Todo estaba en tinieblas momentos antes de escuchar su nombre.
Podría jurar que sintió calor, dentro de su corazón, como si aquellos que gritaron impregnaran su voz con promesas de amor, un amor que no sintió en mucho tiempo, más de una década para ser más exactos, desde el momento en que se enteró que era adoptado, ese brillo en los ojos de sus "padres" que consideraba amor, ahora se veía como caridad, compasión, y él por nada del mundo necesitaba eso, es fuerte, inteligente, hábil, así que no hay manera de aceptar que otros le den caridad o sientan compasión por él, así que se esforzó, para demostrarles que no le hacía falta eso, pero cuanto más se esforzaba, más veía ese brillo, así fueron pasando los años, sintiendo que nada era suficiente para demostrar su valía, valor como persona, que no necesita de la caridad o compasión, lo consideraron adecuado para cuidar de la casa mientras se iban, así que él lo hizo, aprendió a cocinar, haciendo lo mejor que podía, dándose cuenta de que no necesitaba de nadie, nadie más que Danny y su sonrisa, aquella sonrisa que volvía sus días en obras de arte, diciéndose que algún día sería merecedor de aquella sonrisa, pero conforme fueron pasando los días, semanas y meses, se dió cuenta de que esa sonrisa podría atraer a mas personas, personas que no eran él, que no se daban cuenta de lo que él veía, un tesoro, porque una sonrisa que brilla tan fuerte en la adversidad solo esconde un alma y corazón aún mas brillante, capaz de brindar abrigo y calor a quien lo necesite y se acerque, era demasiado tarde para alejar a Mccall pero tenía suerte de que él lo consideraba un hermano, hijo de otra madre, con aquellos ojos que solo le pedían diversión, tal vez no tan sana como quisiera, pero no una diversión que fuera más haya de las bromas, travesuras y una que otra idea loca, bueno, cientos, porque cuando ellos se juntaban el mundo entero podría ser una obra de desastres, con la mente sin igual que escondía esa sonrisa y los ojos de cachorro que podrían ser armas mortales, aunque no había ojos más bellos ojos color miel, que cuando te fijabas bien, podrías compararlos con el sol, razón por la cual se sentía feliz, porque lo sentía como su sol, se imaginaba que esa sonrisa y esa mirada iban dirigidas única y exclusivamente a él, pero como todo sueño, no dura como siempre, se dio cuenta cuando aquella muchachita igual lo veía, con una sonrisa tonta y el rubor de sus mejillas era suficiente para asegurarle que planeaba adueñarse de algo que no le pertenecía, porque lo vio primero, lo apreció primero y lo guardo primero, contratando a sus amigos para conseguir todo lo que alguna vez vendiera, la primera vez todo lo quiso guardar, un pensamiento que solo le duró un minuto, antes de que el olor fuera demasiado intenso porque todo estaba en su habitación, haciendo que el olor se concentrará y atrajese bastante, tal vez ni una cuarta parte de quien lo hizo, pero le hizo plantearse, que si quería conocerlo, debía conocer más de él, y para eso debería saber cómo cocina él, tal vez fueran pensamientos más producidos por el hambre, pero al fin y al cabo tenían lógica, no? Así que se dijo que un mordisco estaría bien, solo para asegurarse si debería preocuparse por aprender repostería, pero ese mismo panquesillo, le demostró que no haría falta, que no habría forma de no insultarlo si se atrevía a hornear para él, porque lo que el horneaba lo llevó directo al cielo, así que a partir de ese día se prometió que seria bueno en todo, todo menos una cosa, hornear, porque no haría falta una vez que consiguiera su sol, porque decirle estrella era poco, y constelación aunque sus lunares fueran un buen incentivo, tenía la desgracia de solo verlo durante el día, así que lo más recomendable y apropiado era ser su sol, que una vez que lo consiguiera, siendo mayores sería también su constelación, él podría ser la tierra, aquella que gira a su alrededor, y que desde donde estaba podría apreciar la constelación, ver y descubrir que pese a la oscuridad que había a su alrededor, igual brillaba y esa luz solo hacía que fuera más sorprendente, así que cuando encontró una posible rival, no le quedo de otra más que buscar una solución.
Admite que no fue la mejor solución y que hasta le dolió, mucho más a él, ser el que en lugar de crear aquellas sonrisas e hiciera brillar esos ojos en esperanza, los apagara, llevando la tristeza, el miedo y la soledad, porque pese a estar ahí Mccall, nada podría hacer contra él, si es lo que se proponía, y como todo lo que se proponía, lo cumplía, no siendo esta la excepción, odio cada una de sus palabras, odio hasta su voz y sus labios, por ser de ahí de donde provenía el veneno que apagaba tan hermosa luz, pero ya era demasiado tarde para cambiarlo, ahora solo le quedaba esperar hasta el día correcto, mientras tanto descubrió que su táctica dio fruto, aquella muchachita insolente no se atrevía a verlo, después de descubrir lo que encerraba, que tonta era, porque aquella sonrisa que era capaz de brillar pese a tanta oscuridad, era aun más impresionante que la oscuridad misma, en serio no valía lo suficiente para siquiera considerarse su amiga, y el estuvo feliz, feliz de alejar a alguien como ella de él, pero esa felicidad no fue eterna,conforme fueron pasando los años, esa luz seguía adelante brillando para sus más cercanos y quienes se detenían a observar sus momentos, viendo desde lejos como él lo hacía, pero se dijo y dio cuenta que ninguno de ellos valía la pena, si eran capaces de olvidarse de la luz, cuando veían su oscuridad, no eran personas que alguna vez sirvieran para enamorar y adueñarse de su luz, no eran una amenaza para apropiarse de lo que era suyo, pero a la vez, no permitiría que le hicieran perder el tiempo a su luz, con citas, besos y tal vez caricias que no eran las suyas, que no serían de él, y si antes se dijo que no eran celos ahora no había forma de negarlo, estaba completa y absolutamente celoso de si quiera pensarlo, que esos labios y esas manos se atrevieran a tocar piel y labios que no fueran los suyos, así que si lo que necesitaba hacer para no sentirlos, era odiarse a sí mismo por un tiempo, podría hacerlo, y lo haría.
