El cielo era un lugar confuso y enrevesado un laberinto de blanco y plateado que adornaba cada centímetro del lugar con un orden, pero tambien un caos que a simple vista no era notable después de todo era el reflejo de todo lo bueno y pacifico que Assiah se podía notar su opuesto total a Gehenna que era el reflejo de todo lo malo y corrosivo de los mortales.
Las jóvenes Elizabeth y Sandra pronto llegaron a un extenso campo donde los guerreros entrenaban y se hacían más fuertes siempre preparándose para llevar en sus hombros cualquier tarea que se les ordenase, su objetivo era hablar con cierto joven de ese lugar.
-¿Que hacen aquí?-pregunto al verles un joven de unos aparentes 22 años de edad de ojos grises y cabello rosa aperlado.
-Bueno viene a pedir tu ayuda- dijo Elizabeth un poco avergonzada.
-yo la vengo acompañando- dijo Sandra con simpleza.
-Bueno y ¿para qué quieres mi ayuda? Elizabeth-pregunto curioso e inclinando su cabeza.
-quiero que me enseñes a utilizar las armas mata demonios, en verdad lo necesito- dijo rogando la pobre rubia dorada.
-y ¿Para qué quieres aprender a utilizar las? ¿Acaso quieres dejar de ser un ángel de la guarda y convertirte en parte de los ejércitos de el señor Miguel? - pregunto con seriedad, pero con cierto brillo en sus ojos.
-No Ángel, yo solo quiero aprender para poder proteger a mi ahijado-dijo Elizabeth ruborizada de la vergüenza.
-¿Porque necesitas aprender esto para proteger a ramón?- le cuestiono su amigo alzando una ceja ya sospechaba por donde iba esto.
-Elizabeth ya no protege a Ramón su trabajo con el ya termino, quiere aprender para proteger a su nuevo ahijado-dijo Sandra delatando a su amiga sin ningún pudor.
-Elizabeth, Ramón ¿no era tu última oportunidad? ¿Cómo le hiciste para que el señor Miguel aceptara darte un nuevo ahijado?- le cuestiono sorprendido sabía que su amiga tenía un carisma especial pero no para que incluso su superior le perdone tan fácil un castigo.
-Bueno mi nuevo ahijado es hijo de una exorcista y es un trabajo difícil así que el señor Miguel me lo dio para ver mis capacidades- dijo nerviosa esta era una misión secreta no podía dar muchos detalles.
-Bueno con razón quieres aprender a usar las armas mata demonios las vas a necesitar para esta labor- dijo su amigo con calma pero teniendo ciertas sospechas más que nada porque los exorcistas....no necesitan un ángel de la guarda.
-Bueno hay que empezar a entrenarla porque nada más tiene dos meses para prepararse- dijo Sandra sin darle mucha importancia a lo extraño que era el encargo de su amiga.
-ok pues empecemos el entrenamiento, primero aprenderás a controlar tu energía, después aprenderás el uso del arco y la espada junto con sus diferentes variedades y final mente lo que te enseñe Sandra y los rezos necesarios para cumplir tu misión y algunas cosas de camuflaje- dijo el pelo rosa con calma era evidente que no podría enseñarle todo, pero si lo suficiente.
Y así fue como empezó el duro entrenamiento celestial de Elizabeth, primero Ángel y Sandra le enseñaron el uso adecuado de la energía celestial no cabe recalcar que Elizabeth casi se quedaba sin energía en varias ocasiones y lo tuvo que aprender en dos semanas completas.
-recuerda cada centímetro de tu cuerpo es energía, aunque no sepas como fluye está dentro de ti y se demuestra en tus alas, trata de usarlas como un regulador- dijo Ángel para tratar de ayudarla a entender su manejo.
-entonces mis alas son como un medidor, entendido- dijo para nuevamente tratar de llevar a sus manos toda la energía de su cuerpo.
La pobre termino cansándose, pero después de dominar lo básico Ángel le enseño el uso correcto de diferentes arcos y flechas normales junto con entrenamiento de combate cuerpo a cuerpo y si no fuera porque son Ángeles Elizabeth ya se hubiera roto varios huesos.
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Ángel de la guarda
Hayran Kurguuna exorsista llamada yuri egin ba a ser madre de los hijos ilejitimos de satan pero mientrastanto en el cielo se abre un pequeño debate si darles o no un Ángel de la guarda a uno de los hermanos okumura y el angel debera proteger al okumura sele...
