Al termino de la canción, no sabía que decir, el compartió conmigo una parte de él y era auténtica, muy pocas personas son capaces de demostrarse ante otros auténticamente puesto que todos estan con el "y si soy como realmente soy ¿qué dirán de mi?", eso es lo que todas las personas piensan pero la realidad es ¿y qué les importa el cómo sea yo?, no los voy a perjudicar en nada ellos pueden destruir su vida si ellos quieren yo no tengo por que obligarlos, ni detenerlos solo les pido que así como yo no me meto en sus vidas, yo no se las arruino, ellos tampoco arruinen la mía.
–¿Donde aprendiste a tocar ? – mi curiosidad estaba carcomiendome.
–Mi padre me enseñó cuando yo era pequeño– dijo y asentí.
–Pues tu padre es muy talentoso, por que si el alumno supera al maestro tu eres soprendente– comenté y el rio.
–Pues muchas gracias– dijo sonriendo, y así sin previo aviso me abrazó, el tenía miedo de algo, acaricie su espalda con cuidado y correspondí poco a poco su abrazó.
El que me dieran un abrazo era extraño todavía para mi, ya que no soy de las personas que suelen darlos ni recibirlos, pero ahí estaba yo dandole un abrazo a alguien que apenas conocía, el estaba perdido, lo noté en el momento que empezó a llorar sobre mi hombro, aferrandome a él con fuerza como si no quisiera que me fuera, se me hacía extraño, pero lo necesitaba, él necesitaba un amigo.
–Perdón por eso– dijo secándose las lágrimas, yo lo abrace ésta vez.
–No hay que pedir Perdón, lo necesitabas y ¿quién soy yo para negartelo, no soy un dios, no soy nadie para decirte que no a un abrazo, a una necesidad que zurca tu mente– dije mientras acariciaba su espalda.
–Me recuerdas tanto a ella– dijo.
–¿A quién?, perdona mi curiosidad– pregunté.
–E a nadie– dijo nervioso, no creía obvio en sus palabras pero no podía obligarlo a nada, no podemos obligar a las personas a hacer algo que no quieren por mucho que nosotros queramos no podemos obligar a ninguna persona a hacer cosas en contra de su voluntad, lo hacía aprendido durnte mucho tiempo y Era verdad, por lo tanto yo no sería como las demás personas que solo hacen cosas a su conveniecia sin pensar en las consecuencias de lo que harán, lastimando a inocentes por conseguir algo y no sienten remordimiento, como si no fuesen humanos como si nada de lo que hicieran importara, como si no afectara en nada a las personas el que lastimen como si las heridas sanasen en cuestión de segundos, pero así no és la vida y no creo que llegue a serlo nunca.
–Está bien tranquilo– dije tratando de calmarlo, levantó su cabeza y ví sus ojos verde esmeralda mirarme brillosos aún por las lágrimas.
–Muchas gracias –dijo y se limpió nuevamente los ojos.
–No hay de que – sonreí y el me devolvió la sonrisa.
–Y dime pequeña a ti ¿qué te gusta hacer?– preguntó mirandome atento, odiaba ser mirada sim razón alguna a menos que él sepa de mis pinturas, que no creo, no es mi fan y no conoce mi capacidad mental entonces no entiendo el por qué me mira tan atento, ganar famosidad y miradas sin haber hecho nada no me sentaba bien, no me gustaba y no entendía por que había personas que dependían de eso, de que los miraran, los alabaran y compraban lujos para que los vieran y los admiraran, buscaban llamar la atención con cualquier cosa en pocas palabras compraban a las personas como lujos, como si fuesen objetos, solo para sentirse bien consigo mismas, por que no se quieren y parece que nunca lo harán, parece pero las personas pueden ser así, demostrar ser así y ser completamente lo contrario, pero la sociedad clasifica discrimina y juzga que por vestir así, por hablar así ya son así, y es que las clasificaciones nunca le hacen bien a nada son estúpidas sin sentido, son discriminación, y dicen que no, no discriminan, pero todo el tiempo lo hacemos por el simple hecho de decir que ella es así o asa, ya sea bueno o malo, es discriminación hacía alguien, y no pueden decir que no juzgan por que todos lo hacemos, agarramos algo de su físico, o de su actitud para clasificarlas en algúna categoría, para tener control de algún modo de la sociedad en general.
–¿Por que las personas son así?– pregunté para mi misma.
–¿Teresa? ¿Qué dices? – preguntó con incertidumbre Luciano.
–No es nada, y pues me gusta pintar, hacer obras de arte de la nada ponerme a mi misma en un papel en blanco demostrarle al mundo de lo que soy capaz– dije y el se me quedó viendo nuevamente.
–Deberás mostrarme tus dibujos algún día pequeña– dijo, y quedé atónita, no podía distingir ni un gramo de sarcasmo ni de realidad en sus palabras, ¿cómo sabré si es cierto que él quiere ver mis dibujos y no és sólo para quedar bien?, que no és solo para agradecerme por no haberlo juzgado, no sé si es verdad lo que dijo, pero pues no tengo nada que perder intentándolo.
–Si, si quieres puedes ir a verlos cuando quieras– dije y él asintió.
– Me encantaría, verás que te tomaré la palabra– dijo.
–Teresa ya nos vamos – dijo mi madre.
–Ahora bajo– dije y me levanté de la cama.
–Adiós, sigue tocando, lo haces muy bien– dije y sin más que decir me baje, él venía detras de mi.
–Gracias por todo señora, me alegra tener nuevos vecinos y que sean tan amables– habló mi madre y la señora sonrió, nos despedimos y entramos a la casa, subí y hay estaban de nuevo mis jueces, cuando entré recibí muchas felicitaciones por parte de ellos, agradecí casa uno y comencé otro boceto haría una rosa roja, color carmín, con mi pintura.
Lineas por aquí contorneado por aca, marcado más de este lado y listo, el marco estaba acabado.
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Ámame
Mystery / ThrillerElla tiene un gran amor por él, tanto es así que no se da cuenta que es lo que ve, lo ama efusivamente, nada se compara a todas las mañanas teniendolo dentro de su cuarto en su cama, poder hacer lo que quiera y desee con él, él parece amarlo siemp...