Tóxico... Esa era la palabra correcta para describirlo. La arrastraba con él, hasta en lo más profundo de la obscuridad.
Absoluto...
La quería absolutamente para él.
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†Atención†
[Aquí Todoroki tiene una personalidad posesiva y tóxica. E...
Se preguntaba miles de veces mientras se dirigían a los vestidores para realizar un entrenamiento que Aizawa había explicado.
En todo el receso no lo había visto y en toda la clase ni siquiera le había dirigido la mirada.
¿Por qué ese cambio repentino?
Eran otras de las preguntas que rondaban en su mente.
¿Será por no haberle dicho?
Tal vez, ese era el principal motivo, pero, ¿Qué podía hacer?
No podía ir por el mundo contando sus problemas. Aunque fuera el chico que le gustaba, era algo difícil para ella.
Si algo salía mal, podría meter a sus padres en problemas y aunque lo merecieran, no podía hacerlo, por miedo.
¿Qué sucedería luego?
No sabría como reaccionaria la gente con lo que vivía con sus padres.
No sabría como él reaccionaria al enterarse de algo así.
No quería que se alejara de ella, no luego de que por fin, después de tanto tiempo comenzara a tener su atención.
Su mirada en aquel momento, al hacerle aquella pregunta...
“¿A caso no me lo quieres a contar?”
Sentió un escalofrío al recordarlo.
Su mirada era diferente, dura y más fría. Reflejando, por unos leves instantes, odio.
No quería volver a sentir eso. No quería su rechazo.
Con tal de que le volviera a ver como antes, con una sonrisa... Le contaria lo que había sucedido. Pero aún así, sigue siendo algo difícil.
Con la frustración, se comenzó a colocar su traje de héroe ya estando en los vestidores.
—Yui, ¿Se encuentra bien? —Se acercó Momo, preocupada.
Como odiaba ese tipo de preguntas. Esas preguntas que hacían que su esfuerzo por no llorar, se perdiera.
Que por alguna razón, cuando le sucedía algo malo, si alguien le preguntaba eso, su voz siempre temblaba, desatando sus lágrimas.
Y tal vez, esta no sería la excepción.
La miró por unos segundos y luego volvió a intentar formar una sonrisa. Y solo asentió con la cabeza.
Sentió que cualquier palabra que pudiera salir de su boca, terminarían en lágrimas. Que luego, serían difícil de calmar.
Teniendo la mala suerte de que al momento de llorar, ya no pudiera parar por casi nada.
Pues era normal. Casi nunca lloraba.
Ya que en su casa no podía hacerlo, se acostumbró a guardárselo y a evitar hacer ese acto que era algo bueno para ella.
Para sentirse mejor.
Solo lloraba cuando las cosas se acumulaban demasiado. Cuando todo en su interior se derrumbaba, haciéndolo por lo general, en el baño o cuando todos dormían, siempre, en silencio.
—¿Estás segura?
—Sí.
Intentó en lo posible de sonar firme, aunque podía considerarse cortante.
No quería eso, Momo solo estaba preocupada. Pero ya era seguro que estaba apunto de llorar, al sentir su visión cristalizarse.
Momo lo entendió.
Se dio cuenta que estaba por llorar y que no quería que la vieran en ese estado. Así que, simplemente aparento no darse cuenta de aquello.
—Entiendo... Pero si se siente mal, no dude en decírmelo.
Quería ayudarle, pero tal vez ahora no sería un buen momento para ello, a pesar de que era evidente que necesitaba ayuda.
Agradecía internamente el que le dejara sola, ya que pudo limpiarse sus lágrimas antes de que cayeran y se intensificaran. Pero, aun así, por un lado... Esperaba que ella se quedará.
Contradictorio, sí.
Pero pocas eran las veces que alguien se preocupaba por ella y se quedaban a ayudarle.
Momo le había ayudado varias veces en el pasado a pesar de que ella tenía sus propios problemas, lo que le hacía sentir algo de malestar, pero aún así lo agradecía mucho.
Luego de que todos terminaron de vestirse completamente, fueron a un campo de simulacro.
De nuevo tendrían que hacer ese ejercicio.
—Ahora diré los equipos.
Aizawa formó todos los equipos de dos personas, a excepción de uno en donde tenían que ponerlo de tres ya que estaban disparejos en cantidad, siendo 21 alumnos.
Le tocó con Katsuki.
Miró al equipo contrario y pudo observar a Todoroki junto a Momo.
Ambos son equipo.
Él no le estaba mirando, pero luego le miró de reojo por unos segundos, después volviendo a prestar su atención a la de pelo negro.
—Ahora, comencemos con el entrenamiento.
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Separadores de: EditorialGreatHeroes editor: deku.