ABKS 27

478 47 45
                                        

Cuando Rying entró al estudio se armó tremendo escándalo por todas partes, su nariz estaba sangrando completamente y tenía una mirada completamente fría. El castaño tomó asiento y gritó que los de atención en salud eran una completa mierda, que no servían para nada por no atenderlo bien.

-¿Cómo sucedió? -cuestiona Yu, entrando de golpe al lugar con algo de estrés. Hyung toma de su café, con total fineza en su propia silla, las de maquillaje están arreglandolo y él tiene su piernas cruzadas, observando la escena.

Rying le da una mirada a la mujer y pone sus ojos en blanco.

-Pegué contra la pared -dice frustrado y Hyung suelta una risa agria y falsa, que retumba por todas las paredes y atrae la atención de los presentes. El castaño lo observa con frialdad y no despega la vista-. ¿Es gracioso?

-Para alguien tan grueso y lleno de músculos; esperaba completamente que resistieras -dice y le da una sorbo a su café helado. Todos están helados, observando al par, notando la tensión. Todos notan la amistad rota, lo extinta que está en aquellos dos.

-¿De qué hablas Hyung? -frunce el ceño Yu. Hyung ladea una sonrisa.

-Incluso hablas de lo débil que soy -ríe esta vez Rying, empuja con sus dos manos a los médicos que atienden su nariz y se cruza de brazos, como si todo aquel lugar y ambiente fuese suyo ahí mismo-. Pero en la terraza estabas a nada de soltarte. Querías que respondiera que aquello importa. Por favor, Hyun-dong. No hables de fuerza, siempre la tengo yo; tanto física, como mentalmente.

Hyung deja de sonreír, para seguir tomando su café. De verdad no puede creer lo enamorado que está de aquel estúpido y prepotente castaño. El pelinegro se pone de pie para marcharse a su camerino, pero observa a Rying.

-Bien, yo no soy el idiota que mandaba miles de cartas-

-¡Las respondiste! -grita algo enfadado y la gente se sobresalta. Yu quiere detener todo, pero realmente no puede-. Me has dicho que las has respondido, así que no vengas aquí mismo jugando a ser el fuerte.

-Rying, yo no fui el que empezó una vida promiscua, tratando de justificar mi dolor. Yo no fui el que rogó el perdón por tener sexo con otros. Creando esta faceta orgullosa por alimentar el orgullo, ¿Por qué? Porque nunca comprendiste el daño que pudo haber causado la verdad del embarazo de Nanoh

Yu aplaude, desviando la atención. Rying es tan rápido en tomar a Hyung del brazo y empujarlo adentro de los sanitarios, que cuando la espalda del pelinegro choca contra la fría pared de los sanitarios suelta un jadeo por le dolor. Rying le coloca es pestillo a la puerta y lo observa.

-¿Cuál fue ese maldito daño del que tanto hablas? Sólo lo hice por nosotros.

-¿Nunca llegaste a pensar en el bebé? -cuestiona Hyung, sobando su cabeza con dolor-. El ambiente en el que crecería. ¿Nunca pensaste en si sus compañeros le recordarían lo "bastarda o bastardo" que es? Todos sabrían quién es -le explica queriendo salir de aquel lugar.

-No me importaba -le dice Rying- ¿No entiendes que sólo quería nuestra felicidad? -por ese momento su rostro se suaviza nuevamente.

Hyung lo empuja enfadado.

-¡Estás demente! No puedes conseguir tu propia felicidad haciendo la vida de los demás una mierda -le riñe cual padre enfadado-. Rying-

Sin embargo, no le da tiempo. Rying lo toma por el cuello con su mano derecha y con su mano izquierda lo empuja contra la pared. El castaño está totalmente fuera de sí, con los dientes apretados. Hyung lo observa algo sorprendido y asustado, le duele el agarre en el cuello e intenta quitarlo, pero es inútil.

Behind Killing StalkingHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora