final

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XX: papá!!!... Adivina!!!
-llega corriendo-

La tarde caía con suavidad sobre la casa de los Jeon-Park cuando se escucharon pasos apresurados y una voz entusiasta irrumpió en la sala

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La tarde caía con suavidad sobre la casa de los Jeon-Park cuando se escucharon pasos apresurados y una voz entusiasta irrumpió en la sala.

—¡¡Papá!! ¡Adivina! —exclamó la adolescente, entrando como un torbellino.

Jungkook levantó la vista desde el sillón, con una ceja arqueada y una expresión de sospecha fingida.

—¿Reprobaste química?

La muchacha soltó una carcajada y negó con la cabeza, divertida.

—¡No! Claro que no. Pero eso es bueno, ¿no?

—Por supuesto que sí… —Jungkook entrecerró los ojos, más interesado ahora—. Entonces, ¿qué pasa, princesa?

Ella bajó la mirada por un segundo, las mejillas encendidas. Tomó aire con decisión.

—Me gusta Hueningkai…

Jungkook se quedó en blanco.

—¿Qué? —se incorporó de golpe, como si una alarma hubiese estallado en su interior.

Justo en ese momento, Jimin apareció en la cocina, usando un delantal con manchas de harina, secándose las manos en una toalla.

—Hicimos bien en elegir a Namjoon como tu padrino —comentó en tono casual, con una sonrisa—. Si hubieran sido Yoongi o Taehyung, esto sería un desastre.

—¿¡Cómo puedes estar tan tranquilo!? —exclamó Jungkook, volviendo la vista hacia él con desesperación—. ¡¡Nuestra pequeña va a tener novio!!

—Papá, tengo quince años… —dijo la chica, riendo con dulzura, como si fuese lo más normal del mundo.

—No puedes tener novio, Yoon —declaró Jungkook, cruzándose de brazos, firme.

—Pero papá… —protestó ella, haciendo un puchero.

—Ya lo tiene, amor mío —intervino Jimin, apoyando una mano en el hombro de su esposo y sonriendo con ternura.

—¿Qué? ¿Qué dijiste? —Jungkook lo miró, boquiabierto—. ¡¿Novio?! ¿¡Desde cuándo!? ¡¿Y por qué soy el último en enterarme!?

En ese instante, unos golpecitos suaves y tímidos sonaron en la puerta. Jimin, sin perder la sonrisa, fue a abrir, mientras Jungkook lo seguía de cerca, como un guardián dispuesto a todo.

Al girar la perilla, se encontraron con Hueningkai de pie, arreglado, nervioso, con un ramo de flores en las manos. Tras él estaban Taehyung y Yoongi, expectantes.

—Buenas… buenas tardes, señor Jimin, señor Jungkook —dijo el chico, intentando mantener la compostura—

—Buenas… buenas tardes, señor Jimin, señor Jungkook —dijo el chico, intentando mantener la compostura—

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PURGA (kookmin)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora