría Aitana? Esperaba que hubiese podido dormir y que no hubiese llorado más. No quería ser el culpable de su tristeza. No podría soportarlo.
Por la mañana tenia una entrevista y la mayoría de las preguntas que le hicieron estaban enfocadas hacia su relación con Aitana. Supo defenderlas como mejor pudo, pero se le hacía difícil tener que mentir sobre este tema. Se suponía que ambos seguían con sus parejas y que todo estaba bien.
Era hora de volver a casa. Cogió el avión para ir hasta Lugo, donde otra multitud de gente le esperaba. La verdad es que lo único que quería era descansar y poder ver cómo había pasado el día Aitana. No había podido pararse ni dos minutos a ver el directo. Pero no podía irse y dejar a esa gente sin una foto o un autógrafo. Casi una hora después, de mil fotos, millones de firmas y de cantar la canción que más había llegado al público, la de su expulsión, consiguió coger un taxi que le llevase hasta su casa. Ni si quiera habían ido sus padres a buscarle al aeropuerto. Ya se temía lo peor. Y es que él no tenía ganas de aguantar una discusión ni ningún sermón de ellos. Aunque no lo aparentaba, por dentro, estaba totalmente destrozado. Y necesitaba que sus padres estuviesen ahí con el en este momento.
De pronto se acordado del número de teléfono que le había dejado Aitana en la maleta. Eran las once de la noche, pero no podría esperar hasta la mañana siguiente. Así que, para evitar pensar en el tema de sus padres, decidió llamar.
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Camuflados
Fiksi PenggemarAiteda...una historia de amor camuflada en una preciosa amistad...¿o no tan camuflada? *AVISO* antes de criticar, leer la primera pagina para saber porque hago esta historia.