Cada vez era mas fácil, descubría los puntos de presión adecuados, aquellos que mostraban su tristeza y soledad, en la forma justa, ni tan pesados como para hacerlo llorar durante las clases ni tan ligeros como para que alguien se le acercara con la idea de profundizar en una amistad, que estaba seguro traería algo más, así que en el momento que escuchó esa voz llamarlo con una chispa de afecto, y si fuera masoquista, y dios sabe que lo es, pensó que esa voz traía una chispa de amor, así que nadie podía culparlo de que cuando su vista se aclarara, viendo en tonalidades mas vivas, el primer segundo lo dedicara para observar a su primer amor, aquel que consideraba el verdadero, aunque no se atreviera a pelear frente a los demás por el, ya que él era Jackson Whitemore, el ejemplo mas cercano a la perfección y el hecho de que se fijara en un hombre no fuera una locura, tendría sus limitantes, limitantes que no debería tener pos ser quien es, así que al segundo siguiente su vista se poso en Lidia, aquella que debería ser lo mas cercano a él, aunque en su corazón, ese puesto le pertenecería a su sol, porque contrario a él, Sutiles era mejor que muchos solo con ser él, ser luz, cuando lo que lo hacía mejor de los demás era obra de su esfuerzo, por demostrar lo que era, sin sentirlo realmente.
Una vez en su casa, con todo el asunto aclatrado, descubriendo el porque de su oscuridad, le dio las gracias a Lidia, aquella que tenía motivos para estar con él, aunque en secreto seguía odiándola, por motivos que tal vez nunca le contaría, como el hecho de ser la dueña del corazón de su sol, o el que ella fuera tan amante de las películas románticas, películas que solo debería verlas con su amor, y que aunque se dijo que las vería por segunda vez con él, sabiendo que con el tendrían otro significado y una vista más maravillosa, no pudo complirlo lo completo, especialmente con aquella que es su favorita y por desgracia de Lidia también, haciéndolo verla una y otro vez que cada vez se prometía que sería la última vez con ella, para que a la siguiente fuera lo mismo, odiándola cada vez más, obviamente a Lidia, por quitarle esa oportunidad con él, así que una vez que le dijo que estaba cansado y necesitaba aclarar su mente, le llamaría, ella no tuvo más opción que seguir sus instrucciones, prometiéndole llamar temprano y que de ser necesario, inventaría algo para que pudiera descansar de la escuela por un tiempo.
Una vez en su cama, pudo pensar las cosas con más calma, y dejarse vencer por el sueño después de lo que sintió como una eternidad, para al segundo siguiente descubrir parte de lo hecho como kanima, y esa parte fue la más importante, porque en todos y cada uno de esos momentos vio ese rostro, solo que más deshecho y más desesperado de lo que alguna vez quiso, especialmente cuando lo paralizó junto con Derek, dejándolos en una posición comprometedora, que de haber estado lucido, habría pateado a ese pulgoso lobo, para que una vez que su cuerpo despertó, tomara la decisión de alejarse, de no estar cerca de su amor, para que al verlo no reviviera todo lo que le hizo "pasar", sin saber que todas y cada una de aquellas cosas era una farsa, pero como darse cuenta cuando su cerebro solo pensaba en huir lejos, donde no pudiera volver a lastimarlo.
Una vez que escucho a sus padres llegando en la madrugada, con sus sentidos aumentados, por poseer aquello que estaba en tercer termino, después de descubrir que los hombres lobo, aunque pensándolo más claro, segundo, porque su deseo de Stiles y mantenerlo seguro, estaban en el mismo lugar, los convenció que necesitaba alejarse, puesto que necesitaba tiempo y espacio, llegando a decirles que los amaba, palabras que nunca pensó volver a usar, especialmente en ellos, pero que fue suficiente incentivo para convencerlos, además de llamarles cada semana, así que sin despedirse de nadie, incluido Danny, subió al avión, esperando mejorar para ser digno de su amor.
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A veces el karma no es tan malo
FanfictionLo malo de viajar en el tiempo es que no todo se puede cambiar y algunas cosas malas terminan empeorando, pero fue decisión de Stiles el intentarlo y no puede decir que lo regresaría, porque sabe que si lo intentara posiblemente se arrepentiría. His...
