Habían pasado dos años que Eiden llegó al mundo, estábamos muy felices.
Esta semana era la semana del GP de Mugello y Eiden cada vez que se levantaba preguntaba lo mismo
-Mami, ¿cuantos días tedan para la carrera?-
-Mañana ya viajamos Eiden- le dije sentándolo en su trona.
-bieeen- dijo Eiden aplaudiendo.
Entró Marc en la cocina bastante sonriente
-Buenos días cariño- dijo dándome un beso.
-Buenos días- le devolví el beso.
-Eeey buenos días campeón- dijo saludando al pequeño, dándole un beso.
-¿Hoy irás conmigo al circuito?- preguntó Marc a Eiden
-Siiiii- contestó él bastante alegre.
Si, Eiden con 2 años tiene una moto de gasolina, la idea obviamente no fue mía, Roser y yo estábamos en contra de Marc, de Alex, de Julià y del mismísimo Eiden que no para de insistir, pero se salieron con la suya, aunque al ver a Eiden subido en ella y al ver la cara que se le quedó a Marc cuando su hijo dió él sólo su primera vuelta al circuito, eso fue épico, hasta Roser sacó la cámara y grabó un vídeo.
-¿Habéis preparado las maletas?- le pregunté a los dos.
-mmm si-
-vale, iré a vestir a Eiden- lo levanté de la trona cuando terminó de desayunar y lo llevé en brazos a su habitación.
-Ve vistiéndote iré a darme una ducha-
-vale mami-
Fui a mi habitación y me di una ducha, escogí algo sencillo para ponerme, cogí un pantis negro, una camisa amarilla sencilla, lisa y un chaleco vaquero, con mis all Star, me recogí el pelo en una cola alta y fui al cuarto de Eiden a ver que tal lo llevaba.
Se estaba poniendo las botas, Marc llegó y colocó sus manos alrededor de mi cintura, colocando su barbilla sobre mi hombro.
-Marc-
-dime-
-sois idénticos, parecéis una fotocopia-
le dije sonriendole de lado
-si, es verdad que somos idénticos, lo miro y es como si estuviera viendo un vídeo mio de cuando era pequeño pero ¿sabes qué?-
-no ¿qué?-
-tiene tu sonrisa, la misma, cuando os veo sonreír a los dos, es como si estuviera flotando en una nube, es una sensación increíble-
Me giré a mirarlo y le sonreí mientras lo besaba.
-Gracias, gracias por estos años- dijo Marc con la voz ronca.
-Ya estoy - interrumpió Eiden.
-Vale pues ya podemos irnos-
bajamos las escaleras y fuimos al salón donde cogimos las llaves del coche y salimos, allí habían como unos 10 periodistas abarrotados en la puerta.
-Marc, Marc ¿cómo es que el bebé tiene una moto con solo 2 años?-
-¿no crees que es una locura?- preguntaban los periodistas, Marc me quitó a Eiden de las manos para meterlo en el coche
-No, no es una locura, a mi me gusta- contestó Eiden.
Los periodistas rieron, Marc y yo también pero enseguida lo ató en su sillita y metió las motos en el maletero.
Cuando ya estábamos de camino a Rufea, hablé con Eiden
-Eiden, a esos señores no se les contesta- le dije intentado ponerme seria.
-Mami es que han hecho una pregunta un poco boba-
***Minutos después***
Llegamos a Rufea y allí ya estaban Julià y Alex, Alex estaba con la moto, Julià vino corriendo a coger al pequeño, eran como uña y carne, se llevan genial.
-Aviiii- dijo Eiden tirándose a los brazos de Julià.
-Te echaba de menos- dijo Eiden dándole un beso.
-Oh, y yo a ti- le contestó Julià.
Lo dejó en el suelo y fue corriendo a saludar a Alex que se había bajado de la moto.
-Chicos, ¿cómo estáis?-
-bien súper bien- dijimos los dos a la vez mientras bajábamos las motos.
-¿Mañana cogeréis el vuelo con nosotros?- preguntó Julià
-Si, claro-
Estuve con Julià mirando como los tres corrían, hasta que decidí sacar a Eiden de la pista para que Marc y Alex pudieran entrenar.
-Eiden, vamos a comer-
Él se acercó aún subido a la moto y cuando llegó a donde estaba yo, se quitó el casco.
-Jo mamá yo quiero seguir corriendo- dijo frunciendo el ceño y poniendo cara de pena
-¿tú nunca te cansas o qué?- le dije
-No, las motos me gustan y no me gusta que me las quiten es como si a ti te quitaran a papá-
Me quedé boquiabierta después de su respuesta.
ESPERO QUE OS GUSTE
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Gas en las Venas
FanfictionYanira, una chica de tan solo 18 años bastante soñadora que le gusta que sus perspectivas se hagan realidad, en un viaje de trabajo le pasan cosas que siempre creyó que no pasarían, ya que eso estaba lejos de su alcance, o eso creía ella.
