16. Feliz Navidad.

268 32 7
                                        

Había pasado un mes y medio desde la última vez que Brendon había tenido contacto con todo lo que era su vida fuera del internado. De manera definitiva, había sido un cambio para bien. Aunque en un principio no lo había creido, estaba más tranquilo allí, sin pretender, sin meterse en graves problemas, sin... Dallon.

Patrick, Pete, Joe y Andy habían tomado rapidamente el puesto de su nueva familia, lo cuidaban y se preocupaban por él como si tuvieran el deber.

El día estaba lluvioso, todo era grisaceo y el viento hacía que los arboles soltaran sus últimas hojas secas dejandolas caer al suelo. El invierno apenas había comenzado y faltaban cuatro dias para año nuevo. La navidad de Brendon fue él junto a una computadora viendo una serie hasta caer dormido. Ni siquiera había encendido el viejo celular que creía que estaba guardado en algún lado, aunque Pete le había conseguido otro para que usara.

–¡Tengo noticias!–Gritó Joe entrando en la habitación.–La gente triste y sola hará una fiesta de fin de año esta misma noche, Brendon.

–Y nosotros somos parte de esa gente, ¿Cierto?

Joe también se había quedado en la institución durante las fiestas, al igual que Pete quien casi no aparecía en la habitación ni durante las comidas. Aunque así era para practicamente la mitad del alumnado, que estaban allí porque era lo más lejos que sus familias habían conseguido.

"La gente triste y sola", era una de las mejores frases que había usado Joe para describirlos. Aunque se la pasaran bromeando, riendo y de fiesta, muchos eran solo eso.

–Claro que si, preparate, veré si encuentro a Pete. Te mando la ubicación por mensaje y, si no vuelvo dentro de dos horas, nos vemos allí.–Sonrió para asentir en forma de despedida y retirarse dejando a Urie otra vez solo.

Suspiró y abandonó la silla en la que estaba para dejarse caer en la cama y olvidarse de todo durante las siguientes horas.
(...)
Tres horas despues un extraño sueño hizo que despertara de repente, todo estaba oscuro y se maldijo por no haber puesto una alarma. Se vistió con lo primero que encontró entre su ropa, tomó su celular y salió de allí hacia donde su amigo le había indicado.

Llegó a una casa en medio del bosque que estaba cerca del internado, no necesito mucha orientación puesto a que luego de meterse entre los arboles la música lo guió. Estaba repleto de gente que bebia y bailaba mientras sonaba una canción que estaba seguro de haber escuchado antes.

–¡Brenny!–Gritó Pete, quien parecía bastante ebrio, mientras lo abrazaba por el cuello.

–Te dije que no me dijeras así, tonto.–Rió mientras lo tomaba por la cintura y lo alejaba de él.–¿Qué pensaría Patrick si te viera así?

–Pensaría que te tengo ganas.–Bromeó agarrando al azabache por el brazo para llevarlo dentro.–Bueno, diviertete, yo estaré por aquí.

Cuando volteó a ver donde el otro estaba, ya no se encontraba ahí, por lo que decidió buscar algo para tomar e intentar perderse entre todos. No le tomó mucho tiempo darse por vencido, solo cinco vasos de diferentes bebidas alcoholicas después ya se encontraba sentado fuera de la casa.

–¿Tienes problemas?–Cuestionó un chico pelirrojo tomando asiento a su lado.–Yo tengo problemas, pero es sencillo venir a fiestas y mezclarse para olvidar un poco todo. Aquí todos tienen problemas, tranquilo, todo tiene solución.

–¿Fumaste algo?–Murmuró Brendon mirandolo con los ojos entrecerrados y una sonrisa tonta en sus labios.

–Solo un poco.–Rió el chico también mirandolo fijamente.–¿Quieres irte? Mi habitación está del otro lado...

–La mía está aquí cerca...–Se puso de pie y comenzó a guiar al completo desconocido entre risas, ambos estaban bastante fuera de si.

Lograron llegar a la habitación de Urie y, mientras este abría la puerta, el otro joven levantaba un sobre del suelo. Finalmente ambos entraron cayendo en una de las camas, besandose por accidente.

–Oye... Alguien recogió tu correspondencia y olvidó decirte...–Balbuceó el pelirrojo dejando caer el sobre, el azabache dejó salir un sonido de afirmación para seguir besandolo.

No llegaron a mucho, ninguno estaba en sus cinco sentidos como para hacer algo, solo terminaron durmiendo acurrucados en la cama de Pete. El rubio llegó a eso de las siete de la mañana, despertando a Brendon de una patada que lo hizo caer directo al suelo.

–¡Idiota! ¿Lo hicieron en mi cama?–Fue lo primero que gritó cuando vio al otro abriendo sus ojos oscuros y enfocandolos directo en él.–¿Lo hiciste con Keith?

–¿Quién es Keith?–Susurró confundido.

–Uh, yo soy Keith.–El pelirrojo tomó asiento en la cama pasando su mirada entre ambos amigos con el ceño fruncido y una sonrisa divertida.–¿Terminé con el nuevo? Genial.

–Tengo nombre.–Fue lo primero que dijo el azabache al oir como lo llamó pero luego se sonrojó un poco.–¿Dijiste "genial"?

–Que no te sorprenda, la mayoria de quienes le entran a los chicos piensan que eres un tesoro. ¿No te lo dije?–Comentó Peter quitandose su chaqueta.–Yo no, obviamente. Pero bueno, parece que ustedes no estuvieron juntos, solo se habrán besuqueado.

–Oh.–Keith hizo un puchero a la vez que se ponía de pie.–Debería irme pero Pete te dará mi número, Brenny.–Le sonrió y se agachó para dejar un beso en su mejilla y darle algo que estaba en el suelo.

Luego de que el joven se fue, Urie observó el sobre entre sus manos, sentía su corazón latir fuertemente y su sangre parecía congelarse.

"Para: Brendon Boyd Urie.
'¿Crees que puedes quererme y luego solo dejarme morir?'
Me dejaste desconcertado, pequeña mariposa asesina.
Nuestra complicada situación se hace más dificil cada día.
1/7 (Feliz Navidad.)"

Lo abrió con cuidado, sacando su contenido y acariciandolo con la punta de sus dedos, notó que Pete se sentaba a su lado.

Un pañuelo amarillo, con una E bordada en negro.

–Feliz Navidad, Dally.

[Second boys will be first choice] brallon Donde viven las historias. Descúbrelo ahora