Capítulo 16.

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—¿Dónde estuviste, Brendon?—Preguntó Patrick.

Brendon se quedó en silencio unos segundos. Si era sincero, no tenía idea de dónde había estado, se había distraído mirando a Dallon lo bastante como para no prestar atención ni a dónde estaba parado. Decidió omitir aquello.

—Ah... Por ahí... Realmente no es importante—Dijo, desviando la mirada.

—Oh, claro, te escapas con alguien a quien no conozco y ni si quiera me dices dónde fuiste—Se quejó Spencer—, más te vale no haberte metido en problemas.

—No hice nada malo, mira, solo es que un amigo de... Mi amigo, vino aquí, pero mi amigo tuvo que ir a buscarlo, entonces me pidió que lo acompañara—Explicó, obviamente evitando decir que ese amigo suyo era el líder de una banda criminal, y que fueron a buscar a otro criminal. Tanto Spencer como Patrick se preocuparían demasiado.

—Pero estás bien ¿Verdad? ¿No te pasó nada?—Quiso saber el más bajo de los tres.

Brendon asintió con la cabeza—Sí, Patrick, tranquilo, no me pasó nada... Nada malo, al menos.

—¿Pasó algo?—Preguntó Spencer.

—Uhm... Sí.

—¿Qué pasó?

—Ni que te importara—Se rió Brendon, empujando un poco a Spencer, tratando de desviar el tema, haciendo reír también a Patrick.

—Eres tú quien no me cuenta nada a menos que te pregunte—También se rió Spencer, devolviéndole el empujón.

—Ya les diré luego lo que pasó, no insistan.  

—Estoy casi seguro de que encontraste una nueva cerveza favorita—Comentó Patrick, haciendo reír a los otros dos.

Ryan miró a su al rededor con una enorme sonrisa, y suspiró.

—Cielos, cómo extrañé este lugar—Comentó, obviamente alegre de estar de vuelta en aquel enorme lugar lleno de lujos.

—Se te nota—Respondió Dallon, también sonriendo, mientras doblaba las mangas de su camisa— . Anda, vamos a saludar, seguro que todos nos extrañaron.

Ese era un detalle, Dallon nunca se presentaba frente al grupo sin camisa y corbata. Nunca con ropa sencilla.

Ryan asintió con la cabeza, y ambos fueron al salón, donde siempre estaba la mayoría.

—¡Adivinen quién llegó!—Exclamó Dallon, abriendo la puerta, llamando así la atención de todos.

—¡Dallon, por fin llegas!—Soltó Breezy, saltando a abrazar al susodicho—Me estaba volviendo loca.

Ryan soltó una carcajada al recordar que Dallon había dicho eso mismo.

—¡Ryan! Qué bueno verte de nuevo—Sonrió ella, ahora abrazando al joven de cabello teñido.

—Lo mismo digo, Breezy.

—¿Y dónde está Brendon?

—Oh, él está con sus amigos, estaban preocupados por él.

—¡Seaman! ¡Años sin verte!—Escucharon a Pete, así que los tres dirigieron sus miradas hacia él.

—¡Pero si es Wentz! Estás más alto ¿No?—Bromeó, mientras estrechaba la mano del más bajo.

—Ni lo creas, teñida—Sonrió Pete.

Ryan se rió.

Dallon suspiró sin quitar su sonrisa, y en silencio se dirigió a su oficina. Breezy lo siguió sigilosamente, y entró a la habitación tras él.

—Muy bien, Dallon, explícame qué está pasando ¿Por qué me quieres aquí? ¿Y a Brendon? ¿O a Ryan?—Preguntó ella, sorprendiendo al más alto.

—Oh ¿Aún no lo notas?—Preguntó él—Tengo un plan bastante interesante en mente... Pero aún me faltan dos personas a las que traer para poder explicarlo ¿Sabes?

—¿A quién piensas traer? ¿Por qué no me lo dices todo de una vez y ya? ¿Qué es lo que tanto ocultas?

Dallon se rió para luego negar con la cabeza lentamente.

—Luego lo sabrás, Breezy, es una sorpresa ¿Sí? No te preocupes tanto, yo-

—¿Planeas hacerle algo a Brendon?—Interrumpió Breezy.

El rostro de Dallon palideció, y sus ojos se abrieron como platos. Rápidamente negó con la cabeza repetidas veces.

—¿Piensas que yo podría hacerle daño a Brendon?

—Bueno, le hiciste daño a Pete, y él es de tus mejores amigos.

La expresión de sorpresa se borró del rostro del más alto, y fue cambiada por una expresión fría y seria. Casi tenebrosa.

—Eso es diferente, Breezy, y lo sabes—Dijo, su voz sin expresión, sin un tono exacto.

A Breezy comenzaba a asustarle lo rápido que Dallon podía pasar de ser aquel dulce chico a ese monstruo que tanto odiaba.

—Pete se lo merecía—Siguió hablando el más alto—, le hizo daño a Brendon, y por tanto se merecía el mismo daño.

—¿Y si yo lo hago, Dallon?—Preguntó ella, ya aguantándose el llorar—¿Y si yo llego a dañarlo por algún motivo?—Dio dos pasos adelante al ver como Dallon daba dos pasos atrás—¿Qué pasa si lo daño por accidente? ¿Qué pasa si lo de Pete fue un accidente?

—Lo de Pete pasó porque él no hizo caso al plan—Soltó Dallon—. Y confío en que tú no le harías daño a Brendon, así que por favor no rompas esa confianza.

—Tú también dañaste a Pete ¿Por qué tú no tienes una herida en el hombro también?

Dallon se quedó en silencio, con la mirada perdida en algún punto que a Breezy no le interesaba definir. Ella no quería que las cosas fueran así, ella quería que todo volviera a ser como antes

—Yo hago la justicia aquí, Breezy, YO digo que Brendon es importante, y YO digo que comparado con él, Pete no es nada ¿Entendido? Pete le hizo daño a su superior, Pete recibirá ese daño. Lo mismo para todo ese grupo de imbéci-

—¡Deja de llamarlos así, Dallon! ¡Entre todos esos hombres están tus amigos y tú los tratas como basura! ¡¿Qué pasa contigo?! ¡¿Cuándo quedó atrás el Dallon que yo conozco?!

—Ese Dallon del que hablas creció y maduró, ahora, lárgate de mi oficina.

—¡¿Que me largue?! ¡¿Que mosco te pi-

—Dije que te vayas.

Breezy bufó molesta, y se retiró, solo porque sabía que si peleaba no conseguiría nada más que hacer enojar más a Dallon. Apenas salir, vio a Ryan, Pete y Zack hablando tranquilamente. Santo cielo, Ryan vive lejos, ahora Zack está cubierto de tatuajes y Pete... Pete tiene el hombro vendado ¿Cuándo fue que las cosas cambiaron tanto? ¿Cómo es que el tiempo se pasa tan rápido? ¿Qué es lo que Dallon le estaba haciendo a sus amigos? ¿Qué le estaba pasando a su mejor amigo? No encontraba explicación. No pudo evitar echarse a llorar al tener todos esos recuerdos de sus tiempos en la escuela. Esos buenos tiempos en los que se sentaban en la cafetería a burlarse de los profesores, a hacer sentir incómodo a Dallon con chistes sexuales, y a... Ser adolescentes promedio, básicamente.

Y todo eso se había ido a la mierda. Todo por culpa de Dallon, y el monstruo en el que se había convertido.









Hola me siento como la mierda adiós

Bonnie y Clyde [Brallon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora