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Al abrir los ojos pude ver claramente los ojos cafés de mi pelinegro mirarme con preocupación y miedo. Él intentaba apartar a mi padre pero este, lo tomó del cuello levantando con facilidad y lo estrelló contra la pared, los grandes y brillosos ojos de Jin me miraban con lágrimas pero el cuerpo me dolía horrible, sentía como me apagaba lentamente y lo último que escuché fue un "Te amo" de su parte.

De nuevo abro los ojos y desconcertado me doy cuenta de que no estoy en casa, el lugar está pintado de un ligero verde y al recorrer con la mirada el lugar puedo ver a un Jin dormido sobre el sofá, tiene vendada la cabeza y un extraño alivio me inunda «Ah, está bien» pienso inevitablemente.

—Jin...— lo llamo pero cuando creo que despertara, un hombre, no cualquiera, es el padre de Jin, entra a la habitación.

Al verme despierto, sonríe y mueve ligeramente por el hombro a su hijo, quién despierta de inmediato y lo primero que hace es abalanzarse hacía mí, llorando cómo siempre pero no lo siento patético, es una sensación extraña.

—Estaba tan asustado, no despertabas y yo, yo...— fue lo único que logré entender de todo lo que balbuceó mientras se aferraba a mi cintura sin parar de llorar.

Inevitablemente llevé mi mano a sus cabellos y palmee su cabeza suavemente. —¿Qué dices?, Mira como terminaste

—Gracias a Dios y a que los vecinos escucharon gritos están bien. Los golpes no se dieron en tus órganos internos así que en unos días estarás como nuevo y Jin, cariño, tal vez pierdas un poco de inteligencia— bromeó el hombre con las últimas palabras.

—¡Papá!— se quejó Jin sesando su llanto y noté como su nariz estaba roja. ¿Tan preocupado estaba?, ¿Tanto me quieres?.

Dejo caer mi cabeza sobre la almohada y cubro con mi brazo mi rostro. —Gracias.

El señor Kim acaricia mis cabellos y sale de la habitación, también obligó a Jin a hacerlo y dejarme descansar. Por primera vez me sentí tan cálido recibiendo sus sonrisas.

No debería. Pero últimamente Kim SeokJin, me está haciendo pensar mucho en él.

 Pero últimamente Kim SeokJin, me está haciendo pensar mucho en él

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—Por favor. Papá— hice un puchero con los labios intentando ablandar a mi padre para permitir que Taehyung se quedase con nosotros mientras sentenciaban a su padre.

Él suspira pellizcando el puente de su nariz —Aunque querramos ayudarlo llevándolo a casa, necesita asistir a terapias con el psicólogo. Creo que el orfanato será mejor por este tiempo.

—El debe sentirse querido, en casa. No le quitemos eso, solo será un año hasta que se independize — rogué y al ver a mi madre llegar, me colgué de ella suplicándole que aceptarán.

Finalmente, después de suplicar por casi media hora, ellos dijeron que hablarían con la trabajadora social para ver que podían hacer.

Me escabulli en la habitación de Taehyung sin que mi padre me viera, y mi atractivo castaño se encontraba dormido, deslicé mis dedos por su mejilla maltratada y me incline besando con timidez la comisura de sus labios pero al querer alejarme, él me detuvo profundizando el beso.

—¿Por qué huyes después de iniciarlo?— cuestionó presionando sus dedos en mi cuello e hice una mueca de dolor por qué aunque no era muy brusco, las manos dónde su padre apretó con fuerza mi cuello después de que Taehyung perdió el conocimiento, dolía aún. —Lo siento— susurró soltando me.

Pero sonreí y negué con la cabeza.
—¿Sabes?, Si algo malo te pasa, yo me moriría. Estaba tan desesperado cuando ví que no despertabas, a punto del colapso. Por qué te amo tanto.

Sentí su mano reposar en mi espalda y aunque esperaba un "te amo" de vuelta no lo hubo. Sólo se dedicó a palmar mi espalda. Pero ahora Taehyung estaba tan mal por lo de su familia que no debía pensar negativo, hicimos el amor, me mima, nos protegemos mutuamente. Es obvio que me ama tanto como yo a él.

—Jin...— me desperté de golpe al oír la voz de mi madre, observé a Taehyung y estaba dormido de nuevo. —Ven afuera un momento.

Seguramente me regañarían por entrar sin el permiso del médico, osea mi padre quién tenía el ceño fruncido.

—Hay buenas noticias— dijo mi madre haciendo que nos sentemos en los sillones.

La observé ansioso, ella miró a mi padre y luego a mí, sonrió tomando mi mano. —Taehyung vivirá con nosotros hasta que cumpla la mayoría de edad. Eso sí, irá a sesiones con el psicólogo y estará vigilado para que su madre no se acerqué aún.

—Gracias a los dos— exclamé emocionado y abrace a mi madre. Estaba seguro de que ahora sería completamente feliz.

Taehyung ya no sufriría por culpa de sus padres y si él era feliz, yo lo sería también.

Sweet Lies| TAEJINDonde viven las historias. Descúbrelo ahora