Capítulo 27.

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—¿Dónde vamos, Brend?—Preguntó Patrick, ya por tercera vez.

—A un lugar, es una sorpresa, Pat—Respondió Brendon.

Estaban Patrick, Brendon y Dallon en el auto del último mencionado, engañando a Patrick diciendo que esaban solo los dos primeros en el auto que Spencer les había prestado, y que Brendon conducía, siendo que en realidad, Dallon estaba al volante, ya que Brendon debía vigilar y calmar a Patrick.

—¿Va a haber helado incluido en la sorpresa?—Preguntó Patrick.

Brendon miró a Dallon de reojo, con una pequeña sonrisa en el rostro, algo así como pidiéndole helado, a lo que el mayor rodó los ojos y sonrió mientras asentía con la cabeza.

—Probablemente—Dijo Brendon, respondiendo la pregunta de Patrick.

—¿Por qué tanto misterio, Brend? No es mi cumpleaños.

—Se que no es tu cumpleaños—Se rió un poco—, pero luego entenderás.

Patrick tenía los ojos vendados con la misma venda que no hacía mucho había cubierto los ojos de Brendon, pero aún así podía notar que algo ocurría con Brendon. Y tal vez le preocupaba un poco, solo que era buen actor.

Finalmente llegaron al estacionamiento, y bajaron del auto, Brendon ayudando a Patrick, y Dallon tras ellos en silencio. No podía creer lo dulce que era Brendon con sus amigos, era adorable.

Subieron al elevador y Patrick se sobresaltó un poco, Brendon se burló ligeramente, aunque su corazón palpitaba mil veces por segundo, estaba horriblemente nervioso de cómo irían las cosas. Las puertas se abrieron, y siguieron a Dallon hacia el salón, donde siempre estaban todos. Subieron las escaleras y recibieron miradas de todos, pero toda la habitación estaba en silencio. Brendon miró a Nicole, quien le mostró los pulgares arriba en modo de ánimo. Entraron a la oficina de Dallon, y Brendon suspiró profundamente.

—Cierra los ojos y ábrelos cuando yo te diga ¿Bien, Pat?—Habló Brendon, a lo que Patrick asintió con la cabeza.

Dallon sonrió a Brendon, y quitó la venda de los ojos de Patrick, quedándose tras de éste para que no lo viera, no aún. El más bajo miró al rededor extrañado, sin duda alguna esperaba algo más interesante que una aburrida oficina.

—¿Qué...?

—Patrick... Necesitamos tu ayuda—Suspiró, mientras llevaba las manos a los hombros de su amigo.

—¿Mi ayuda?... ¿Tú y quién más?

Brendon miró por obre el hombro de Patrick, a lo que Dallon se puso frente al más bajo, con una sonrisa tranquila en el rostro, que detonaba seguridad, total serenidad.

—Mucho gusto, Patrick, mi nombre es Dallon Weekes—Se presentó cordialmente.

—Un gusto—Respondió el más bajo, asintiendo con la cabeza—¿Para qué me necesitas?

—¿Por dónde empezar?—Dijo el más alto con aire divertido—A ver... ¿Sabes que Brendon lleva una pistola consigo casi siempre?

Patrick miró a su amigo y asintió con la cabeza.

—Resulta que yo también ¿No es genial? Somos los mejores amigos del alma y vamos a usar pulseras y todo eso—Soltó—, y fuera de esta oficina hay mucha gente que también usa armas, y ha matado gente—El rostro de Patrick se tornó blanco.

No podía no creerle, porque sabía que Brendon portaba una pistola, lo sabía. Además, Spencer se lo había dicho. Decidió guardárselo para sí mismo, ni si quiera Brendon sabía de esa conversación que había tenido con Spencer, y era mejor si no lo sabía.

—Cuento corto: somos una banda criminal que necesita a alguien como tú, o sea, un estudiante de medicina ¿Qué dices?

—Yo...—Trató de hablar, pero en realidad no tenía idea de qué podría decir. Miró a Brendon, quien lo observaba con ojos suplicantes.

Pensó que tal vez así podría comprender más de la situación de su amigo. Necesitaba entenderlo y así ayudarle. Lo haría, por Brendon.

—Está bien—Asintió con la cabeza.

Los otros dos se intercambiaron miradas de alegría, y Brendon abrazó al más bajo.

—Muchas gracias, Pat, en serio—Dijo, mientras apretaba cariñosamente las mejillas de Patrick, haciéndolo sonrojar.

—Patrick, necesitamos que hagas algo ahora mismo—Habló Dallon, para luego voltear hacia Brendon—, trae a Zack.

Brendon asintió con la cabeza, y salió de la oficina en busca del susodicho.

Patrick tragó saliva. Dallon era gigante comparado con él, y si bien tenía una sonrisa animada, en sus ojos no podía evitar notar una mirada cínica que brillaba en aquel azul que le pertenecía, era extraño, como si con una sola mirada te analizara completamente. Dallon daba algo de miedo, o tal vez era cosa suya.

Dallon rodeó su escritorio y se sentó en su asiento tranquilamente, mientras tarareaba con suavidad.

—¿Puedo hacerte una pregunta, Patrick?—Preguntó el más alto mientras cruzaba sus piernas, una por sobre la otra.

—Ah... Sí, claro.

—¿Recuerdas al sujeto de la capucha que seguía a Brendon?

El más bajo asintió con la cabeza.

—Era yo—Sonrió—, quería que lo supieras para que no trataras de ocultarme nada, porque yo lo sé casi todo. Lo único que no conozco son tus intenciones al aceptar entrar al equipo, pero creo que me voy haciendo una idea.

Patrick otra vez asintió con la cabeza, algo más asustado. La puerta de la oficina se abrió, y Brendon entró, tras él iba un sujeto bastante alto, quizás más que Dallon, quien supuso que era Zack. Oh, Dios. Pensó. Al sujeto le falta una puta mano entera. Se alarmó preguntándose cómo había ocurrido. Oh, pobre Patrick, que no tenía ni la más mínima idea de que había sido el mismísimo Brendon quien le había cortado dicha mano ¿Qué diría si lo supiera? Seguramente se echaría a llorar de la impotencia.

—Buena suerte—Sonrió Dallon, mientras tomaba el brazo de Brendon y salía con él de la oficina cerrando la puerta tras el menor.

Patrick y Zack se miraron unos segundos.

—Hola—Habló Zack, a lo que Patrick lo saludó con una mano.

Nicole rápidamente se acercó a Brendon obviamente con curiosidad.

—¿Ese era tu amigo, Brend?—Preguntó ella, a lo que él asintió con la cabeza—¿Y qué dijo?

—Que sí—Sonrió Brendon.

Breezy miró de reojo a la rubia y al muchacho, y luego dirigió su mirada hacia Pete.

—¿Crees que ese sujeto, Patrick, llegue a ponerse de nuestro lado?—Preguntó Pete en voz baja, tratando de que Dallon no lo oyera.

—Claro que sí, es amigo de Brendon, si le contamos lo demente que Dallon está, va a estar de nuestro lado, obviamente va a querer proteger a su amigo.

—Tú no estás protegiendo a tu mejor amigo.

Ella se quedó en silencio unos segundos.

—Esto es diferente, es importante primero evitar que le haga daño a alguien.

—Ya le ha hecho daño a alguien.

—A alguien más.









Feliz sábado<3

Bonnie y Clyde [Brallon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora