Capítulo 22.

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—¡Tyler!—Exclamó, llamando la atención de éste. Al ver que el susodicho se detenía y volteaba a mirarle, se acercó con una sonrisa nerviosa—Ahm... Hola.

—Hola, ahm... Josh ¿No?—Respondió, mientras le extendía una mano ofreciéndole un apretón.

—Sí, sí, Josh Dun—Asintió con la cabeza, mientras aceptaba dicho apretón de manos—, yo... Ah... Quería decirte que... Uhm... Bueno, creo que tienes razón.

—¿En qué?

—En que... Creo que sí es verdad que Dallon podría sentir algo por Brendon—Explicó—, creo que de verdad podrían ir en serio.

Tyler sonrió, sus ojos parecieron iluminarse. Josh le devolvió la sonrisa.

—Por fin alguien que usa el cerebro—Comentó, a lo que Josh rió un poco.

La verdad, le gustaba mucho la idea de Dallon enamorado, tal vez así podría volver a ser ese dulce sujeto del que Breezy tanto hablaba. Quería de verdad que Dallon dejara de ser tan agresivo y estricto con todos, quería verle feliz, quería verlo como el chico que sabía que alguna vez había sido, y confiaba en que, estando enamorado, podría ser así. Además, Brendon le agradaba mucho, sabía que podía ser bueno para Dallon, le haría bien.

Brendon inspiró profundamente, y suspiró. Estaba algo nervioso, pero se había propuesto el preguntarle a Dallon tal cosa, y no lo dejaría de lado, no ahora que la duda no le dejaba dormir en paz. Tras jugar con sus dedos un segundo, tocó la puerta con sus nudillos.

—Está abierto—Escuchó desde dentro.

Le tomó unos segundos el armarse de valor, pero finalmente abrió la puerta y pasó, viendo así a Dallon sentado en su escritorio, ordenando algunos papeles, Brendon pudo reconocer unos planos y un mapa, pero decidió ignorar aquello.

—Brendon—Sonrió Dallon, mientras se levantaba de su asiento y se acercaba al susodicho—, me alegra verte—Comentó, mientras llevaba una de sus manos a la mejilla del menor y daba un beso en la otra de forma dulce.

—Ah, sí, hola—Respondió Brendon, llevando su mano sobre la de su contrario—, Dallon, quiero preguntarte algo—Dijo, mientras se alejaba un poco.

—Claro, pregunta lo que sea—Asintió con la cabeza, volviendo a acercarse a Brendon, abrazándolo y apoyando su cabeza en el hombro sano del menor.

—Mira, yo... Me he estado preguntando mucho esto, y... Por favor responde ¿Sí? No lo evites, quiero saberlo ahora—El mayor asintió con la cabeza nuevamente—¿Desde cuándo me sigues?

Dallon se quedó en silencio unos segundos. Le sorprendía que aún no lo notara. Y rió un poco al recordar la primera vez que lo había visto, y lo tonto que se sentía al no haberle hablado aquella vez. Aún recordaba lo maravilloso que le había parecido aquel día. Oh, cuánto adoraba a tal criatura.

—Antes de responderte, puedo darte una pista—Comentó Dallon—¿Recuerdas al chico de la sudadera con capucha que siempre te observaba desde lejos?

Brendon se quedó en silencio. Es que eso había sido cuando estaba en la escuela ¿Cómo era eso posible? ¿Es que Dallon era ese chico? Recordaba salir de la escuela, y mirar al rededor a ver si veía a tal sujeto. Al principio le asustaba, pero luego comenzó formarse curiosidad en lo más profundo de sí. Quería saber sobre ese chico. Y tal vez ahora podía hacerlo.

—¿E-Eras...? ¿Eras tú?—Preguntó, con un hilo de voz.

—Claro que sí—Rió otro poco—¿No lo habías pensado?—El menor negó con la cabeza—Pensé que era obvio...

Brendon suspiró. Oh, mierda, todo tenía sentido. Claro que sí. Por cada conexión que hacía en su cabeza, más tonto se sentía por no haberlo asociado antes.

—¿Recuerdas, también, esa vez en la que tu padre te golpeó y alguien tocó el timbre?—Continuó el mayor.

Brendon se heló.

—Ese... Fue un niño que estaba jugando—Murmuró atónito.

Dallon soltó una sola carcajada.

—Eso pensaron tu familia y tú—Respondió—, pero fui yo, Brendon, no pude soportar el que te estuviera dañando de ese modo, y tuve que hacer algo—Explicó, mientras su agarre se volvía más fuerte—, eso fue lo primero que se me ocurrió, pero como sabemos, funcionó de algún modo.

Brendon suspiró, y le devolvió el abrazo a su contrario con fuerza. Sentía que sus piernas se dormían, o algo así. Dallon lo notó, ya que el menor perdió el equilibrio durante un segundo. El mayor sujetó a su contrario con fuerza.

—Dallon, yo...—Se quedó en silencio—¿Hace cuántos años que...?

El mayor sonrió—Nueve—Respondió—, te conocí hace nueve años, Brendon, y desde el primer momento en el que te vi, puedo decir que estoy tan, tan enamorado de ti, en serio, que no puedo sacarte de mi cabeza ni si quiera ahora.

Brendon no dijo nada. Pues... Al parecer Dallon también había formado parte de su adolescencia. Un momento ¿Qué acababa de escuchar? ¿Dallon de verdad había dicho eso? No sabía qué pensar. No sabía qué decir ¿Dallon de verdad estaba... Enamorado de él?

—¿Qué dijiste?—Preguntó, a lo que Dallon se alejó de su contrario para observarlo con una sonrisa.

Dallon sonreía ampliamente, y tomó las manos del menor entre las suyas. Dios, había fantaseado tanto con ese momento, ese momento en el que por fin podría tomar las manos de aquel niño tan lindo que había visto en la cafetería tal día. Y ahí estaba, declarándole su amor, acortando la distancia. Se sentía tan maravilloso. Las manos de Brendon eran tan pequeñas, y suaves. Las adoraba. Adoraba a Brendon entero. Había deseado tanto llegar a ese momento que de verdad que no se lo creía. Le parecía un sueño.

—Dije que estoy enamorado de ti, Brendon—Repitió, mientras sonreía—, muy enamorado de ti.

El menor se quedó en silencio, hasta que suspiró, mientras asentía con la cabeza.

—Claro, entonces escuché bien...—Murmuró, mientras bajaba la mirada hacia sus pies, pero Dallon llevó dos dedos a su mentón y le hizo levantar la mirada nuevamente—¿Te das cuenta de que tú y yo no somos nada oficialmente?

Dallon soltó una sola carcajada, y se acercó un poco más a Brendon.

—¿Entonces quieres ser mi novio?

Bonnie y Clyde [Brallon]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora