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—Bien pequeño escarabajo,  ya me voy ha acabado mi turno espero quee te guste la oscuridad—dijo quien me cuidaba apagando la luz que era la que alumbraba toda la habitación dejandome en completa oscuridad.

Todo esto sucedió por tratar escaparme de un lugar del que me privan de mis derechos y me discriminan.

La sociedad quiere controlar las injusticias con más injusticias para tener justicia,  es una ironía ¿No creen?, no entiendo ¿Por qué siempre la sociedad intenta hacer lo contrario a lo que de verdad hace? Y además mentir sobre eso,  diciendo que es Por el bien de toda la población cuando ni si quiera los beneficia,  si no que los perjudica.

Y eso de que todos tienen sus propias creencias para todo,  como si sus creencias fuera la correcta Y en realidad nosotros no tuvieramos valor en la palabra, es lo que la mayoria crea,  y así diciendo que es justo pues es la mayoria pero para ser justo e igualitario deberia ser que todos pensaran diferente si quieren o iguales si lo prefieren pero no,  debe ser por mayoria,  por antigüedad como si eso fuera lo correcto o lo único que estuviese bien,  cuando puede ser que los chicos actuales tengan más razón que los de antes,  y que los de antes solo sigan sus ideales pero que estos sean erroneos a la vez que correctos ya que son correctos pero no sólo estos son correctos,  todos están bien, son diferentes opciones que todos podemos elegir por la libre expresión,  eso dice una ley nuestra ¿No?.

Siguen anulandonos nuestras leyes que ellos hicieron para nosotros, para que hubiera igualdad.

Esta sociedad está perdida y no sé si algún día este bien o mejor, tenemos tantas cosas que consideramos erroneo que ese mismo pensamiento lo es.

Ya habían pasado las dos semanas y volví a mi cuarto de siempre,  me dieron de comer, y me fui a dormir.

Al despertar me encontre con el joven odio el arte frente a mi cama.

—Señorita Teresa ¿Cómo se encuentra?— preguntó.

—Em,  bien —respondí algo adormidalada.

—Ven conmigo— dijo y me levante para vestirme, salí detras de él cuando termine.

Salimos de nuevo a ese parque, me sente donde mismo y él imició la conversación,  ¿Por qué le importaba hablar conmigo? No le debería importar tener una relación estrecha con alguna de sus pacientes, sólo es el doctor.

Por que así me había dicho Layla, el joven odio el arte era mi doctor de ahora en adelante,  ya que el que me había atendido al principio había renunciado, por que no podía con tanta locura que aquí se acumulaba.

—¿Qué hacemos aquí doctor? — pregunté con curiosidad.

—No me digas aca Fuera doctor no traigo la bata—me señaló su chaqueta negra—Llamame Diego—.

—Bueno Diego,  ¿Por Qué me trajiste aquí? — me acomode en la fuente donde me había sentado.
Él puso sus manos en su regazo y respiro —Por que creo que a veces es Bueno salir, ¿A ti no te gusta? — me miró.

¿A quién no le gusta salir  después de haber estado tanto tiempo encerrada? Era una pregunta tan estúpida si el hubiese estado donde yo en esos momentos en los que no podía hacer nada más que dibujar,  tanto ver páginas en blanco y dibujar el mismo paisaje de mi ventana una y otra vez era algo desesperante,  y cansado,  pero saba que no podía ser algún doctor tan bueno en sacar a sus pacientes solo por eso.

—Pues si,  hace tiempo no veía las ojas de otoño—dije mirando las hojas desprenderse de los árboles, me levante, me acerque a las hojas y las levante,  tal vez el tener unas cuantas hojas de árboles en el hospital me haga recordar cómo se siente ser libre.

Podría sentir esto todos los días si no fuera un "peligro" para la humanidad, sólo por no molestar a nadie y hablar con personas que no existen,  o escucharlas.

Nunca he lastimado a nadie no como esas voces a mi.

"Estúpida no saldrás Nunca, les das miedo a todos ¿No lo ves?"

Esto ¿En qué les perjudica a los demas?

Si no les hablan a ellos, si no lo escucha nadie más que yo.

—¿Teresa?— Me agarro de la pierna la pequeña Naomi, al verla me agache y la abrace.

—Hola pequeña —dije mientras la abrazaba —¿Qué haces aquí? — La mire y ví detrás de ella a sus padres.

—Hola señores —dije y ambos me dieron la mano.

—Hola —me respondieron la pareja al unísono.

—Teresa, Teresa,  ¿Jugamos? —preguntó jalando mi pantalón la pequeña.

—Claro—la cargue en mis brazos—Si tus padres nos dejan—Miré a los nombrados,  se acercaron a su hija.

—Claro que si pequeña,  gracias Teresa —dijo Alex acariciando la cabeza de su pequeña.

—No hay de que, es un honor para mi jugar con ella—dije y fui con ella bajo un árbol.

—¿Qué te gustaría hacer?  —pregunte una vez bajo el árbol, ella se puso a pensar y me miró con una carita iluminada.

—Hay que hacer montones de hojas y saltar en ellos,  pero montones grandes— se levantó y me levante junto con ella,  asentí con efusividad.

—Ayudame juntando de ese lado y yo de este, nos vemos aquí conforme encontremos las hojas—Propuse y ella asintió llendo a correr por las hojas y acomodandolas en forma de piramide en el parque.

Yo también empece a recoger hojas,  esa niña era especial, era muy inusual encontrar a alguien como ella nadie se esperaria que esa pequeña tuviera una mente tan grande, solo recojia hojas y se venia inocente.

Yo por mi lado hacía lo mismo, recojer hojas,  tal vez pareciamos hermanas,  jugando en un día de otoño como cualquier otro, pareciamos niñas normales, parecía que encajaba y aunque no me gustaba eso de tener que encajar me gustaba estar con esa pequeña.

Junte muchas hojas y las fui trayendo,  iba y venia,  era agotador pero me gustaba,  al terminar hicimos un monton muy grande,  habiamos hecho un muy buen trabajo.

—Buen trabajo— dijo la menor y me miró—Ahora como todo tiene un inicio y todo tiene un final,  vamos a hacer el final de nuestro monton de hojas,  como el final de la vida,  inesperado— sonrió y sonreí de vuelta esa nena se hacía convertido en la luz de mis ojos.

—hay que saltar a la cuenta de tres— dijimos ambas al unisono y empezamos a reirnos.

—Bien,  uno—empece Yo una vez que la risa culminó.

—Dos —siguió y me miró sonriendo.

—Tres — dijimos al unísono y nos aventamos al monton de hojas.

Ámame Donde viven las historias. Descúbrelo ahora