Omnisciente.
Despertar a un lado de la morena no era lo novedoso en su vida, había dormido junto a ella un montón de veces antes de que su relación cambiará, era algo normal sentir muchas veces el cuerpo de Camila sobre el suyo, incluso la cercanía que tenían, haciendo que cada vez que sucediera su corazón se volviera loco, conteniendo las ganas de besarla y demostrar cuanto la quería, de la forma que lo hacía, demostrarle lo hermosa que era y todo lo que quería con ella, pero debía contenerse, hacer como si nada sucediera fingiendo de la mejor manera porque era la hermana de su mejor amigo y estaba prohibido.
Pero esa mañana era diferente, podía besarla, acariciar su cabello suavemente, mirarla con una sonrisa sin tener miedo de ser pillada y por sobre todo demostrar cuanto la quería, era la mejor sensación de todas, porque por muy imposible que era si sucedió y había besado a la morena toda la noche aceptando los riesgos que esto traería y todo lo que les podía suceder si las descubrían, pero no le importaba porque si ella era feliz con la morena lo que el mundo dijera no influye en su vida. Camila era todo lo que quería para ser feliz, nada mas importaba.
Se dispuso a levantarse con cuidado dejando besos en sus labios sin despertar a la morena que se veía preciosa durmiendo. Se puso su ropa de deporte para ir al gimnasio de su casa, encendió las maquina haciendo la rutina de ejercicio, fortaleciendo sus músculos porque si era futbolista debía mantener su cuerpo en línea, mas si su entrenadora era exigente en ese aspecto, nadie podía estar pasada en su peso ideal sino no era titular, mas si parte del equipo técnico de la selección femenina de fútbol las estaba mirando para elegir a las mejores, era importante estar bien físicamente.
Una hora después Lauren termino de hacer los ejercicios de abdomen sintiendo una leve capa de sudor en su cuerpo, tomo una botella de Gatorade para beberla en tragos rápidos, estaba agotada pero sabía que se recuperaría pronto, salió del gimnasio caminando hacia la cocina sintiendo el suave aroma a comida, sabía que se trataba de Camila, la morena amaba cocinar siempre lo supo, incluso ella había sido voluntaria muchas veces a probar sus inventos, ella hacía todo por Camila.
-Que buen aroma.- se acerco a ella parandose detrás de ella poniendo ambas manos en sus caderas para dejar un beso en su mejilla. -Despertaste.- dice suavemente.
-Lo hice cuando te fuiste, pensé que había soñado todo.- gira su rostro para mirarla.
-No es un sueño.- le asegura con una sonrisa en su rostro, Camila llevo su mano a la mejilla de la futura arquitecta para acercar sus labios a los de ellas poniéndose en cuclillas por la diferencia de altura, al menos diez centímetros habían de diferencia entre ambas.
-Buenos Días.- murmuró sobre sus labios dejando un beso largo y profundo confirmando que no era un sueño.
-Buenos días Camz.- Lauren la miro a los ojos sonriendo aun más. -¿Te molesta si me doy un baño?- la observa a ella que ya estaba vestida ocupando una de sus blusas cuadrille que le quedaba grande.
-No, solo no demores mucho, te quiero cerca mió.- dice autoritaria, Lauren asintió besando sus labios otra vez en besos cortos pero húmedos sin querer apartarse de la morena ningún momento.
Podría besarla durante todo el día si eso era posible, le encanta sus labios mas que cualquier otra cosa en el mundo, y si eso era un delito no le importaba pasar sus días en una carcel porque había valido la pena con total de tocar los labios de la morena, si estaba enamorada y era una boba enamorada cliché.
Quince minutos volvía a la cocina luciendo decente y sin sudor alguno en su cuerpo, sonrió al ver a la morena mirando su celular apoyada contra el mesón, lucía tan sexy esa mujer, es que siempre lucía de esa forma. Sin pensarlo la tomo de la cintura para unir sus labios nuevamente en un beso profundo lleno de pasión, tomando de imprevisto a la morena que rápidamente reacciono correspondiendo el beso de la mejor manera, pasando sus brazos por su cuello devorando sus labios en cada movimientos... agradecía haber sido tan directa la noche anterior porque besar los labios de Lauren era la sensación mas maravillosa de todas.
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Detras de la Amistad.
FanfictionTener un mejor amigo es algo maravilloso, mas si este lo conoces desde que eras un feto en el útero de tu madre, consolidando una amistad de años llenas de aventuras, momentos inolvidables para ambos, pero siempre había alguien mas a su alrededor, u...
