I drive fast, radio perils,
Have to touch myself,
To pretend you're there.
Your hands are on my hips,
Your name is on my lips,
Over, over 'gain,
Like my only prayer.
Burning Desire.. Lana del Rey.
-Al fin llegas- me dijo- te he estado esperando-
También yo...
Sonreí como una idiota al verla ahí parada frente a mi puerta, y por si no fuera suficiente, llevaba puesta mi chaqueta.
Aceleré mi paso hasta plantarme frente a ella, extendí mi mano derecha y esperé a que ella la estrechara.
Parecía un poco confundida por mi gesto pero no dudó en tomar mi mano con la suya, apretándola.
Sin soltar su mano, logré que mis dedos se entrelazaran con los suyos y la miré a los ojos.
-¿Qué haces aqui?- susurré.
-Vine a darte tu chaqueta-
Soltó mis dedos muy despacio y comenzó a deslizar mi chaqueta por sus delgados brazos.
-No es necesario, vas a tener frío- Dije impidiéndo que se la quite.
-No te preocupes, aquí tengo una chaqueta mía- Señaló al suelo, allí se encontraba su mochila abierta y podía verse la prenda asomando ligeramente.
Me agaché, abrí más su mochila y tomé su chaqueta. Era de color azul claro y muy suave. Me puse de pie con la prenda entre mis manos.
-Quédate con la mía y yo con la tuya, ¿Trato?-
Sonrió ante mi propuesta y se acercó a mí, retiró el sueter que llevaba puesto y lo sostuvo en su mano izquierda mientras me ayudaba a ponerme el suyo.
Naturalmente me quedaba un poco grande pero valía la pena usarlo.
-Te queda mejor que a mí-Dijo y me devolvió la prenda que colgaba de su mano.
Eso es imposible, todo te queda bien.
Recogió su mochila del suelo y la puso en su hombro.
-Tengo que irme..-
-¿No te puedes quedar un rato más?- Pregunté tomando su mano.
-Me encantaría pero hoy no puedo.-
-¿Por qué no?-
Su rostro cambió de expresión, su sonrisa se borró y cerró sus ojos con fuerza.
-No me hagas mentirte- susurró casi imperceptiblemente.
-No lo hagas..-susurré de la misma manera.
-No quiero que pienses mal de mí, no quiero que me mires diferente, no quiero que sientas pena, no quiero que nada cambie, por favor, no me hagas decírtelo..-
Sus ojos continuaban cerrados con fuerza, pasé mi pulgar por cada uno de sus párpados suavizando la tensión que se acumuló ahí.
Suspiró suavemente y me acerqué a su oído.
-No tienes que decir nada que no quieras, solo ten presente que cuando quieras hablar estaré aquí para escucharte.-
-¿Y si nunca quiero hablar?-
