Amaya terminaba un cansado día en la universidad. Es viernes y estar en la última clase del día y seguir escuchando al profesor hablar le era muy aburrido, estaba luchando con no quedarse dormida. Había sido una semana muy estresante con exámenes todos los días, pero hoy sería su día de descanso y aprovecharía cada segundo...Cinco, sólo cinco minutos más y me podré ir. Justamente lo que pasaba por su mente era una cuenta regresiva...Dos, en serio, es casi una eternidad que esto termine...Y terminó, ella salió corriendo al auto como si hubiese pasado algo grave y lo era...ella debía irse de ahí. Estando a punto de arrancar el auto le llego un mensaje de Isadora.
"Ey Mara y yo vamos al cine. ¿Quieres venir?"
"Hoy no estoy cansada, voy directo al apartamento, tal vez mañana"
"Ah ok. Descansa. Love U! ♥. btw: vamos a llegar tarde..."
"Tranqui no importa... bye Love U too ♥"
Salió del campus directamente a comprar algo de comer y despues de una media hora tomó camino hacia la casa. En un par de minutos había llegado. Anocheció bastante rápido o quizá fue el simple hecho de que se tomó todo el tiempo que pudo, era fin de semana y no necesitaba llegar rápido a hacer algo, exceptuando dormir pero eso no cueta.
La casa la compartían Mara, Isadora y ella...era bastante grande, de dos pisos pero la consiguieron a un buen precio lo cual fue un golpe de suerte. Las tres han sido grandes amigas desde la escuela y cada una es especial de algúna manera como descubriran (es mejor no arruinar la sorpresa).
Retomando la historia...Amaya cada vez tenía menos tiempo para salir y divertirse, con la universidad la mayoría de su tiempo libre era muy escaso y no dudaba en descansar en esos momentos. Entró a la casa dejando sus cosas en la mesa y luego se encaminó a su habitación. Pensaba en una lista de cosas que hacer, aparte de dormir, y decidió que vería una película o algo así...entró a su habitación y sin encender la luz se lanzó a su cama.
-Es tan suave-suspiró
-Gracias-susurro una voz a su oído.
Y hagamos una pausa aquí. Quizá crean que esto es algo muy loco o tal vez se interesaron más por saber que pasa...sea como sea desde aquí es donde la verdadera historia comienza.
Amaya se sobresaltó, en especial porque cuando entró a la casa no había señales de alguien más. Y se preguntó ¿Quién podría ser esa persona?
-No podrás leer mi mente-dijó la voz nuevamente.
Amaya se levantó. No iba a escapar o salir corriendo en especial porque quería saber quién era y el por qué, como lo dijo, no podía leer su mente. Algo de la luz de luna entraba por la ventana e iluminaba un poco la habitación. El sujeto no se movió pero abrió los ojos y la miró. Amaya estaba cada vez más intrigada. Retrocedió un par de pasos y encendió la luz. Lo que sucedió la sorprendió mucho más...aquel hombre que estaba en su cama era de hecho muy apuesto, sus ojos de un tono marrón al igual que su cabello el cual estaba un poco desordenado, además de eso sus músculos se notaban incluso con toda la ropa que llevaba encima, supuso que debía tener más o menos la misma edad que ella.
-¿Quién eres y qué haces en mi cuarto y…en mi cama?-dijo firmemente. En serio era apuesto, sea como sea que se llame.
-De hecho estaba durmiendo hasta que llegaste y te tiraste encima de mí-dijo cruzando sus brazos atrás de la cabeza.
-¿Qué haces aquí? ah y no me has respondido aún quién eres.
Él se giró hacia ella, cambiando su posición, apoyando su cabeza ahora en su mano derecha.
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The Protectors: Book 1 - Amaya
Fantasy~Estoy cambiando algunas cosas...si quieren seguir leyendolo dejo el libro publicado pero cuando termine de arreglar bien los cap los resubire y se daran cuenta que cambia bastante, espero no demorarme en eso~ Si tu vida cambiara en un segundo ¿Qué...
