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Empecé a dibujar con mis pinturas, haciendo nuevas técnicas de dibujo,  mi rosa estaba lista mi rosa roja.

Todos los presentes me agradecieron y yo sonreí orgullosa de haber creado algo tan increíble que les facinó, terminada mi obra de arte, limpie mi desorden que eran tres pinceles, un bote de pintura y uno de agua.

Me asome por mi ventana que curiosamente daba a la casa de a lado, con nuestros nuevos vecinos y antes esa pared que tenía puros ladrillos en unos meses se convirtió en una ventana por la que algunas veces veía a luciano tocar su guitarra o dibujar, la mayor parte del tiempo hacía la segunda, pero nunca alcanzaba a ver los dibujos,  sin embargo un día dejo uno al lado de la ventana y alcance a verlo, eran una joven pero no cualquier joven era alguien muerto,  podía ver sus ojos,  delineados delicadamente con un pincel o un lápiz no alcanzaba a distinguir,  nos separaba un jardín de las habitaciones, al ver con mas detenimiento pude observar que tenía la casa con cortes leves, y lo que más llamó mi atención fue que todo estaba con rojo,  diferentes tonos por supuesto pero rojo igualmente.

Quería decirle lo mucho que Me había gustado su dibujo pero seguro que lo escondería y por ahora Quería apreciarlo una vez más por lo menos, quería disfrutar de su pasión que era locamente parecida a la mía y me encantaba que tuvieramos una cosa que nos conectara y que fuera tan similar,  era simplemente hermoso.

Empece a dibujar,  dibuje el jardin pequeño que separaba cada una de las casas, Empece a imaginar que le pondría,  empece a dibujar un pájaro en el arbol sostenido por una rama, el cuerpo del pájaro se sosntendria por la rama y un pequeño hilo de una araña de hace tiempo colgaba del arbol que tenía ese pequeño jardín.

Mi obra de arte,  puse su ventana, debía aparecer su ventana el lugar por el que nos conectabamos mas y a la vez no existía coneccion alguna mas que nuestros dibujos que de alguna modo eran similares pues ambos nos caracterizaban,  solo no sabía la razón por la que lo escondía, yo nunca escondía mis dibujos,  me gustaba expresarme que las personas vieran como era yo en realidad y si aún así se quedaban eran verdaderss después de ver mi lado oscuro el que se quedaran valia mucho para mi.

El tener por lo menos un amigo a quien contarle cosas, pero no tenía a nadie así,  todos me tenía miedo y seguro mañana entrando de nuevo a la escuela también me tendrán no entrando por que si al ver mis dibujos les muestro como soy sin esconder nada como los demas hacen,  yo soy transparente con todos si me quieren así genial y si no pues estar con mis dibujos me ayuda más que con personas hipócritas.

Termine mi dibujo y lo guarde junto a los demás,  había demasiados dibujos ahí podía hacer hasta un libro con ellos, es que mi pasión era pintar y sabía que valía para ello,  yo lo sabía,  me lo decían todo el tiempo y yo me lo decía igualmente,  si valía para eso que caso tenía que me despreciara o me minimizara como otras personas cuando en el fondo eso quieren presumir,  yo no,  no me gusta solo me gusta mostrar las cosas de las que soy capaz y transmitir un mensaje de mi yo interior del verdadero que se muestra por fuera y por dentro sin máscara.

Al levantar la vista de nuevo hacia la ventana,  el dibujo de luciano ya no estaba,  seguro había llegado y lo había escondido, como siempre, no entendía por que él no quería atención de sus pinturas cuando eran tan hermosas.

Al siguiente día,  baje a desayunar,  mi madre con un delantal rosa, se acercó a mi con un plato de lentejas,  ella lo sabía,  que yo las odiaba,  pero también sabía que a papá le encantaban, no puse mas pretextos y empece a comer,  Al terminar y con mi lonchera en mano camine hasta la escuela, por el camino me topé con varias personas entre ella compañeros de clase, pero no pensaba encontrarme también a luciano,  Al verme se fue Al lado mio.
—Hola pequeña—dijo de forma amable acariciando mi pelo.

—Hola—salude y empezamos a caminar juntos en silencio sin decir nada.

—me gustó estar contigo aquel día que me mude—dijo y sonó como tantos libros que he leído,  que me dió ternura de sólo pensar en aquel libro que el protagonista moría.

—lo mismo digo— dije —y ya me di cuenta de la ventana que nos conecta— comenté.

Después habló creo que buscaba las palabras adecuadas para hablar Al encontrarlas habló—Si es que hacía falta aire fresco—dijo y asentí lentamente.

—Pues me gustó verte dibujar— comenté como quien habla del clima y se quedó con los ojos abiertos,  pensaba que se le saldrían de las cuencas.

—Pues si, me gusta dibujar—dijo recobrando la compostura por completo—de casualidad ¿viste alguno?— Preguntó algo nervioso.

—Pues si,  y me parece que tienes mucho talento,  me gustó, de artista a artista eres muy buen artista—dije y sonrio, era una sonrio sincera no falsa y forzada como todas las que había visto en su rostro,  eso me hizo sentir bien ya que me gustaba verlo sonreir se veia realmente lindo haciendolo y parecía como si cambiara de una a una a todas las personas convirtiendolas en alguien que en verdad son sin miedo a no encajar sin miedo a no ser aceptados, viviendo el dia siempre al máximo,  pues la vida era muy corta como para darnos el lujo de tener miedo de vivirla, mas de la mitad de nuestras vida le tenemos miedo a vivir ya sea por el ¿qué dirán? ¿Me juzgarán? ¿Me golpearan? Así es la vida y si le seguimos teniendo miedo nunca nos va a dejar de asustar y no la viviremos como deberíamos vivirla.

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