Las semanas fueron pasando, y cada vez estaban mas unidos. Luis había superado tres nominaciones, y se encontraba en su cuarta semana nominado. Por una parte, esto le ayudaba a disfrutar el concurso al máximo. Pero también la idea de que podía salir de la academia le hacía trizas. No podía soportar la idea de no ver a Aitana. Sus sentimientos hacia ella cada día eran más fuertes. Ya no solo como amiga, confidente y un gran apoyo. Quería estar con ella, en todos los sentidos.
Por la parte de Aitana, algo había cambiado. No sabía como explicarlo, pero que él hubiese estado tres semanas en la cuerda floja y, que esta también lo estuviese, la ponía nerviosa. No podía imaginar la academia si él. Pero se negaba que su relación fuese más que de amigos.
Era 23 de diciembre y les comunicaron que iban a poder pasar la noche buena y navidad con sus familias. Ambos pensaron que sería una buena oportunidad para pensar y ver realmente hasta donde llegaba cada uno con sus sentimientos. Desde luego Luis pensaba darse un tiempo con su novia, pero ver a Aitana diciendo que iba a ver a Vicente le dolía y no sabia que hacer.
El 24 ambos se despidieron en la habitación, pero por dentro ninguno quería separarse del otro. Los animaba que solo fuese un día y medio. Pero no se habían ido todavía y ya se echaban de menos.
Nada más salir de la academia, a Aitana la estaba esperando su familia para ir a casa. Le extraño no ver a Vicente, pero no pensó mas en ello. A Luis le esperaban dos horas de avión, en las que no dejo de pensar en todo lo que le estaba pasando.
Vicente fue a cenar a casa de Aitana junto con su familia, pero veía que todo el buen ambiente que había entre ellos antes, había desaparecido. Pero no le dio importancia a ese detalle. Después de cenar se fueron a la habitación que su madre los había preparado, pero la intención de su novio no era dormir. Él quería hablar con ella sobre todo el tema Cepeda, porque incluso sus padres animaban su relación.
- ¿Qué te pasa con Cepeda? -pregunto el chico.
- ¿Cómo?
-Aitana, no soy tonto. Tenéis una relación...demasiado tiempo...pegados.
-No digas tonterías, por favor.
-Es lo que veo. Si te pasa algo con el preferiría que me lo dijeses y así mantenerme al margen.
-No quiero hablar de esto ahora. Quiero disfrutar el tiempo que tengo y no quiero perderlo con chorradas.
No había mas que decir, ella se negaba a admitir que le pasaban cosas con Luis. No había sido capaz de mirar a su chico a los ojos ni una sola vez. Y los pocos besos que se habían dado los había sentido forzados. Esta como un desconocido.
En la otra punta de España, Cepeda se relajó al saber que su familia le apoyaba. Cuando Graciela llegó para darle una sorpresa vio el momento perfecto para hablar con ella.
-Mira, Graciela. No quiero hacerte daño, pero creo que deberíamos darnos un tiempo.
- ¿Es por la niñata esa, no?
- ¿A quién le has llamado niñata?
-A Aitana. ¿No te das cuenta de que para ella es un juego de niña pequeña?
-No quiero que la vuelvas a llamar así. Pero sí, es por ella. Quiero ver que siento por ella, pero sabiendo que te puedo herir no lo puedo hacer.
-Muy bien. Te acabas de convertir en un niño como ella. Adiós.
Esa noche ninguno de los dos pudo dormir. Aitana realmente quería decirle a Vicente que sí, que sentía algo por Luis pero que no sabía que. Y Luis por cómo se tomaría Aitana esto cuando se lo dijese.
-Vicente, ¿puedo hablar contigo?
- ¿Qué pasa?
-Anoche tenías razón. Me pasan cosas con Luis. Y te lo digo porque no quiero hacerte daño.
-Perfecto. Adiós Aitana.
El camino hasta la academia se les hizo eterno. No fue hasta media noche que ambos se pudieron reencontrar. Aitana saltó como una loca a los brazos de Cepeda. No podía esperar a que le contase todo lo que había hecho. Estaba muy nerviosa por saber que había pasado con su chica. Pero cuando le dijo que había dormido con ella, Aitana se desmoronó y comenzó a llorar. Puso de excusa que les había echado de menos a todos. Pero realmente era porque le había echado más de menos a él en un día y medio, que a su novio en un más de un mes. Pero también le dijo que había dormido con Vicente.
Cuando Cepeda notó que el directo estaba cerrado, se bajó al suelo con ella y le confesó que no había dormido con su novia.
-No he dormido con Graciela. Pero no podía decirlo en el directo. Ya sabes cómo va esto.
A Aitana se le iluminó la cara. Pero se sintió muy culpable porque ella sí que había dormido con su chico.
-Yo sí he dormido con Vicent.
-Es tu novio. Normal.
-Ya no. -Respondió ella un poco avergonzada.
-! AITANA ¡- La llamó Amaia desde la habitación.
-Ve, ya hablaremos nosotros.
Aitana se levantó y se fue hacia la habitación con una sonrisita tonta, que no fue capaz de quitársela en toda la noche.
ESTÁS LEYENDO
Camuflados
FanfictionAiteda...una historia de amor camuflada en una preciosa amistad...¿o no tan camuflada? *AVISO* antes de criticar, leer la primera pagina para saber porque hago esta historia.
