Ya ha llegado el viernes y por fin voy a poder salir con Alba.
Nat: ¿Igual que siempre?
Alba: Sí, pero como cuando eres puntual, no como cuando llegas 10 minutos tarde...
Nat: Vale! 😘😘
Alba: 💛
Me visto, hoy ya me encuentro bastante mejor, pero no estoy bien del todo. Esta tarde hay ensayo también, ¡cuánta cosa por dios!
-Naaaat- mi hermana viene hacia mí-. ¿Me puedo ir con vosotras?
-Claro- me abraza-, como ahora Santi se va con Marina..., Santi, eso de dejar a tu hermana para irte con la hermana de Alba no está bien.
Nos reímos.
-Marina y yo solo somos amigos, pesadas- pone los ojos en blanco.
-No hemos dicho lo contrario...
-¿No le va a importar que vaya yo?
-¡¡Claro que no Elena!!- exclamo-. Seguro que le caes hasta mejor que yo.
Nos sentamos todas a desayunar, hasta Santi, que normalmente ya habría desayunado. Poco después, al acabar, tocan al timbre.
-¡¡Alba!!- salto a abrazarla.
-Si nos vimos ayer- ríe.
-Elena se viene con nosotras, ¿vale?- Santi y Marina ya se han ido, bastante más pronto que nosotras.
-Genial- afirma con una sonrisa mirando a mi hermana.
-Es raro que mi hermano vaya con tu hermana- me pongo a pensar-.Es mayor que tú, ¿no?
-Sí y aún más mayor que tú hermano- nos reímos.
-Elena, ¿tú tienes a alguien por ahí?
-Noooo- dice mi hermana negando con la cabeza-. Tengo 12 años, un poquito de por favor.
Alba y yo nos miramos y comenzamos a reír, tanto que tenemos que parar.
-¿Y vosotras?
-¿Qué?- preguntamos a la vez.
-Que si tenéis vosotras a alguien por ahí...
-Yo no y tampoco quiero un novio ahora, la mayoría son unos gilipollas...
-Siempre te puedes buscar una chica- me dice mi hermana-. ¿Tú Alba?
-¿Yo? No, nadie, todo bien- suena muy poco convincente.
-No te has convencido ni tú- le miro a los ojos.
-Igual sí hay alguien, pero no me apetece decir nada- vaya, vaya, aquí la amiga ya está con alguien.
...
Llegamos al instituto, intento buscar a Pablo sin ningún resultado.
Me despido de Alba y entro a clase. De repente me acuerdo de que Elena tiene mi libro de mate. Subo las escaleras y veo algo que me deja en shock. Me escondo detrás de una columna para que no me vean.
-¿Hoy ha venido Nat?
-Sí, he venido con ella- suelta una risita tonta.
-¿Sabes que el primer día dije que eras una mala influencia?- se ríe.
-Pero ahora ya no, ¿verdad?
-Claro que no- ella le pone sus brazos rodeando su cuello.
-Eres más guapo de lo que me dijo Nat...
-Y tú más aún, imagínate- de repente los dos se quedan serios.
Yo trago saliva, estoy muy muy nerviosa, no entiendo por qué.
-Por cierto, qué le vamos a decir a Natalia?- me pongo blanca, no puede ser.
-La verdad, tampoco es para tanto, ¿no?- ¡que qué!
-En realidad es una tontería, cuando se entere se va a alegrar y todo- pues no creo que me haga mucha gracia.
-Bueno, me voy ya a clase- le da un beso en la mejilla, menos mal-. Adiós Alba.
-Adéu Pablo- se ríe y se va.
¿Qué acaba de pasar?¿Estoy celosa?¿Por qué?¿Alguien me lo puede explicar?
Le pido el libro a Elena y vuelvo a clase.
...
Realmente no he atendido en clase, simplemente he estado pensado en lo que había visto anteriormente.
¿Me alegra que sean novios? Claro, son mis amigos, si son felices, pues yo también, ¿no?
-Ey Nat- me asusto de lo sumergida que estaba en mis pensamientos, es Alba.
-Dime- sonrío.
-¿Estás bien? Hoy has estado un poco rara- pues normal.
-Claro Alba, no te preocupes, todo genial- le vuelvo a sonreír.
-Me alegro entonces- sonríe y cambia de tema-. Bueno, ¿te importa que Pablo se baje con nosotras?
-¿¡Qué?! Digo, claro que no, por mí bien- me muerdo el labio.
-¿En serio estás bien?- ni yo lo sé.
-Claro- vuelvo a Pablo-. ¿Y eso que quieres que venga?¿Te mola o qué?- lo pregunto con una sonrisa, mientras que por dentro parece que me voy a morir.
-Ey chicas, ¿nos vamos?- y justo llega el rey de Roma.
-Claro- dice ella cogiéndole de la mano, ¿ahora me ignora también?
...
