Cap. 31. Una vida normal (Parte 2)

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Aveline p.o.v

En cuanto entramos por la puerta de su casa, Peter se gira hacia mí mientras oigo al resto de sus hermanos subir por las escaleras en dirección a sus respectivas habitaciones.

-La agenda está en mi cuarto- dice Peter- subimos, cogemos la nota y nos vamos ¿Vale?

-De acuerdo- le digo a Peter y se inclina hacia mí para depositar un beso en mi frente.

-Peter cariño ¿Me presentas a esta joven?- dice de repente la señora Pevensie saliendo de la cocina con un poco de fruta en un bol, siento que me arden las mejillas por el sonrojo.

-Oh, mamá, ella es Aveline, Avie, ella es mi madre, es solo una amiga- dice Peter y la señora Pevensie me tiende su mano.

-Encantada cielo- dice amablemente la señora Pevensie.

-Lo mismo digo- digo sonriendo mientras le estrecho la mano.

-Voy a preparar algo de comer para vosotros dos- dice la señora Pevensie- si hubiera sabido que tendríamos invitados, lo hubiera hecho antes.

-No te preocupes mamá, tan solo vamos a por unas cosas de mi cuarto y a marcharnos, tenemos cosas que hacer- dice Peter agarrándome del brazo y arrastrándome hacia las escaleras.

-Oh, de acuerdo- dice la señora Pevensie cuando estamos ya en el piso superior.

Los dos entramos en la habitación de Peter, se ve bastante ordenada, Peter rebusca entre unos cuadernos y agendas hasta que saca un pequeño trozo de papel.

-¡Ajá!- dice Peter- venga vamos, lo tengo.

Peter sale apresuradamente de su casa y yo le sigo como puedo. Los dos vamos a una parada de autobús y nos subimos a uno que llega un par de minutos después. Peter paga mi billete y los dos nos sentamos juntos. Diez minutos después, Peter me indica que la siguiente parada es nuestro destino.

Peter y yo caminamos durante un par de minutos por las atestadas calles, a pesar de estar ya casi anocheciendo.

-A ver- dice Peter examinando el trozo de papel- número nueve... ¡Esta es!- Peter se detiene ante una bonita casa de color gris con un número 9 en su puerta.

-Estoy muy nerviosa- digo mordiéndome el labio- ¿Estás seguro de que es esta casa Peter? Se ha podido mudar o, o...

-Tranquila- dice Peter entrelazando sus dedos con los míos- solo ha pasado un año y yo me fío de la memoria de tu tío Kirke, no te preocupes, todo va a salir bien.

Pego mi frente a la de Peter y él me da un tierno beso en los labios. Rodea mi cintura con sus brazos y me apega más a él, juntando nuestros cuerpos por completo, rodeo el cuello de Peter con mis brazos y al separarnos, Peter y yo subimos un par de escaleras y el mayor de los Pevensie llama a la puerta...

Peter se para frente a la puerta y yo me quedo detrás de él, a un metro de distancia más o menos. Tras unos pocos segundos, la puerta de la casa se abre lentamente, descubriendo a una mujer de pelo rubio rizado, ojos verdes y belleza inusual, mi madre...

 Tras unos pocos segundos, la puerta de la casa se abre lentamente, descubriendo a una mujer de pelo rubio rizado, ojos verdes y belleza inusual, mi madre

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La llamada (Peter Pevensie y tú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora