Declaración

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14.-

El olor a tortitas recien hechas me despierta. Son las doce de la mañana y yo me muero de sueño. Recuerdo todo lo que pasó ayer, entonces ahora tengo que lograr que se olvide de Cecilia. ¿Pero la solución es que se enamore de mí? ¿O ya está enamorado? No entiendo nada. Me incorporo y me visto. Bajo las escaleras y voy a la cocina.

- Mmmm ¡qué bien huele! - digo mientras entro.

- ¡Buenos días hija!

- Buenos días Demons.

- ¿Thom? ¿Qué haces aquí? - digo intentando peinar mi cabello nerviosa.

- Me lo encontré y le pregunté si quería venir a desayunar.

- No hacía falta mamá.

- Pero yo quiero tortitas.

- Ya le has escuchado, Zoe. - sonríe mi madre.

- ¿Thom me acompañas a sacar el sirope?

Vamos a la despensa. Cierro la puerta y le miro. No sé cómo actuar. ¿Ahora que tendría que hacer? ¿Tratarlo cómo un novio? La verdad es que no me importaría.

- ¿No me vas a dar los buenos días?

- No te aproveches.

Ríe. Me encanta se risa y lo guapo que es. ¡Al final la que se está enamorando soy yo! Bueno, pues tendré que ayudarle a que sólo piense en mí y en nadie más. Cojo el bote de sirope y aprovecho cuando me mira para besarlo. No se lo esperaba.

- Buenos días Thom. - le susurro.

- A este paso no sólo vas a hacer que me olvide de Cecilia si no que me vuelvas loco del todo.

- ¿Del todo?

- Estoy loco por ti, Demons.

- Pues olvida de una vez por todas a Cecilia.

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- ¿Te apetece dar una vuelta?

Me pienso la respuesta pero obviamente acepto.

Caminamos por el centro de la ciudad. No hablamos mucho pero sí nos reimos. A lo lejos veo a Cecilia paseando al perro.

- Thom.

- Allí está.

Le miro. Le brillan los ojos y luego aparta la mirada hacia el suelo. Se nota que aún la quiere, y yo me muero de celos. Hace una hora me dijo que le volvía loco y eso es muy bueno pero...

- ¡Thom! - saluda de lejos la chica rubia. Se acerca.

- Hola Cecilia.

Y antes de que yo salude la chica bajita se aproxima a Thom y le proporciona un dulce beso en los labios. Thom no se aparta pero no le devuelve el rápido beso.

- ¡Hola! Me llamo Cecilia, soy su novia. - me saluda muy feliz.

- Hola, yo soy Zoe, su... amiga.

- Cecilia tú no eres mi...

¡¿Lo va a decir?! ¡¿Le va a decir que no es su novia?!

- Díme Thom.

- Nada da igual. - la sonríe.

Mierda. ¿Por qué? 

Top secret | CompletadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora