C A P Í T U L O 7

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×something just like this ×

Ya eran las seis menos cuarto y yo estaba terminando de arreglarme cuando oí un golpe en la ventana, me asomé y vi a Percy con una pancarta en la que ponía en letras enormes "lo siento". Bajé corriendo la escaleras y abrí la puerta rápidamente. Ahí estaba él con una preciosa camisa blanca y unos vaqueros pitillo con los que se le marcaba todo, y cuando digo todo es todo...

  - Entiendo que quieras arreglar las cosas pero no creo que seas de ese tipo de chicas - me señaló y soltó una pequeña risitas.

Bajé la mirada y vi que tenía la camisa a medio atar, a decir verdad no dejaba mucho a la imaginación con la camisa así puesta. Rápidamente me tape con las manos y corrí a terminar de arreglarme. Al volver a bajar hacia el salón vi a Percy sentado en el sofá, cuando me vio se levantó y se acercó hacia mí.

  - Estas hermosa, más de lo que pensaba... - me agarró de la cintura y me contempló de arriba a bajo - Sí... Perfecta...

  -Me encanta que me digas piropos, en serio, pero a qué venía eso de la pancarta.

  - Creí que te merecías una disculpa a lo grande, por lo que pasó...

  - Cada día me pareces más dulce ¿lo sabías?

  - No soy dulce, soy un chico malo... - se puso unas gafas de sol y me empujó contra la pared arrinconadome con sus brazos.

  - No, no cuela. Ahora vámonos, quiero ver lo que tienes que tienes preparado para mí.

Nos montamos en mi moto y me llevó hasta un acantilado donde había una mesa rodeada de velas, con unas rosas preciosas como centro de mesa.

  - Dios Percy esto es genial... Eres genial...

  - Lo sé - solté una risita y le di un pequeño golpe en el hombro.

  - No te lo tengas tan creído.

  - Vamos a cenar listilla.

Me cogió de la mano y me guió hasta la mesa. Me senté y él caballerosamente me arrimo hacia la mesa.

La cena transcurrió entre risas y comentarios absurdos por parte de Percy. Al final de la cena se me ocurrió bajar a una playa que había justo debajo del acantilado, lo peor de esa idea es que se nos ocurrió bajar andando. Durante el trayecto casi me caigo dos veces y sino fuera por los brillantes reflejos de Percy seguramente le habría tirado por accidente hacia las rocas, vale tengo que reconocerlo, soy bastante torpe y Percy lo notó.

  - Listilla, lo tuyo no son los deportes ¿verdad? - en esos momentos me tenía agarrada por la cintura para que no me cayera - Estas hermosa esta noche - y dicho esto me besó, me besó con dulzura y pasión, me acercaba cada vez más a él y me acariciaba la parte baja de la espalda con cariño. En resumen, el beso perfecto.
Llegamos abajo sin que ninguno de los dos se despeñara por el acantilado o cualquier cosa así.

  - Vamos a bañarnos listilla.

  - No tenemos bañador y no pienso bañarme en ropa interior, que te quede claro - soltó una risitas.

  - Por supongo que no tenía intención de ver tu hermosa ropa interior, aunque no me importaría - puso una cara pervertida y le pegué un pequeño golpe en el pecho.

  - ¡Percy!

  - Vale, vale... Nada de bromas pervertidas.

De repente se descolgó una mochila de la espalda y... Espera ¡de donde narices ha salido esa mochila! Abrió la mochila y sacó dos bañadores, tenía uno que claramente era para el pero el otro... Era un bikini rojo bastante... Como decirlo... Provocativo. Me lo tendió y me prometió que no me miraría mientras me cambiaba. Al terminar de cambiarme salí de detrás de la roca donde me había puesto el bikini y vi a Percy, estaba de espaldas admirando el mar, me acerqué lentamente y lo abracé, tardó unos minutos en darse cuenta pero al rato me devolvió el abrazo.

  - Pareces distraído ¿te pasa algo?

  - No... Simplemente estaba pensando.

  - Pues será mejor que dejes de pensar antes de que de esa cabecita tuya empiece a salir humo. - Le di un par de golpes en la frente.

  - ¡Eh! Eso ofende. - dicho eso me levantó del suelo y me colocó a su altura- No me había dado cuenta de que eras tan pequeña, eres adorable listilla.

  - No lo soy, yo doy miedo... - puse un intento de cara de miedo, y repito intento porque eso no salió muy bien y los dos acabamos riéndonos.

Nos metimos en el agua, estuvimos un rato simplemente hablando hasta que a Percy se le ocurrió la brillante idea salpicar me y los dos acabamos en una guerra de agua. En un momento de la guerra yo me subí a su espalda y él se tiró para atrás haciendo que acabáramos revolcandonos en la arena. Acabé debajo de él, nuestras miradas se cruzaron y nos besamos. Fue un beso intenso, enrede mis manos en su pelo, me sujeto por la cintura mientras poco a poco iba subiendo las manos por mi espalda hasta llegar al cierre del bikini, yo baje mis manos y las apoyé en esculpido pecho. Eso podría haber llegado a más si Percy no se hubiera separado.

  - Sally espera...

  - ¿Qué pasa? ¿Hice algo mal? Dios seguro que...

  - No Sally, tu no has hecho nada mal - me interrumpió - Ese es el problema, eres perfecta y no puedo aguantarme, quiero hacerte mía pero no aquí, no en medio de la playa donde cualquiera puede vernos, quiero que sea especial.

  - Percy...

  - No digas nada, ya se que suena ridículo...

  - Percy eso es lo más bonito que me han dicho en mi vida, esperaremos hasta el momento adecuado.

  - Te quiero listilla.

  - Te quiero - y dicho esto nos fundimos en un tierno beso.

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