Capítulo 10.

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Miró a ambos lados, antes de acomodar las muletas en las que sostenía su peso, y acomodó también la mochila en su hombro derecho. Notó a una mujer con sus compras lo miraba de reojo, le devolvió la mirada solo una pequeña fracción de segundo, para así no parecer sospechoso. Se suponía que Zack, Pete y Joe aparecerían y se llevarían su mochila en cualquier segundo. Inspiró profundamente y soltó todo ese aire de un solo golpe.

Miró de reojo hacia un costado, y vio como sus compañeros se acercaban lentamente, obviamente tratando de lucir como el típico robo callejero.

—¡Suelta la mochila!—Escuchó a Pete exclamar, haciéndolo de un salto encogerse en su lugar, realmente tomado por sorpresa por tal grito. Notó como la mujer a su lado empalidecía del susto.

Miró a Pete con una bastante creíble expresión de miedo en su rostro, y vio que portaba un arma. Una navaja, para ser específicos. Eso no estaba en el plan. Pensó. Esto no lo hablamos, esto nunca lo hablamos.

Sintió como Zack quitaba la mochila de su hombro, a lo que volteó a verle, sentía la punta de la navaja contra su hombro izquierdo. Eso no estaba en el plan. Se repetía, ya sintiendo miedo real. Temiendo que si acaso todo había sido un truco para matarlo en el mismo momento. Ya no estaba actuando, ahora de verdad tenía miedo. Joe lo empujó, Zack corrió con su mochila, sintió como la navaja se enterraba en su hombro y cruzaba por la piel de esa zona, causando un fino dolor que empezó a expandirse. Vio a los tres hombres correr con la mochila en mano. No pudo evitar echarse a llorar por el miedo que había sentido hasta hacía unos pocos segundos.

—Oh, dios mío, niño—Escuchó a la mujer decir—¿Estás bien?

Brendon no respondió, solo se llevó una mano al hombro sangrante y siguió viendo sus lágrimas caer al suelo.

—Déjame llamar a la policía—Dijo un hombre, pero él negó con la cabeza.

—Ya lo haré yo.

El hombre le miró extrañado, pero asintió con la cabeza. El bus llegó, así que se subió con ayuda de dichoso hombre, y no dejó de llorar.

—¿Cómo les fue?—Preguntó Dallon, al ver a Brendon llegar, pero recibió una mirada tan indefensa como podía verse, pues Brendon tenía los ojos hinchados y rojos, se veía claramente que había llorado—¿Qué pasó?—La sonrisa del mayor se fue tan rápido como llegó.

Brendon se llevó una mano al hombro, se apresuró en ver la herida.  Una vez que la herida fue expuesta, una expresión de horror tomó lugar en el rostro de Dallon. No era nada tan exagerado, pero la sangre estaba oscura, sin secarse, la herida se veía claramente, y su ropa estaba manchada con su sangre.

—¿Cómo te...? ¿Qué demonios pasó?—Preguntó el mayor mientras se acercaba al joven que deslizaba sus dedos cuidadosamente por su hombro herido.

—E-Es que—Trató de decir, pero su garganta le dolió de forma horrible. Seguramente causado por haber llorado—, P-Pete llevaba un-un arma y-

—¡Pete!—Gritó Dallon, mientras abrazaba a Brendon cuidando no apretar su hombro.

El susodicho se asomó al salón unos pocos segundos después, claramente nervioso.

—Ven aquí—Ordenó el más alto, sin mirar hacia atrás. Pete hizo caso—. Yo no recuerdo haber dicho nada de un arma.

—No... Pero yo creí que-

—¿Creíste que? ¿Creíste, Pete? ¿Qué se te cruzó por la cabeza?—Hablaba Dallon mientras se erguía y volteaba a ver a Pete—¡Vuelves a usar un arma sin mi permiso y todo el daño que hagas se te hará a ti también!—Gritó mientras sostenía la camiseta de Pete con sus manos, de forma intimidante—Quiero decir, pongámonos en el caso de que le cortas un dedo a alguien ¿Qué pasaría contigo?

—... Me cortarían un dedo.

—Entonces, heriste a Brendon en el hombro ¿Qué pasará contigo?

Brendon observaba atemorizado, él realmente no creía que Pete recibiera algún daño, él solo tuvo miedo unos segundos al creer que moriría, pero al ver que no, confiaba que había sido tan solo un accidente.

—Por favor, Dallon, fue solo un accidente—Pidió Pete.

—Accidente o no, el daño está hecho—Respondió el más alto—, dame el arma ahora mismo.

—Pero-

—¡Dame el arma!

Pete cerró los ojos con fuerza, suspiró, sacó dichosa navaja del bolsillo de su chaqueta y se la entregó a Dallon, quien la ojeó unos segundos.

—Navaja de bolsillo...—Habló el más alto—Qué ridículo.

Lo siguiente que Brendon pudo ver fue a Dallon enterrando el objeto en cuestión en el hombro de Pete, y deslizándola, casi tratando de replicar la herida en el hombro de Brendon. Pete apretaba los dientes y soltaba ciertos jadeos de vez en cuando, obviamente tratando de verse fuerte. Brendon quería ir y parar a Dallon, pero temía también salir dañado, y a veces podía ser todo un cobarde, principalmente porque la única conversación que había mantenido con Pete, fue una discusión.

Finalmente Dallon, con una cínica sonrisa en su rostro, le devolvió la navaja a Pete, y lo soltó.

—Yo que tú iría rápido a tratar esa herida.

Y Pete se largó como perro con la cola entre las patas.

Dallon volvió a acercarse a Brendon, ahora su sonrisa era simplemente encantadora, y lo ayudó a levantarse con toda la delicadeza del mundo.

—Vamos, déjame ayudarte, no quiero que esa herida empeore—Habló mientras dirigía al menor dulcemente hacia... Alguna habitación, Brendon suponía que ahí iba a poder tratar bien su herida.

Le dolía, la verdad. Y no solo le dolía su hombro, también le había dolido ver a Dallon dañando a Pete de ese modo. Habían sido tan... ¿Horrible, tal vez? Nunca había visto a alguien dañando así a otra persona a propósito tan de cerca, solo en las películas, y en las películas estaba exagerado para que se viera aún más dramático ¿Sería así siempre? ¿Dallon siempre era así de agresivo? Porque si era así, por favor que le avisaran para poder cubrirse los ojos a tiempo.







No estoy revisando NA-DA
;)

Bonnie y Clyde [Brallon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora