Final ABKS 35 (Parte 2)

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A duras penas puede caminar, las fotografías y las personas lo marean y le dan nauseas. Baek le jala del sacouavemente, tratando de que no se vea tan evidente el extraño colapso interno de Rying por la boda, y logra conseguirlo con éxito. Rying camina en pasos tranquilos, con el semblante neutro y el traje negro pulcro. Su sola presencia es completamente hipnotizante y cautivadora. Su presencia llega a oídos de Hyung y Min-Ki, quienes hablan entre risas, nervios y ansias dentro de ellos.

-Ya verás que todo saldrá bien. Deja de sudar, Minki -se burla Hyung y le entrega un pañuelo blanco que saca de su bolsillo. El nombrado toma el pañuelo y seca su frente con vergüenza.

-Lo siento, Hyung -se disculpa con la voz temblorosa. Hyung suelta una risa vivida que flota entre los invitados. Minki lo observa reír y sin poder contenerse lo abraza fuertemente, frente a todos y no le importa, es a Hyung quien abraza, no a cualquiera-. Hyung... -susurra en su oído, el azabache corresponde a su abrazo con una sonrisa pequeña-... estamos en la boda.

-Luego de estos años juntos es el fruto -le da palmadas a su espalda con risa-. Vamos, no puedes estar así de nervioso.

-¿Has visto? Choi Rying, Han Baek y su novio ShuuLee están aquí -ambos escuchan las voces de los invitados y Min-Ki siente como Hyung

Hyung suelta una risa pequeña y Min-Ki la atesora como la risa más cálida del azabache, del hombre que le dio, da y dará su felicidad. Si Hyung no hubiese llegado a su vida, Min-Ki no sería tan feliz ahora mismo, no se hubiese atrevido a nada en el mundo. Fue él quien lo ayudó, fue solamente él y su: "¿Qué tal un ramen?" Y finalmente su: "Lo sabía" que dio paso a todo lo de ahora mismo. Min-Ki siente un dolor en el pecho indescriptible, pues sabe lo que siente Hyung. No tiene que ser adivino, suficientes noches lo había escuchado llorar luego de hacerle el amor, lloraba por Choi Rying tanto, que en algún momento llegó a dejar de tocarlo, a dejar de besarlo y entraron en crisis. Luego de un tiempo todo se resolvió.

-¿Estás bien? -murmura Minki, el azabache asiente antes de separarse de él y sonreír forzosamente. El rostro de Minki se nota tan preocupado que a Hyung le da algo de culpabilidad.

-No te preocupes. ¡Dios! Min-Ki me pones los pelos de punta -ríe.

-¡Eres el que me pones los pelos de punta! Sólo mira que lindo te queda ese maldito traje.

-Ya callate.

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-Rying, deja de amedrentar a los invitados -pide algo avergonzado Baek. Rying le observa neutral, en blanco y el moreno duda de que lo haya escuchado, así que le brinda una cachetada. Sí, lo hace literalmente y todos los testigos pudieron sentir dolor metafóricamente-. Rying, ya. Eres actor, actúa como si estuvieras feliz. Usa la cabeza -murmura.

ShuuLee le da un apretón en el muslo a su querido, pues parece estar saliendo de sus casillas muy alarmantemente. Teme que Baek haga una escena en una boda completamente ajena, además de que no son muy cercanos con los novios, deberían de tener respeto en aquel lugar y entender también que tienen una imagen muy alta, mantenerla es una gran lucha. Baek se sobresalta por el agarre repentino, con el ceño fruncido y una expresión arrugada le susurra a ShuuLee:

-Cariño, estamos en una boda en primera fila. No quiero tener sexo publico. Respeta por el amor a la ética y los valores -dice y le aparta la mano de golpe. El menor frunce el ceño-. No me toques tan cerca de mis partes, desvergonzado. Cínico.

-Maldito marica -susurra ShuuLee hastiado, en modo de broma. Baek le observa sorprendido y se topa con la sonrisa ladina de su amado, quien apoya su mandíbula contra la palma de su mano. Oh, Dios. Hay que ser muy bueno en la vida para llegar a tener alguien tan perfecto como ShuuLee-. Hagámoslo en el baño luego de que se acepten el uno con el otro.

Behind Killing StalkingHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora