1

12.4K 685 281
                                        

Hice este pequeño vídeo :3 es como un trailer jejeje (chafita)


Dos días antes de la depuración

El chico de cabello negro azabache estaba sentado, concentrado en sus estudios, mientras su hermano mayor organizaba los últimos detalles del nuevo hogar. La casa ya comenzaba a tomar forma: limpia, ordenada, cálida.

El menor tenía una apariencia cautivadora. Su tatuaje asomaba sutilmente bajo la manga corta de su camiseta, y su cabello, oscuro como la noche, caía con naturalidad sobre su frente. Sus ojos brillaban con una luz única, casi etérea. Pero su hermano mayor no se quedaba atrás. Ambos tenían una presencia que fácilmente haría girar cabezas por donde pasaran.

—Jiminie —dijo el mayor con una sonrisa mientras lo miraba desde la cocina—, no nos mudamos a Estados Unidos solo para que estudies todo el día e ignores a tu hermano.

Jimin soltó una risita sin dejar de mirar el cuaderno.

—Lo siento, hyung. Es solo que no quiero sacar malas notas otra vez, como en la prepa.

—Eso ya quedó atrás —respondió con tono despreocupado, caminando hacia él—. Además, no tienes que esforzarte tanto todo el tiempo. ¿Qué te parece si comemos y luego vemos una película?

La emoción en su voz era contagiosa.

—Me parece bien —aceptó Jimin, cerrando el cuaderno—. Yo iré por las frituras.

Se levantó con agilidad, tomando su cartera del respaldo de la silla.

—No te tardes —le recordó su hermano mientras se dirigía a la cocina.

Jimin salió a paso tranquilo por las calles tranquilas de su nuevo vecindario, explorando aún con cierta curiosidad la zona. No tardó en encontrar una pequeña tienda cerca de casa. Entró sin pensarlo mucho y fue directo a por lo que necesitaba: algunas frituras, bebidas, dulces. Todo para acompañar la comida y la película.

Al llegar a la caja, levantó la vista... y entonces lo vio.

Un chico de cabello castaño, atractivo y de sonrisa fácil, lo atendía desde el otro lado del mostrador. Jimin se quedó quieto un instante, sorprendido por la belleza serena del muchacho.

—¿Todo eso para una noche de películas? —preguntó el cajero con tono amigable mientras escaneaba los productos.

Jimin solo pudo sonreír, sintiendo cómo su corazón se aceleraba sin razón aparente.

—Vaya... Hace tiempo que no veo a un chico de Corea por aquí —comentó el cajero con una sonrisa amistosa.

Jimin parpadeó, algo nervioso por la atención repentina.

—A-ah, bueno... Me acabo de mudar —respondió titubeante, bajando ligeramente la mirada.

—Perdón por ser tan entrometido —rió el chico, mientras seguía pasando los productos por el lector—. Me llamo Jungkook. Y no deberías andar solo por aquí... y menos en días como estos.

Frunció el ceño brevemente, como si recordara algo desagradable.

Jimin lo miró con curiosidad, confundido.

—¿Qué tiene de malo?

Jungkook esbozó una media sonrisa, pero no respondió con claridad.

—Ya lo verás... Son cuatro dólares, por favor.

PURGA (kookmin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora