Capítulo 33
Harada Aiko, la verdad detrás el demonio.
-Diálogo.
-Diálogo en inglés.
-diálogo en italiano.
<<Pensamientos>>
Flashback/ narraciones en primera persona.
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En medio de un espacio nebuloso, una chica se encuentra recostada en el suelo.
Mai es quien se encuentra en el suelo. Su rostro es tranquilo al igual que su respiración. Sus vestimentas consisten en una pijama amarilla de dos partes.
Cuando la chica abre los ojos lo hace de forma adormilada, como alguien que despierta de un largo letargo. Le toma unos segundos reaccionar debidamente, dándose cuenta del lugar en el que se encuentra...o más bien donde no se encuentra.
<< ¿Dónde estoy? >>
Sus músculos se tensan, señal de que esta alerta. Con agilidad se pone de pie, coloca sus manos a la altura de su pecho, una más cerca de su pecho que la otra, mientras que coloca una pierna delante de la otra, su postura de combate. Permanece en esa postura, buscando un indicio de actividad entre la niebla.
Sus ojos, de un brillante rojo, se pasean dos veces sobre su alrededor, mientras su nariz hace imperceptibles movimientos. Pero ambas acciones son en vano, no ve ni huele la presencia de nadie. Eso, más el silencio absoluto de lugar le hacen sospechar la realidad de su situación. Dirige una mano hacia su muslo izquierdo, buscando su daga. Al sentirlo vacío suspira y relaja su postura.
<<En una visión>>
Se responde así misma, comenzando a caminar en medio de la neblina sin rumbo establecido. En medio del espacio, una puerta de madera oscura comienza materializarse y Mai se acerca esta sin miedo.
La puerta lleva a Mai hasta una habitación infantil, por el diseño del lugar puede apreciar que se trata del cuarto de un niño y una niña.
-¡Deja de hablar como ellos! –El grito de una pequeña retumba en los oídos de Mai. Delante de la adolescente, dos niños pequeños con el cabello negro y los ojos grises se encuentra en plena discusión.
-¡Tu deja de ser tan testaruda y entiende de una vez!- replica el niño, también a gritos. - ¡Todo esto es por nuestro bien!
-¿¡Nuestro bien!? ¿¡NUESTRO BIEN!? – replica la niña, apretando su muñeca contra su pecho. Su voz se escucha cargada de emoción, una que conmueve a Mai. - ¡Esto no es por nosotros! ¡Nosotros no les importamos, solo les importa su investigación! ¡Para ellos no somos más que una rareza para investigar! ¡Nos miran con miedo! ¡Creen que somos demonios! ¡Monstruos! ¡Fenómenos!
-¿¡Y que esperabas!? ¡No somos normales! ¡Somos una rareza, fenómenos! – responde el niño, acercándose molesto hacia la niña. Mai frunce el ceño por las palabras del niño, nadie en el mundo, menos un niño de su edad, debería tener esas ideas sobre sí mismo y su aparente hermana. - ¡Es obvio que nos van a ver así!-
-¡Pues a mí no me gusta! ¡Yo no quiero que me miren así! – grita la niña con la voz quebrada. Un par de lágrimas corren por sus mejillas, mientras abraza con fuerza su muñeca. – Yo... yo quiero ser una niña normal...quiero salir y jugar con otros niños...quiero tener una mamá que me quiera y un papá que me dé un beso en la frente como Shira-sensei lo hace con su hija... ¡Tú los has visto! ¡Te he visto espiando a Shira-sensei cuando su hija viene a visitarlo! ¡Tú también quieres un papá que tenga esas atenciones con nosotros!
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Pecados Fantasmales
FanfictionMuchas cosas cambian con los años, y en tres pueden pasar muchas cosas... Después de encontrar a Gene, Oliver Davis regresó a Inglaterra. Tres años después, regresa y abren nuevamente la oficina de SPR, manteniendo el equipo original. Pero Mai tiene...
